La tercera causa de abandono animal es económica.

La labor social de veterinarios españoles con personas sin recursos

​Nace el proyecto SOS Asistencia Veterinaria, con el objetivo de prestar asistencia veterinaria gratuita a los animales de aquellas personas que no disponen de recursos económicos suficientes para hacer frente a un problema de salud de su mascota
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La relación entre humanos y animales va cada día a más. Existe más conciencia ciudadana, se van conociendo los múltiples beneficios de tener una mascota y, además, en España, el número de nacimientos se ha reducido en un 5,8%, frente al aumento de perros y gatos en España. Actualmente el 40% de los hogares españoles cuenta, al menos, con un animal.


Todas estas situaciones hacen que las mascotas ya sean uno más de la familia y, por tanto, sean víctimas de los problemas de la misma. Situaciones de las que el colectivo veterinario es testigo de excepción. “El colectivo veterinario tiene que empezar a manejar conceptos que no son ajenos en otros sectores empresariales; me estoy refiriendo a la responsabilidad social corporativa. Ya no es suficiente con disponer de los mejores equipamientos, y realizar las técnicas más complejas; ahora es necesario ofrecer a la sociedad y, por ende, a nuestros clientes, valores añadidos que van más allá de la mera práctica médica. Y nuestra contribución con una parte de la sociedad que, por causas sobrevenidas, está en situación de vulnerabilidad, ha de convertirse en uno de estos valores y traducirse en un hecho”, explica Javier Bedmar, presidente de SOS Asistencia Veterinaria a Diario Veterinario.


Por ello nace SOS Asistencia Veterinaria el pasado mes de octubre en Gijón, una idea de un grupo de personas “que trabajamos directa e indirectamente en el mundo de la clínica de pequeños animales y que nos sentimos concernidos por esa responsabilidad social”, indica Bedmar.


Estas situaciones de vulnerabilidad llevan en muchas ocasiones al abandono, “la tercera causa de abandono animal es económica. Esta causa es estructural y poco o nada pueden hacer contra ella la concienciación”.


Así, la asociación promueve la asistencia veterinaria gratuita para aquellas personas que cumplan una serie de requisitos. “Percibir el salario social básico o una pensión no contributiva y, en el caso de ser propietario de un perro, este deberá estar registrado a su nombre con una antigüedad nunca inferior a 18 meses a la fecha en la que le fue concedida dicha prestación. En el caso de gatos, y dado que no existe obligatoriedad de identificación, tenemos que obviar dicha limitación”, señala el veterinario.


“Otra limitación es que, en el caso de cumplir con los requisitos establecidos y de existir más de un animal en la Unidad Económica de Convivencia Independiente, solo proporcionaremos asistencia veterinaria gratuita a uno solo de los animales”, añade.


Además, la asociación vela por el cumplimiento de los requisitos y, para ello, se recogen en los estatutos otra serie de obligaciones que tiene que ver con la documentación a aportar por parte del beneficiario de manera periódica y con el fin de comprobar que se mantiene la situación económica que da derecho a la asistencia, etc.


Si bien, especifican que la asistencia veterinaria incluida está limitada a lo que establece el propio fin de la asociación. “En todo caso se trata de una asistencia no preventiva y, por consiguiente, no están incluidas vacunaciones, ni esterilizaciones”.


FINANCIACIÓN DEL PROYECTO


Bedmar explica que lafinanciación proviene de la autogestión, “y esta es solo posible si quienes hemos fundado esta asociación disponemos del respaldo de un centro veterinario que hace las veces de locomotora de la misma. No obstante, la asociación opera de manera absolutamente independiente del centro veterinario que ha participado en la constitución de la asociación y que está vinculada a la misma a través de un convenio de colaboración que esperamos y deseamos hacer extensivo a otros centros”.


Una vez concluida esta fase de “desarrollo”, la intención de los miembros es hacer partícipes de este proyecto a otros profesionales a través del Colegio de Veterinarios, y a instituciones sociales, como la Fundación de Servicios Sociales de Gijón.


“No queremos ser flor de un día, sino un proyecto sostenible y con capacidad de adaptarse a los cambios sociales que, sin duda, tendrán lugar en el futuro próximo, y para eso es fundamental contar con todos aquellos colectivos que se sientan concernidos, y aquí se incluye, también, la colaboración de grandes marcas vinculadas al sector del animal de compañía”.


Por último, el presidente de SOS Asistencia Veterinaria señala que la capacidad de expandir el proyecto por más zonas de España “vendrá dado por nuestra capacidad de hacer partícipes a otros colectivos, a nivel autonómico y nacional, de la utilidad social de la asociación”.

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