José Marín Sánchez Murillo, presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz, durante la conferencia.

“Los veterinarios somos sanitarios y el Gobierno no nos ha tenido en cuenta”

​José-Marín Sánchez Murillo, presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz, ha hecho balance del papel que podrían haber tenido los veterinarios en el control y erradicación de la COVID-19
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El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Badajoz, José-Marín Sánchez Murillo, ha impartido en la sede de la Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País de Badajoz una conferencia titulada: “COVID-19: lo que podíamos haber aportado los veterinarios”. El presidente veterinario ha mostrado la indignación que sienten los profesionales veterinarios de toda España al ser obviados en el control y erradicación de la pandemia COVID-19 por parte del Gobierno.


Sánchez ha destacado la gran importancia del sector veterinario y el papel que ha jugado en el control y eliminación de enfermedades animales durante toda la historia, como la originada por la peste porcina entre los años 60 y 90, donde los veterinarios se encargaban de diagnosticar los diversos portadores que podrían causar esta enfermedad, llevando a cabo unas 6.000 muestras diarias en los laboratorios. "Hoy en día se podrían conseguir cubrir en 10 días toda la población de Badajoz a través de los tres laboratorios de Zafra, Badajoz y Cáceres, este recurso se ha desperdiciado en esta pandemia. Los laboratorios de sanidad animal, salvo el de Lugo y León, se han desperdiciado totalmente", ha manifestado.


Asimismo, ha hecho hincapié en la gran labor de los veterinarios en los procesos de investigación de enfermedades animales, que se realizan todos los años y de manera habitual, dotados con todos los equipos necesarios y haciendo todo tipo de técnicas, como las pruebas PCR, que se utilizan ahora para detectar el coronavirus.


En palabras del presidente, los profesionales de la Veterinaria son "la primera barrera para frenar las enfermedades que se trasmiten de los animales a las personas". En este sentido, José-Marín hizo referencia a la necesidad de vacunar contra la leishmaniosis, "no solo se vacuna a un perro, también se protege a la familia, a la ciudad y al mundo entero".


En esta pandemia del coronavirus, los veterinarios están desempeñado diversas tareas como el velar por la seguridad alimentaria y protección de la salud, el control aduanero y puestos de inspección fronterizos o la gestión y recuperación de la fauna silvestre, entre otras. También han colaborado de manera altruista mediante la cesión de respiradores de clínicas de pequeños animales poniéndolos a disposición del Ministerio de Sanidad y del Gobierno, "hemos aportado 500 respiradores para UCIS que estaban colapsadas, que han permitido salvar vidas", aclaraba.


De esta manera, Sánchez ha resaltado la importancia de aplicar un enfoque 'One Health', ya que los animales y las personas "compartimos el 60-70% de los patógenos".


Otro aspecto a destacar de la conferencia ha sido la categorización de la profesión veterinaria dentro del sector de la sandiad, "nuestros centros no se consideran como centros sanitarios. Somos los grandes conocedores de las epidemias y hemos sido ignorados", denunciaba. Igualmente, ha comparado la situación  con el resto de Europa poniendo de ejemplo al veterinario Debes Christiansen, responsable de que lslas Feroe sea el primer territorio en quedar libre de coronavirus, o la gestión alemana llevada por veterinarios.


Además, ha recordado que la industria de la veterinaria es "una de las industrias más potentes y al Gobierno no le quedará más remedio que recurrir a las seis fábricas veterinarias para la elaboración de la vacuna de la COVID-19".


Para acabar, reivindicaba la figura del veterinario, "el coronavirus tiene origen animal, los veterinarios somos sanitarios, y el Gobierno no nos ha tenido en cuenta".



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