¿Cómo hacer que los animales se sientan cómodos en la visita al veterinario?

Los expertos señalan que tanto las instalaciones, como el manejo que se haga del animal y las habilidades comunicativas del veterinario son puntos clave para el bienestar de la mascota y del propietario en la clínica veterinaria
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Uno de los perfiles del profesional veterinario más demandado por los estudiantes de veterinaria, y uno de los más conocidos por el público en general, es el veterinario que se dedica al área de pequeños animales.


Si bien, acudir a la clínica veterinaria no suele resultar fácil para la mascota, “el 37% de los propietarios de perros afirma que a sus canes no les gusta ir al veterinario y un 26% que es muy estresante, mientras que el porcentaje aumenta hasta un 58% en el caso de los gatos que no les gusta y un 38% que lo considera muy estresante”, según señala Marta Amat, miembro del Colegio Europeo de Bienestar Animal y Medicina del Comportamiento.


Normalmente, esto es consecuencia de los problemas que surgen en el transporte hasta la clínica, como son los mareos en el coche o la incomodidad que sufre el animal dentro del trasportín. Además, esto se une a que una vez en el centro veterinario las mascotas sufren dolor, miedo…


En este sentido, Amat explica que, si se redujera el estrés, la ansiedad y el miedo, “conseguiríamos facilitar el trabajo del veterinario, una recuperación más rápida del animal, mayor seguridad para el personal, mayor satisfacción del cliente y un mayor número de visitas”.


Para solucionarlo propone una serie de consejos que reduzcan todas esas sensaciones negativas.

En primer lugar, antes de llegar a la clínica, en el caso de los gatos aconseja no forzarlos a entrar en el trasportín, así como taparlo y no dejarlo en el suelo. Y, en el caso de los perros nerviosos que esperen fuera.


Una vez en la clínica, la experta recomienda “reducir el contacto visual entre especies en la sala de espera, fijarse en la actitud del perro y realizar las aproximaciones correctas”. También señala como una buena iniciativa para ganarse la confianza del animal utilizar premios.


Por otra parte, “tanto las instalaciones de las clínicas como el manejo que tengan los veterinarios del animal y la comunicación con los propietarios”, resultan puntos críticos en la primera visita del animal a la clínica, señala Amat.


De esta forma, asegura que la clínica veterinaria debería “eliminar los estímulos olfativos, contar con una mesa de exploración confortable, una báscula a ras del suelo y una sala exclusiva para los gatos”, de esta forma se conseguiría mejorar el bienestar del animal.


En cuanto al manejo que los profesionales hagan del animal, es importante, como subraya Amat que, en el caso de los gatos “se saque al felino correctamente del trasportín, y se deje, tanto en estos como en los canes, la parte de la exploración más dolorosa para el final. En el caso de que la mascota sea algo ‘complicada’ habría que recurrir a la sedación”.


Por último, las habilidades comunicativas del profesional son también sumamente importantes a la hora de comunicarle a los propietarios cualquier mala noticia que pueda afectar a la salud y bienestar de su mascota.


Así, “escuchar a los propietarios, proporcionarles información e instrucciones claras, poseer habilidad para hacerles preguntas abiertas y evaluar correctamente su estado emocional” son puntos fundamentales para empatizar con los dueños, que “con unas palabras de aliento”, pueden sentirse más acogidos y fortalecer el mensaje recibido del veterinario.

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