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La lucha contra la resistencia antibiótica es problema de todos
Cristina Muñoz, coordinadora del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos en el área de Sanidad Animal.

La lucha contra la resistencia antibiótica es problema de todos

La resistencia a los antibióticos es uno de los grandes problemas actuales. Para conocer más sobre ello, Diario Veterinario ha entrevistado a Cristina Muñoz, coordinadora del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos en Sanidad Animal
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La resistencia a los antibióticos supone ya, en la actualidad, una importante causa de muerte sobre la población mundial. Si esta tendencia continua, se estima que, dentro de unos años, producirá más muertes que el cáncer.


En este sentido, el papel del veterinario cobra especial relevancia, no solo como sanitario y suministrador de antibióticos, también como especialista en el mantenimiento de la calidad y seguridad alimentaria, y gestor de las explotaciones ganaderas productoras de alimentos.


Sobre la resistencia antibiótica, y la importancia del profesional veterinario en su lucha, una de las mayores expertas en España es Cristina Muñoz Madero, coordinadora del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) en el área de Sanidad Animal de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).


IMPORTANCIA DE LA CONCIENCIACIÓN INDIVIDUAL


En la resistencia antibiótica, todas las personas tienen algo que aportar, como la responsabilidad individual de un enfermo que cumple estrictamente las posologías médicas recomendadas, por ejemplo.


En este sentido, Muñoz comenta que "la comunicación y la concienciación sobre el problema de la resistencia bacteriana ha mejorado mucho en los últimos años”. Por ejemplo, “en 2016, el 45 % de los españoles pensaba -equivocadamente- que los antibióticos eran eficaces frente a la gripe. En 2018 ese porcentaje se redujo en nueve puntos hasta llegar al 36 %”. No obstante, incide en que “aún tenemos mucho margen de mejora en este nivel de información/concienciación, por lo que el PRAN continúa trabajando en la comunicación sobre este problema”.


En cuanto a la comprensión del problema por parte del colectivo veterinario, “el compromiso y la concienciación de estos sectores en la lucha frente a la resistencia está fuera de toda duda”, asegura la experta. “El apoyo de veterinarios y ganaderos a todas las iniciativas desarrolladas en el PRAN ha hecho posible que entre 2014 y 2019 España haya logrado reducir un 58,8 % el consumo de antibióticos en medicina veterinaria”.


Asimismo, Muñoz explica que la AEMPS ha firmado un convenio con la Organización Colegial Veterinaria para colaborar en materia de formación e información sobre el uso prudente de los antibióticos.


En el marco de este proyecto, se han llevado a cabo charlas y ponencias donde ha quedado patente que “muchos de los veterinarios asistentes llevan ya años realizando importantes esfuerzos para mejorar el uso de los tratamientos antibióticos, como bien demuestran los Programas REDUCE que tenemos en marcha y que tan buenos resultados han logrado”.


PAPEL DE LOS VETERINARIOS EN LA LUCHA CONTRA LA RESISTENCIA ANTIBIÓTICA


Los datos señalan que la principal causa de las resistencias a los antibióticos en las personas es el uso de antimicrobianos en el ámbito de la salud humana. No obstante, entendiendo el concepto “One Health” como la estrecha relación entre salud animal-humana y medioambiental, que ha puesto de especial relevancia la crisis de la COVID-19, el veterinario tiene mucho que aportar en este aspecto.


En esta línea, Muñoz indica que “en sanidad animal, la pandemia ha reforzado las estrategias que ya se aplicaban de acuerdo con las recomendaciones del PRAN para prevenir infecciones, frenar su transmisión y reducir así la necesidad de utilizar antibióticos reduciendo el riesgo de resistencia”, ya que la principal estrategia para optimizar el uso de los antibióticos “pasa por reducir la necesidad de utilizar estos tratamientos a través de la prevención de enfermedades”.


Entre las medidas concretas para conseguir tal fin se encuentran, “mejorar la bioseguridad para evitar la entrada de patógenos en granja y su diseminación, reforzar el estado sanitario de los animales a través de programas nutricionales, de mejora genética y de la inmunidad, establecer programas de control de enfermedades, disminuir el estrés modificando prácticas de manejo o realizando mejoras en las explotaciones (bienestar animal), o emplear alternativas al uso de antimicrobianos como probióticos y prebióticos)”, entre otras.


OBLIGACIÓN DEL VETERINARIO DE REALIZAR UNA CORRECTA PRESCRIPCIÓN


A estas estrategias, la coordinadora del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) en el área de Sanidad Animal insisten en que "debe sumarse, además, la correcta prescripción de antibióticos en aquellos casos en los que esté indicado el uso de estos tratamientos".


En este sentido, el veterinario clínico, a nivel individual, tiene la capacidad y la obligación para combatir este problema desde sus buenas prácticas profesionales.


Para facilitar esta labor, “en el PRAN estamos trabajando en dos herramientas que ayudarán al veterinario a decidir: un mapa interactivo con la información de resistencias de microorganismos patógenos clínicos y una guía terapéutica en formato app con información aplicada a las diferentes especies”.


Según cuenta, “la prescripción deberá basarse en la realización de un examen clínico in situ en el que se constate que los síntomas indican una infección bacteriana o en unos protocolos de actuación elaborados en base a la información recogida en las visitas programadas”.


Por otra parte, las recomendaciones sobre un uso prudente de antimicrobianos sugieren que, siempre que sea posible, debe realizarse un diagnóstico microbiológico.


En este sentido, Muñoz indica que, “cuando el inicio del tratamiento sea urgente y no sea posible tener confirmación previa del diagnóstico y el perfil de sensibilidad, la terapia deberá basarse en la exploración clínica, la información epidemiológica y los conocimientos de susceptibilidad en el ámbito de la granja o en el ámbito local/regional”.


En una situación ideal, el diagnóstico debería verse confirmado por la toma de muestras y cultivo (diagnóstico etiológico) en el laboratorio con determinación del perfil de sensibilidad. Sin embargo, en situaciones reales, el tiempo de reacción es limitado y el veterinario debe actuar con rapidez para tratar la infección. En estos casos, “la elección del tratamiento adecuado es en gran medida una cuestión de experiencia y criterio clínico basado en el historial del animal”.


Para ayudar en este punto, manifiesta que “el PRAN ha desarrollado un proyecto con el objetivo de fomentar diagnósticos laboratoriales de los casos clínicos que requieran la utilización de antibióticos, para complementar la disponibilidad y efectividad de las pruebas de sensibilidad. Con este proyecto se pretende que la información procedente de estos diagnósticos alimente una base de datos de vigilancia de patógenos a partir de la cual el veterinario podrá obtener información que le será de utilidad en la determinación del tratamiento más adecuado”.


Según Muñoz, “esto tendrá especial relevancia en aquellos casos en los que, por necesidad clínica, no sea posible esperar a la obtención de un diagnóstico microbiológico y la determinación de la susceptibilidad antimicrobiana para la instauración de un tratamiento. De esta manera, los resultados del caso clínico remitido no sólo serán útiles para este caso concreto, sino que servirán además para el establecimiento de perfiles de diagnóstico y de sensibilidad que apoyarán al veterinario en el ejercicio de la práctica clínica”.


USO LIMITADO DE PIENSOS MEDICAMENTOSOS


Siguiendo la máxima del uso de antibióticos de “tan poco como sea posible y tanto como sea necesario”, el tratamiento con piensos medicamentosos, parece contradecir esta filosofía, al suministrar de forma masiva el fármaco a los animales.


Así, Muñoz explica que este punto se ha abordado en la nueva legislación en veterinaria relativa al uso de medicamentos y piensos medicamentosos. “Esta legislación incluye nuevos requisitos como restringir o prohibir el uso de ciertos antibióticos en animales, limitar el uso preventivo de antibióticos a casos excepcionales, limitar el uso metafiláctico, así como la obligatoriedad para el veterinario de justificar prescripciones profilácticas y metafilácticas. Los piensos medicamentosos requerirán receta veterinaria, que debe estar amparada por un diagnóstico previo. Por tanto, el tratamiento de animales en masa -justificado en determinados casos- quedará muy limitado a partir de enero de 2022”.


Asimismo, la nueva regulación indica que "debemos cambiar la manera de hacer las cosas para caminar hacia una producción más sostenible".


LA RESISTENCIA ANTIBIÓTICA ES UN PROBLEMA DE TODOS


Todas las organizaciones internacionales dedicadas a proteger la salud de la población, reconocen la importancia de promover medidas para preservar la eficacia de los antibióticos frente al desarrollo constante de las resistencias bacterianas.


Por último, la experta insiste en que la resistencia antibiótica es un problema de todos. “La implantación de medidas aisladas o mal coordinadas no resulta eficaz. Así, la instauración de programas a escala nacional y con respuestas multisectoriales es imprescindible para poder afrontar con probabilidades de éxito el control del riesgo derivado de la aparición de resistencias”.


En resumen, “los proyectos de lucha contra la resistencia antibiótica son fruto del trabajo de muchos colectivos, lo que implica que cada uno de nosotros debe pensar cuál puede y debe ser su aportación individual para alcanzar el objetivo común de preservar la eficacia de los antibióticos y proteger así la salud de todos”.

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