Desarrollan un tratamiento para la afección ocular canina con cúrcuma

Un equipo de la Facultad de Veterinaria y la Facultad de Farmacia de Texas cree que el medicamento también puede servir para el tratamiento de cataratas y uveítis en humanos
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Investigadores de la Universidad de Texas han producido un tratamiento derivado de la cúrcuma, una especia elogiada durante mucho tiempo por sus propiedades antiinflamatorias naturales, que se muestra prometedora para disminuir la inflamación ocular en perros que sufren de uveítis, una inflamación del ojo que produce dolor y reduce visión.


La uveítis, una afección común en perros, humanos y otras especies, puede tener muchas causas, a menudo como consecuencia de enfermedades infecciosas, cáncer y enfermedades autoinmunes; también se encuentra en pacientes con cataratas de larga duración y después de operaciones de corrección de cataratas.


“La inflamación incontrolada dentro del ojo, también conocida como uveítis, es una de las principales causas de complicaciones después de la cirugía de cataratas en perros. El manejo de la inflamación ocular posoperatoria es un desafío importante observado tanto en oftalmología humana como veterinaria", indica Erin Scott, profesor asistente en la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Texas.


En un artículo reciente publicado en Science Advances, Scott y sus compañeros de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Texas probaron las propiedades antiinflamatorias de la curcumina, un compuesto que se encuentra en la cúrcuma, y descubrieron que cuando se procesa en una formulación especial de nanopartículas para impulsar la absorción el compuesto natural es seguro y eficaz para controlar la uveítis sin efectos secundarios conocidos.


Los medicamentos orales que se usan actualmente para tratar la uveítis deben absorberse adecuadamente en el torrente sanguíneo para que sus efectos medicinales sean efectivos. Esto requiere que el medicamento atraviese con éxito la barrera intestinal, la barrera física entre el intestino y el resto del cuerpo a través del sistema circulatorio, lo que limita la absorción de muchos medicamentos.


La administración de medicamentos al ojo presenta desafíos adicionales debido a la barrera hemato-ocular, la barrera física entre los vasos sanguíneos y los tejidos del ojo, que controla estrictamente qué sustancias pueden pasar al ojo.


Por lo tanto, los investigadores deben encontrar formas de eludir esas barreras para mejorar la disponibilidad de medicamentos dentro del cuerpo. La curcumina es especialmente atractiva como candidata para el tratamiento de la uveítis porque no tiene efectos secundarios conocidos.


“Los tratamientos actuales incluyen una combinación de medicamentos antiinflamatorios sistémicos y tópicos, ya sea en forma de esteroides o medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)”, explica el experto. “Si bien estos dos medicamentos son eficaces en el tratamiento de la uveítis, pueden causar efectos secundarios no deseados, como vómitos, diarrea, úlceras de estómago, afectar negativamente la función renal y hepática y aumentar los niveles de glucosa en pacientes diabéticos”.


Los científicos son optimistas de que la utilidad de sus hallazgos pueda beneficiar a poblaciones más allá de los perros. “Este medicamento puede traducirse en el tratamiento de cataratas y uveítis en humanos. Al estudiar pacientes animales con enfermedades oculares naturales, nuestros hallazgos pueden acelerar el desarrollo de medicamentos para beneficiar tanto a los animales como a los humanos”, aseguran.

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