Manifestación celebrada el pasado 17 de noviembre de 2019 en Madrid reivindicando el papel sanitario de la profesión veterinaria.

Un médico destaca el papel fundamental de la Veterinaria en la salud humana

El ​doctor español en Medicina y Cirugía Fernando Ponte defiende la importancia del veterinario en salud pública, bromatología, enfermedades infecciosas, zoonosis, etc., y pide que ocupen un lugar destacado en el sistema sanitario
|

Según los datos publicados en común por las organizaciones internacionales FAO, OIE y OMS, el 60% de los patógenos que afectan al hombre son de origen animal, el 75% de los patógenos llamados “emergentes” también se deriva de los animales (caso del ébola por ejemplo) y el 80% de los patógenos presenta un interés para el bioterrorismo, como aquellos virus que afectan a animales y están disponibles en países en que la enfermedad es endémica con el riesgo de que se liberen deliberadamente (por ejemplo la fiebre aftosa).


Algunas instituciones como la organización internacional de bienestar animal AAP Animal Advocacy and Protection revelan datos preocupantes sobre enfermedades halladas en animales exóticos mantenidos en cautiverio en Europa que pueden suponer un riesgo para la salud pública.


“Existen graves problemas de salud pública vinculados a esta situación. En los últimos cinco años, en toda Europa AAP ha rescatado una serie de mamíferos exóticos que son susceptibles a más de 120 virus, bacterias y parásitos diferentes que pueden transmitirse fácilmente a los humanos, incluida la rabia y la salmonelosis”, señalan desde la organización.


“Después de analizar el estado de salud de los animales exóticos que rescatamos, vemos que muchos de ellos son portadores de virus y parásitos que pueden ser letales para los humanos”, advierten.


Uno de los avances para prevenir estas enfermedades sería reconocer a los centros veterinarios como centros sanitarios. Un reconocimiento que vienen peleando diferentes colectivos veterinarios como el Consejo Valenciano de Colegios Veterinaris (CVCV). Su presidenta, Inmaculada Iborconsiguió hace unos meses el apoyo de todos los colegios de profesiones vinculadas con la salud, aglutinados en torno Unión Sanitaria Valenciana (USV), "para corregir una contradicción evidente:  los veterinarios ya son reconocidos por Ley como profesionales sanitarios pero sus establecimientos, sus clínicas, paradójicamente, no merecen tal consideración".


Si bien, a pesar de lo evidente que parece la Veterinaria en su función de velar por la salud humana, el Ministerio de Sanidad ha excluido a los veterinarios, una vez más, de las pruebas de acceso a plazas de formación sanitaria para acceder al Sistema Nacional de Salud, a la que optan los sanitarios como médicos, farmacéuticos o biólogos, entre otros.


Un hecho que sorprende al doctor español en Medicina y Cirugía Fernando Ponte, “existen más de trescientas zoonosis, enfermedades compartidas por el hombre y los animales, tiene todo el derecho del mundo a estar ahí. Más aun desde que ha hecho fortuna el concepto ‘un mundo, una salud’ en la OMS y otros organismos internacionales”, explica en un artículo para El Correo Gallego.


El veterinario desarrolla una profesión sanitaria por Ley, atendiendo al bienestar animal, controlando el ganado en una explotación, realizando la supervisión en un matadero, atendiendo animales en una clínica veterinaria o inspeccionando el proceso de producción de una industria de alimentación.


Para Ponte, “nada bueno se obtiene de la postergación de los veterinarios en la formación especializada en salud pública, laboratorios, bromatología, parasitología, enfermedades infecciosas, zoonosis, etc., campos en los que, por su excelente preparación pueden y deben ocupar un lugar destacado”.


Asimismo, el médico español hace un llamamiento a las autoridades para que apuesten más por fomentar la colaboración entre Facultades de Veterinaria, Medicina, Farmacia, etc, ya que, según explica, actualmente está “perdiéndose capacidad sinérgica como sería la experimentación farmacológica, parasitológica, bromatológica, o la cirugía experimental que tan útil podría ser en la formación de cirujanos”.


La falta de reconocimiento del veterinario en la salud pública quedó demostrada durante la gestión del brote de listeria de este verano. El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, médico de profesión y anterior Consejero de Sanidad, manifestó que esta crisis sanitaria tendría que haber sido dirigida y controlada por “los que más sepan, y los que más saben son los veterinarios”. Además, resaltó que “lo mejor que tiene la salud pública de este país son los veterinarios y los farmacéuticos, que son los que controlan la salud alimentaria. ¿Habéis visto que le hayan preguntado a alguno?”, se preguntaba haciendo referencia a la falta de veterinarios.


ESPAÑA LO RECONOCE POR LEY, PERO NO LO APLICA


En España la veterinaria está considera como profesión sanitaria, según está estipulado en la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.


Además, el artículo 8 de la Ley General de Sanidad expone que “se considera actividad básica del sistema sanitario la que pueda incidir sobre el ámbito propio de la Veterinaria de Salud Pública en relación con el control de higiene, la tecnología y la investigación alimentarias, así como la prevención y lucha contra la zoonosis y las técnicas necesarias para la evitación de riesgos en el hombre debidos a la vida animal o a sus enfermedades”.


Sin embargo, la realidad que sufre el veterinario es bien distinta. En los últimos tiempos se están sucediendo constantes denuncias, por parte de Colegios Veterinarios y diferentes colectivos del sector, debido a que se les está negando la condición de sanitarios a los profesionales veterinarios.


“Hoy día no se visualiza suficientemente y en toda su magnitud el carácter sanitario de la profesión veterinaria en materia de protección y promoción de la salud por parte del sistema sanitario, de otras administraciones públicas y de la sociedad en general”, denuncian desde el Colegio de Veterinarios de Cáceres.

Archivo