El papel del veterinario en la sociedad, más importante que nunca

La crisis del coronavirus COVID-19 ha evidenciado que el veterinario tiene un papel esencial en la Salud Pública. El 4 de octubre se celebra San Francisco de Asís, el santo patrono de todos los veterinarios
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San Francisco de Asís es una figura conocida en el mundo de los profesionales veterinarios, ya que es el santo patrón de los animales y, por ende, de los trabajadores que velan por la salud y el bienestar de estos, como los veterinarios, los ecologistas o ingenieros forestales.


Se cuenta que San Francisco fue un gran defensor y predicador de los derechos de los animales y el medio ambiente. Asimismo, existen anécdotas en los textos sobre su relación especial con el reino animal. Se menciona, por ejemplo, que era capaz de comunicarse con los animales y que estos le obedecían. Además, se asegura que las aves formaban bandadas en forma de cruz en honor a Jesucristo cuando el santo se lo pedía.


Con motivo de la celebración del patrón de los veterinarios, hemos querido recordar la importancia que tiene un veterinario en el día a día cuidando de la salud y el bienestar de personas y animales, y que esta crisis sanitaria que estamos viviendo ha puesto de relieve.


La crisis del coronavirus COVID-19 ha azotado a todos los sectores de la sociedad, pero especialmente ha sido duro para los trabajadores del sector sanitario. En este sentido, los profesionales veterinarios, a pesar del escaso interés por parte de las administraciones de incluir su presencia en los comités de gestión de esta crisis sanitaria, se han mantenido en primera línea continuando con su trabajo al considerarse un servicio esencial. “La nula presencia de veterinarios al frente de la gestión de esta crisis se debe exclusivamente al desconocimiento de nuestro papel por parte de la administración, ningún veterinario descuida la prevención, aspecto fundamental en el control de enfermedades”, apuntaba el presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Luis Alberto Calvo, para Diario Veterinario en una entrevista realizada sobre este asunto.


El veterinario, que ha estado durante todo momento velando por la salud de las mascotas en las clínicas veterinarias, cuidando de la cabaña ganadera del país, trabajando en los laboratorios, o garantizando el cumplimiento de los estándares de calidad en la industria alimentaria, no ha tenido el reconocimiento que se merece por parte de las autoridades. Los veterinarios aplican desde hace tiempo estrategias muy similares para prevenir y controlar enfermedades infecciosas que afectan a los animales, como la gripe aviar o la peste porcina africana. Son altamente contagiosas y generan pérdidas sanitarias y económicas a gran escala, propias de un mundo globalizado donde los movimientos de personas y animales son rápidos y frecuentes.


Hoy día, “tres cuartas partes de las enfermedades humanas recién descubiertas y el 61% de todas las enfermedades infecciosas humanas provienen del contacto con animales”, afirma la Federación de Veterinarios de Europa (FVE).


También es reseñable la importancia del veterinario para detener brotes de enfermedades. Los brotes de enfermedades como la fiebre aftosa, la salmonella y la EEB pueden costar miles de millones y devastar la industria agrícola, por no mencionar que matan a miles de animales y dañan a las personas también. “Los veterinarios trabajan día tras día en las granjas y mataderos para detectar estas enfermedades y detenerlas”.


Por ello, esta crisis sanitaria ha puesto de manifiesto la necesidad de apostar fuertemente por una idea cada vez más aceptada, no sólo por la comunidad científica, sino por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, el concepto "Una Sola Salud" (One Health), que reconoce que la salud de las personas de los animales y del medio ambiente están interconectadas.


En este contexto, el papel de los veterinarios es y será esencial para entender mejor qué factores determinan la emergencia y la prevención de las enfermedades que se transmiten entre animales y personas, es decir, las enfermedades zoonóticas.

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