No reconocer centros veterinarios como sanitarios, riesgo de salud pública

​Actualmente, los centros veterinarios se sitúan fuera de la red de alerta y comunicación rápida con las autoridades sanitarias para informar de enfermedades zoonóticas, como el último caso de rabia
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La actividad profesional veterinaria dedicada a los pequeños animales de compañía tiene la función de contribuir al cuidado de la salud de los ciudadanos que le atribuye la vigente Ley General de Salud Pública, pero curiosamente el Ministerio de Sanidad no reconoce a los centros veterinarios como centros sanitarios, una situación que provoca que sea una barrera para el mantenimiento de la salud pública comunitaria.


“Lo absurdo de esta situación se pone de manifiesto en momentos como los actuales en los que una enfermedad zoonótica tan peligrosa como la rabia, que es detectada en primera instancia por los centros veterinarios, deja a estos fuera de la red de alerta y comunicación rápida con las autoridades sanitarias”, denuncian desde el Colegio de Veterinarios de Zaragoza.


Esta situación también ocurre con otras enfermedades transmisibles al ser humano como la leishmaniosis, toxoplasmosis, hidatidosis o leptospirosis entre otras.


El sector veterinario viene demandando desde hace muchos años un reconocimiento efectivo de la profesión veterinaria como sanitaria con todas las implicaciones prácticas, como recogía una de las propuestas del programa de Aevet (Asociación Española de Veterinarios Clínicos) para las elecciones del Consejo General o como le trasladó hace unos meses Fesvet (Federación de Sindicatos Veterinarios) a la Ministra de Sanidad, María Luis Carcedo.


Una lucha que también han abanderado los Colegios y el Consejo General Veterinario. A raíz del último caso de rabia, el Colegio de Veterinarios de Zaragoza ha recordado el Real Decreto 640/2014, de 25 de julio, por el que se regula el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios (REPS), en el que se obligaba a todos los profesionales sanitarios autorizados para trabajar en España, veterinarios incluidos, a incorporar sus datos al REPS. “Sin embargo, el REGCESS no permitía la inscripción de los centros sanitarios veterinarios (CSV). El formulario encuadra a los CSV de forma errónea entre los llamados 'centros no sanitarios'”, explican.


Por ello, insisten en que lo razonable sería que todos los centros veterinarios tuviesen la catalogación de centros sanitarios ya que “son los principales lugares para la detección, comunicación y control de enfermedades transmisibles al ser humano”.


También resaltan que "a día de hoy somos la única profesión sanitaria sujeta al pago del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), del que las demás profesiones sanitarias están exentas y uno de los argumentos para no eliminarlo es el hecho de no estar reconocidos como centros sanitarios".


Además, exigen que se incorpore en la legislación de una forma efectiva el concepto One Health (“Una Sola Salud”) “estrategia mundial para aumentar la comunicación y la colaboración interdisciplinar en el cuidado de la salud de las personas, los animales y el medio ambiente, entendiendo que todas están ligadas entre sí”, indican.


Para poder hacer llegar esta problemática al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, la institución colegial ha iniciado una recogida de firmas en la plataforma Change.org.

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