AxSí denuncia que haya colegios San Fernando pendientes aún del mantenimiento de las zonas verdes - San Fernando - Noticias, última hora, vídeos y fotos de San Fernando Ver
El veterinario Plácido Pascual, tras la cata de aceite ofrecida en la cumbre de la OTAN
Plácido Pascual durante la cata ofrecida.

El veterinario Plácido Pascual, tras la cata de aceite ofrecida en la cumbre de la OTAN

Los acompañantes de los líderes mundiales que acudieron a la cumbre de la OTAN pudieron disfrutar de una cata de aceites de oliva virgen extra con explicaciones a cargo del veterinario Plácido Pascual
|

La última cumbre de la OTAN se ha celebrado en Madrid con la asistencia de los 30 países aliados, un grupo de ocho países invitados: Australia, República de Corea, Nueva Zelanda, Japón, Ucrania y Georgia, y los dos candidatos a formar parte de la Alianza: Suecia y Finlandia. Además del secretario general de la OTAN, asistieron a la cumbre el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.


Todos los líderes mundiales acudieron acompañados de sus parejas, las cuales han tenido una agenda paralela visitando lugares emblemáticos de la capital y conociendo la cultura española.


Uno de esos eventos destacados se desarrolló en el Salón de Falla del Teatro Real, donde la Reina Letizia y los acompañantes de los participantes en la cumbre asistieron a una cata de aceites de oliva virgen extra con explicaciones a cargo del Jefe de Panel de cata del Laboratorio Agroalimentario de Córdoba, Plácido Pascual, Doctor en Veterinaria y Licenciado en la especialidad de Bromatología, Higiene e Inspección de Alimentos.


“Esta iniciativa surge como un importante evento de promoción a nivel internacional de la calidad gastronómica de los aceites de oliva vírgenes extra españoles y sus innegables características saludables, base de la dieta mediterránea”, explica en declaraciones a Diario Veterinario.


FWfWI8nWYAAJy5Y


Plácido Pascual trabaja como jefe del Panel de Cata de Aceite de Oliva Virgen del Laboratorio Agroalimentario de Córdoba, perteneciente a la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, con el que ha adquirido un alto grado de experiencia en esta clase de análisis como control de la calidad de este producto. “Ello, junto a mi experiencia como miembro del Comité de Expertos de Análisis Sensorial del Consejo Oleícola Internacional, creo que habrán influido en la elección que se hizo desde el Ministerio de Agricultura”, asegura.


Muchos pueden extrañarse de que un veterinario fuera el protagonista de esta cata, pero, a diferencia de lo que pueda pensar gran parte de la población, “los veterinarios tenemos un rol preeminente en el control de la calidad de los alimentos, desde su origen en el campo, durante su etapa de procesado y hasta prácticamente la mesa del consumidor. Este control de la calidad abarca todo el control sanitario y microbiológico, pero también debe de incluir la calidad organoléptica de los mismos. En el caso del aceite de oliva virgen, es el único producto al que la legislación exige un análisis sensorial para verificar su calidad comercial. Los veterinarios estamos también capacitados para hacerlo, pero se requiere previamente de un exhaustivo y entrenamiento reglado, en base a la normativa desarrollada por el Consejo Oleícola Internacional”.


¿EN QUÉ CONSISTIÓ LA CATA?


Los asistentes pudieron disfrutar de los tres aceites ganadores de las categorías existentes en el prestigioso premio Alimentos de España, organizado por el Ministerio de Agricultura. Les explicaron las características sensoriales que hacen que este producto sea único y excepcional, comparado con cualquier otro aceite vegetal, además de sus características saludables.


La reacción de los asistentes fue una mezcla de sorpresa y satisfacción, al encontrar en este producto unas características sensoriales que no esperaban y que les resultaron del todo agradables. Además, se les invitó a un desayuno mediterráneo, donde pudieron maridar estos aceites con otros productos y disfrutar de una paleta de sabores y olores que hacen de nuestra cocina algo único en el mundo”, destaca Pascual.


Plu00e1cido 1


“UN TRABAJO APASIONANTE”


Según nos cuenta, Pascual tuvo claro desde sus inicios en la carrera que se quería dedicar a esta rama de la Veterinaria, “me atraía mucho la faceta del rol del veterinario en el control de la calidad de los alimentos y, junto a la experiencia de laboratorio que adquirí en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, me empujó a hacerlo”.


Lleva 20 años trabajando en el Laboratorio Agroalimentario de Córdoba donde se realizan toda clases de análisis de alimentos. “He trabajado desde control de piensos para ganado, controles microbiológicos, calidad nutricional, análisis físico y químico de alimentos, controles de calidad mediante técnicas de PCR, análisis sensorial, etc. Es un trabajo muy especializado que requiere además de muchos controles para verificar la calidad de los resultados, porque además se nos exige tener acreditados los métodos de acuerdo a la ISO17025. Pero es un trabajo apasionante, sabiendo que puedes verificar que la calidad de nuestros productos alimenticios es la que la ley exige y la que el consumidor requiere”, subraya.


Si bien, ha vivido muchas otras experiencias como veterinario de campo, control en matadero, análisis en el laboratorio, porque, como él mismo asegura, “Veterinaria es una carrera que nunca te deja aburrido, y de la que puedes disfrutar cada minuto que le dedicas en tu vida profesional. Si volviera atrás, posiblemente haría lo mismo, tocar todos los campos y disfrutar de ellos”.


Por ello, anima a todos los estudiantes a que piensen en el campo del control de la calidad agroalimentaria en laboratorio. “Es muy interesante, no tan conocido como la faceta clínica de nuestra profesión, pero también da grandes satisfacciones profesionales. Los veterinarios, dado nuestro background de conocimientos del mundo animal, gozamos de una buena base de partida para hacerlo y somos profesionales especialmente preparados para ello”.


Además, afirma que, dado el incremento de los controles alimenticios, no solo sanitarios, sino también de su calidad nutricional y organoléptica, hay una oferta de empleo que cada vez se está ampliando más, “y los veterinarios deberíamos aprovechar ese campo profesional también para posicionarnos”. 


FWfWHl7XgAAkGtU


Archivo