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Abandono de mascotas, causas y soluciones
Carlos Oliver, veterinario especialista en pequeños animales y miembro de AVEPA.

Abandono de mascotas, causas y soluciones

Carlos Oliver, veterinario especialista en pequeños animales y miembro de AVEPA
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Según datos de la Fundación Affinity y las Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal (FAPAM), en España se abandonan 3 perros y gatos cada 5 minutos. Las protectoras y los ayuntamientos recogen 400 perros y gatos de la calle al día. Solo 2 de cada 10 perros son llevados a los refugios por sus familias. El 60 % de las mascotas abandonadas son encontradas por particulares y menos del 50 % acaban adoptadas. España posee una de las tasas de abandono animal más altas de Europa.


En España es obligatoria la identificación de los animales de compañía con microchip. En el caso de los perros, casi el 90 % está identificado. Sin embargo, la mitad de los gatos no lo están. La clave para reducir la llegada de animales sin identificar a las protectoras es conseguir la aplicación efectiva de la ley, especialmente en el caso de gatos.


Solamente el 10 % de propietarios llevaron personalmente a su animal a la protectora. La gran mayoría fueron encontrados (63,3 %) o traídos por un tercero (26,9 %). 


La llegada a la protectora en el caso de los perros no es estacional, sí ocurre con los gatos que llegan de abril a octubre a causa de su ciclo reproductivo. El tiempo medio de permanencia es de 10 meses en animales adultos y de 3 meses en cachorros.


El 44 % de los perros y gatos que llegaron en 2019 a las protectoras fueron adoptados por una nueva familia. Un porcentaje muy similar al de años anteriores. 


Los datos se repiten de año en año y son escalofriantes.


PERFIL DEL ANIMAL ABANDONADO


Según el informe, los perros atendidos en protectoras españolas en 2019 eran:


Adultos (60,8 %), mestizos (60,6 %), de tamaño mediano - grande (78 %), con buen estado de salud (66,5 %), e identificados con microchip (25 %).


En el caso de los gatos: cachorros (48,1 %) y adultos (44,6 %), mestizos (94,8 %), en buen estado de salud (51,4%), y con microchip (4 %).


CAUSAS DE ABANDONO


Me mudo y no puedo llevarme a mi mascota (0,8 %).


La mudanza o cualquier cambio en el seno de la familia pueden servir de excusa. Por ejemplo, un embarazo, el nacimiento de un bebé o una alergia. La enfermedad o la muerte del cuidador del animal pueden hacer que la familia se deshaga del perro.


Ya no quiero a mi mascota (10,8 %).


Los cachorros hacen sus necesidades en casa, destrozan todo y no conocen ni las órdenes ni las normas de convivencia. Hay que invertir tiempo y esfuerzo en su educación y no todos los propietarios están dispuestos a dedicar tiempo en ellos. 


Las mascotas crecen, hay que sacarlas a pasear, darles de comer, cuidarlos, llevarlos al veterinario, etc. Todos los días, sin importar el trabajo que tengamos, el tiempo que haga, ni si estamos mal de salud.


No puedo mantener a mi mascota (6,4 %).


Otras veces el motivo para deshacerse de la mascota es una carencia económica. Por ejemplo, si se pierde el empleo o empeoran las condiciones de este al punto de no poder asumir el gasto que supone alimentar y cuidar de un animal. También puede deberse a un cambio en los intereses personales que hace que se prefiera gastar en otras actividades antes que seguir manteniendo a la mascota.


Mi mascota se porta muy mal (13,2 %).


Los problemas de conducta o de comportamiento son causas con las que se pretende justificar un abandono. Son todos los trastornos que provocan dificultades en la convivencia. Por ejemplo, que el perro ladre en exceso, que orine en casa, no obedezca, etc. Este tipo de problemas se deben a un mal manejo por parte de los propietarios. Un perro que no se ha socializado adecuadamente, no está bien educado ni estimulado o no tiene cubiertas sus necesidades básicas estará estresado y lo manifestará con comportamientos que nos resultarán desagradables.


Abandono de perros de caza (11,6 %).


Además de las cuestionables condiciones de vida en las que se encuentran algunos perros de caza, que pueden sufrir abandono cuando no cumplen con lo esperado. Las federaciones de caza deberían tomar medidas en vez de negar la problemática.


Las camadas no deseadas (21 %).


La principal causa de abandono son las camadas sin control. Las perras acostumbran a tener un par de celos al año y pueden parir desde un par de cachorros hasta ocho o diez.


Faltas de los propietarios en el control de las perras en celo y del vagabundeo en busca de hembra de los machos. Se dejan criar a perros por la ilusión de presenciar la maternidad, sin pensar en las consecuencias y en otros casos se debe a un accidente. En cualquier caso, el problema es el mismo.


EL ABANDONO ESTÁ TIPIFICADO EN EL CÓDIGO PENAL ESPAÑOL COMO DELITO


El abandono de mascotas está regulado en todas las comunidades autónomas por protección y derechos de los animales y todas aquellas conductas que tengan que ver con el respeto y la tenencia responsable de los mismos.


El incumplimiento de la legislación en materia de identificación de animales de compañía por parte de las administraciones locales catalanas, por ejemplo, genera un gasto entorno a los dos millones de euros que deben asumir las entidades protectoras. Fede Cedó La vanguardia. 08/08/2019.


Exactamente 1.907.950,76 €, una cifra que se dispara hasta los 110 millones en toda España. Es la conclusión a la que han llegado dos estudiantes de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Pompeu Fabra, Sergi Campo y Dana Ferrer, a petición de la Fundación Daina y la Sociedad Protectora de Animales de Mataró (SPAM), que gestionan tres centros de acogida de animales en la provincia de Barcelona y dan servicio a 36 municipios.


El estudio señala que, si todos los animales encontrados en la calle llevaran microchip, en España se generaría un ahorro superior a los 60 millones de euros. Los datos confirman que "el control policial es ínfimo" y no se sanciona. En vista de este incumplimiento de las administraciones locales, los autores del estudio señalan que hay unos ingresos sustanciales que dejan de obtenerse por la laxitud de los responsables y la falta de control del abandono de mascotas.


Entre un perro identificado y uno que no lo está hay una diferencia de coste de 162,8 €, cifra que un ayuntamiento se ahorraría en la externalización de los servicios de recogida y manutención.


Llamamiento pues a las administraciones y autoridades competentes para imponer las sanciones y hacer cumplir la Ley.


CLAVES PARA PREVENIR EL ABANDONO


No hay ninguna excusa válida para deshacerse de un perro. Salvo la muerte del propietario.


La clave para prevenir el abandono es la educación y difusión de las normas para una tenencia responsable. La esterilización no creo que sea una manera muy civilizada de resolver el problema. El perro no es el culpable. El responsable es el propietario.


Concienciación de la sociedad sobre la responsabilidad que supone la tenencia de un animal de compañía y reflexionar antes de incluirlo en el hogar. Si no se asume el esfuerzo que supone cuidar a la mascota, no se puede tener. Tenerla no es una obligación, es un pequeño lujo. Hay que prevenir la llegada a las protectoras de las mascotas. Promover la identificación.


Utilizar los medios de comunicación para llegar a la sociedad: destacar el papel social de los animales, la importancia del bienestar animal y la gravedad del abandono.


COMO LUCHAR FRENTE AL ABANDONO:


Cumplimiento de la ley existente.


Mejorando los controles de las mascotas para que todas estén identificadas.


Utilizar las subvenciones que dan Diputaciones, Ayuntamientos y Generalitat para luchar realmente contra el abandono. En la actualidad se destinan estas subvenciones para paliar las consecuencias del abandono (esterilizar mascotas, mantener refugios, centros de acogida…) y no para perseguir el delito que supone.


Dotar de más medios y mejores protocolos a los policías municipales.


Las protectoras deben dedicarse a la denuncia de hechos punibles en materia de protección animal.


Las protectoras deberían estar administradas por profesionales (abogados, economistas y veterinarios) y el soporte del voluntariado. Su labor principal sería la denuncia del incumplimiento de la ley y no dedicar principalmente sus esfuerzos a esterilizar y generar adopciones a toda costa. Sistema que se está demostrando que no resuelve el abandono.


La financiación de protectoras podría estar resuelta a partir de: destinar el importe de las multas a mantenimiento de los centros; aportando un porcentaje del coste de la identificación de todos los animales a estos centros; aumentando el importe de las tasas en concepto de recogida de animales perdidos; cobrando un canon por adopción que cubriese los costes destinados a mantenimiento, tratamientos realizados al animal y un porcentaje para mantenimiento del centro.


Educando a los propietarios.


Campañas en los medios de comunicación y escuelas (Un perro no es un objeto, es un ser vivo). Trabajar para que exista una licencia o estudio previo de capacitación de las personas para poder poseer un animal de compañía (perro cívico).


Legislando.


Evitando la adquisición de la mascota por impulso.


Evitar fraudes con la edad de venta (la adquisición de cachorros a partir del cambio de dentición).


Ordenar normativas: Cartillas, vacunas, identificación, revisiones veterinarias, censo, etc. a día de hoy las normas son confusas.


Unificar a nivel de todos los ayuntamientos los protocolos de recogida de animales perdidos o abandonados.


Sería interesante el establecer un seguro médico mínimo obligatorio para las mascotas.


PASOS QUE SE DEBERÍAN SEGUIR PARA ADQUIRIR UNA MASCOTA


Informarse antes de adquirir una mascota. Dejarse aconsejar por profesionales (veterinarios). Por ejemplo, no querer un perro hiperactivo cuando tú vida es sedentaria.


Si la convivencia plantea algún problema, acudir a un profesional del comportamiento o etólogo de inmediato. En el caso en el que la mascota fuese infeliz o el propietario padeciese una enfermedad que impida que la cuide, la opción nunca es la perrera ni la protectora, sino buscarle un hogar, entre familiares y conocidos.


No hay que olvidar que la mascota vivirá una media de 14 años y necesitará cuidados toda la vida. Todas las personas que vivan en la casa tendrán que estar de acuerdo en la adquisición, aunque exista un único cuidador principal. 

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