“Incluso un trote corto en un día caluroso puede llevar a las mascotas a la zona de peligro, sobre todo en perros particularmente vulnerables”.

Cómo mantener a las mascotas frescas en verano

​“El problema con los perros es que su deseo inherente de complacer a su dueño a veces puede reemplazar su propia conservación”, advierten los expertos
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Con la llegada del verano las temperaturas suben, los expertos advierten a los dueños de mascotas que deben ser cautelosos al salir con sus perros al exterior.


El profesor Shane Bateman, especialista en emergencias y cuidados críticos en el Centro de Ciencias de la Salud de la Facultad de Veterinaria de Ontario, explica que, aunque la mayoría de los dueños saben que no deben dejar a sus mascotas dentro de coches cerrados en días calurosos, hay otras formas en que podrían estar sus animales corriendo el riesgo de sufrir lesiones relacionadas con el calor.


Incluso un trote corto en un día caluroso puede llevar a las mascotas a la zona de peligro, sobre todo en perros particularmente vulnerables a las enfermedades causadas por el calor”, afirma Bateman.


“El problema con los perros es que su deseo inherente de complacer a su dueño a veces puede reemplazar su propia conservación”, advierte.


En el caso de los gatos, “tienen adaptaciones vasculares únicas que les permiten tolerar el calor porque pueden cambiar su suministro de sangre alrededor de sus cuerpos. Pero los perros pueden desarrollar lesiones graves relacionadas con el calor si no pueden descansar y enfriarse”.


Muchos mamíferos peludos necesitan jadear para refrescarse porque carecen de glándulas sudoríparas. Los pulmones de un perro están altamente vascularizados, por lo que mover el aire dentro y fuera de sus pulmones rápidamente a través del jadeo les permite enfriar su sangre. Pero si el aire a su alrededor no es lo suficientemente frío, el trabajo de jadeo contribuye aún más al sobrecalentamiento.


“Los perros con hocicos cortos, como pugs y bulldogs, corren el mayor riesgo ya que no pueden aspirar el aire lo suficientemente profundo, Los perros grandes y peludos también pueden sobrecalentarse rápidamente”, indica el experto.


Así, aconseja observar cuánto esfuerzo está haciendo el perro para refrescarse. “Pueden estar jadeando más fuerte de lo normal, pueden tener una expresión de pánico o ansiedad en sus rostros, con sus ojos cada vez más abiertos. También pueden comenzar a babear con una lengua larga y sus encías pueden ser de color rojo brillante”.

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