AxSí denuncia que haya colegios San Fernando pendientes aún del mantenimiento de las zonas verdes - San Fernando - Noticias, última hora, vídeos y fotos de San Fernando Ver
“Muchos compañeros llevan móviles de trabajo 24 horas al día, 7 días a la semana”
Marta Legido, miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Veterinarios de Barcelona.

“Muchos compañeros llevan móviles de trabajo 24 horas al día, 7 días a la semana”

Fuerte implicación en el trabajo, sacrificio de la vida personal, o situaciones éticamente comprometidas, son algunos de los factores de riesgo tras la alta tasa de suicidios en el colectivo veterinario
|

Como consecuencia de una serie de circunstancias que rodean el trabajo que realizan los veterinarios, muchos de estos padecen problemas como el estrés, la ansiedad e incluso la depresión.


En este sentido, Marta Legido, miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Veterinarios de Barcelona, analiza la situación de la salud mental del colectivo veterinario.


Según Legido, “las profesiones sanitarias estamos expuestas a factores de riesgo que afectan a nuestra salud mental, y los veterinarios no somos una excepción. Es más, la profesión veterinaria presenta un riesgo de suicidio 2 veces superior al resto de profesiones sanitarias”.


Entre los factores de riesgo implicados en esta condición, la veterinaria explica que “algunos de ellos coinciden con otras profesiones sanitarias y otros son más específicos de los veterinarios, como el fácil acceso y conocimiento de las sustancias y el aislamiento social y profesional”.


También es uno de los principales factores de riesgo la actitud hacia la muerte y la eutanasia de los veterinarios, “por el compromiso rutinario de nuestra profesión con la eutanasia de animales de compañía y el sacrificio de animales de granja, y el efecto "contagio" debido a la exposición directa o indirecta al suicidio de otros colegas en esta pequeña profesión, son otras posibles influencias”, indica Legido.


En este sentido, la fuerte implicación de los trabajadores de este sector también puede influir en este aspecto. Y es que “los veterinarios, por regla general, somos profesionales con una gran capacidad de dedicación y que a menudo no desconectamos del trabajo (muchos compañeros llevan móviles de trabajo 24 horas al día, 7 días a la semana) y que tienden a sacrificar parte de su vida personal en favor del cuidado de sus pacientes, de la atención a las preocupaciones de los propietarios de los animales y del funcionamiento de nuestros negocios, a menudo pequeñas consultas que gestionamos solos o con pocos trabajadores junto”.


Por desgracia, según cuenta, “es difícil acceder a los compañeros que están en riesgo de suicidio, pero sí desde el Programa Assís hemos estado al tanto de las problemáticas de salud mental de muchos compañeros que han accedido a nosotros durante los 10 años que hace que formamos parte de la Fundación Galatea”. El programa Assis es un proyecto asistencial dedicado a la atención de la salud de los profesionales veterinarios.


Por otra parte, las situaciones que generan más ansiedad y estrés parecen ser aquellas con un fuerte componente ético. “Entre estas situaciones éticamente complicadas experimentadas por veterinarios, técnicos de salud animal y enfermeras veterinarias, encontramos: decisiones difíciles sobre cómo proceder cuando los clientes tienen una situación financiera limitada, conflicto entre el bienestar personal y el papel profesional y conflicto entre los intereses de clientes y los intereses de sus animales”, explica.


“Estas van seguidas por decisiones complicadas sobre lo que cuenta como servicio veterinario esencial; conflicto entre el bienestar de los miembros de la familia / hogar y el papel profesional, y decisiones difíciles sobre si se realizan visitas veterinarias a domicilio”.


Otras preocupaciones son la bioseguridad, el bienestar de los animales, las condiciones de trabajo y, especialmente, las relaciones con los clientes.


Además, la pandemia ha agravado la situación en el colectivo. Y es que, según “el estudio realizado por la Fundación Galatea sobre las repercusiones de la Covid sobre la salud y el ejercicio de la profesión de los profesionales de la salud de Cataluña en el año 2020 ha demostrado un empeoramiento de la misma”.

Archivo

*}