Víctor Briones, catedrático de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria e investigador de VISAVET de la Universidad Complutense de Madrid.

COVID-19, la importancia de tratar enfermedades bajo el concepto ‘Una Salud’

Esta crisis sanitaria del coronavirus COVID-19 ha demostrado, ​una vez más, que las enfermedades transmisibles no conocen de especies. El experto Víctor Briones destaca la importancia de tratarlas desde un enfoque One Health, Una Salud
|

Las cifras que está dejando la pandemia originada por el SARS-CoV-2 alcanzan los más de 1.200.000 infectados y casi 70.000 fallecidos. Para conocer más sobre este nuevo coronavirus, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad Complutense de Madrid ha entrevistado a Víctor Briones, catedrático de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria e investigador del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) de la Universidad Complutense de Madrid.


Briones explica que este virus, “del cual no conocemos su biología con profundidad y hay que desconfiar de él teniendo en cuenta que ha sido capaz de transmitirse entre personas con bastante facilidad”, tiene un índice de contagio, que llaman R0, superior al 2,5 y hasta 3,5, “es decir, cada individuo contagia entre 2,5 y 3,5 personas, lo que supone una tasa de transmisión relativamente alta. En algunos grupos de edades es especialmente agresivo, aunque estamos viendo también complicaciones en grupos más jóvenes”.


ORIGEN ZOONÓTICO


Un nuevo coronavirus que apunta a ser de origen animal, lo que se conoce como una zoonosis. En Europa, las zoonosis que predominan son alimentarias como “campilobacteriosis, salmonelosis, colibacilosis, yersiniosis y otra serie de menor entidad cuantitativa”, apunta el experto. A escala global, señala la existencia de otras enfermedades muy prevalentes en algunas áreas: “brucelosis, tuberculosis bovina -que es una de las más extendidas en el mundo-, la tularemia o la peste bubónica, que aunque suene ‘medieval’ tiene brotes activos ahora mismo. También son comunes algunas zoonosis parasitarias: leishmaniosis, la equinococosis o toxoplasmosis. Y una con mucha actividad el año pasado en nuestro país: la listeriosis. Y no olvidemos la rabia, que mata decenas de miles de personas cada año”.


Para el veterinario, las más peligrosas son la tuberculosis, la influenza aviar o porcina, la enfermedad de Crimea Congo, el ébola y algunas encefalitis víricas. “Y hantavirus, de la que ahora mismo hay algún caso en China. Todas estas presentan o alta letalidad o alto índice de contagio. Y ahora hay que sumar la COVID-19, claro”.


Así, una vez más ha quedado demostrado que las enfermedades transmisibles no conocen de especies, por lo que es muy importante tratarlas desde un enfoque One Health, Una Salud. Briones resalta la importancia de ello y asegura que “no hay fronteras entre los individuos de distintas especies en muchas ocasiones. Hay que abordar las enfermedades con biólogos, médicos, veterinarios, epidemiólogos y ambientólogos, entre otros”.


En especial, el papel de los veterinarios es fundamental, como sanitarios que son, ya que se encargan del bienestar y la salud de los animales, así como la producción de alimentos seguros de origen animal y la inspección sanitaria de los mismos, “punto de origen probable de la enfermedad”, indica el experto.


El veterinario destaca el papel que están llevando a cabo en todos los ámbitos, pero resalta la figura del veterinario en el diagnóstico. En este sentido, explica que “en un laboratorio diagnóstico veterinario no es raro que lleguen de repente 200 muestras, hay mucha experiencia en procesar volúmenes altos. Por otro lado, los laboratorios de investigación en sanidad animal tienen mucha experiencia en desarrollo de PCR para el diagnóstico de enfermedades animales de distintas especies. En la UCM hay varios laboratorios contribuyendo al diagnóstico de COVID-19, y están dando apoyo procesando muestras de enfermos. La base es la misma, quien sabe hacer PCR sabe aplicarla y adaptarla a todo tipo de muestras, te da igual la especie animal de la que procede, y ahí entra la especie humana, que nadie se extrañe ni ofenda. Eso es Una Salud puesta en práctica”.


DIFERENCIAS ENTRE LAS CRISIS PROVOCADAS POR OTROS CORONAVIRUS


Briones explica las diferencias de esta crisis actual del COVID-19 con las que provocaron otros dos coronavirus, el SARS y el MERS.


“Ahora mismo el SARS y el MERS palidecen a su lado. Su capacidad de difusión era muy inferior. El SARS fueron en torno a 8.000 casos en unos 30 países, aunque la letalidad era más alta, del 10%. El MERS era incluso menor en número de casos, pero más letal, llegando a un 35%. Aquí el problema está en la alta transmisibilidad del virus”, señala.


Por otra parte, el experto asegura que la situación que estamos viviendo es un buen argumento contra los antivacunas, “esta es una enfermedad para la que no tenemos vacuna. Solo una. Imaginemos que no tuviéramos vacunas frente a las otras y actuasen a la vez. Espero que sirva para desterrar para siempre esta actitud”.


¿PARA CUÁNDO LA VACUNA?


En España hay varios grupos que están trabajando en el desarrollo de una vacuna, pero como apunta el veterinario “una vacuna necesita un desarrollo que conlleva bastante tiempo y unas etapas que no se pueden saltar. Una cosa es el diseño experimental, la obtención de candidatos, el ensayo de la eficacia, la inocuidad y la potencia en animales, probar sus efectos en personas y, finalmente, la fabricación y distribución masiva. Tiene para más de un año en el mejor de los casos”.

Archivo