Michael Lappin, presiente del comité One-Heatlh de WSAVA.

COVID-19: “No hay nuevas evidencias de transmisión de animal a humano”

La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) realizó un webinar que contó con las opiniones de varios especialistas para tratar distintos aspectos de la enfermedad, como protocolos vacunales o gestión del personal
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Durante el evento, los oradores animaron a los veterinarios a que persuadieran a los propietarios de mascotas positivas a SARS-CoV-2 a que trataran a estos animales con respeto y evitar así su abandono. En este sentido, el Dr. Michael Lappin, presiente del comité One-Heatlh de WSAVA, recordó que el virus es una zoonosis inversa de humanos a animales. Asimismo, "los animales infectados solo han mostrado síntomas leves, y no hay evidencia de transmisión de un animal a un nuevo ser humano", explicaron.


En esta línea, el Dr Lappin afirmó que “mientras que la Organización Mundial de la Salud ha informado de más de 28.000.000 de casos confirmados en seres humanos, incluyendo más de 900.000 muertes, el número de casos en animales de compañía rastreado por la Organización de Sanidad Animal (OIE) sigue siendo pequeña”. A pesar de los brotes en las granjas de visones de los Países Bajos y EE. UU, en los que probablemente participase la transmisión humana, y los nuevos resultados positivos frente al SARS-CoV-2, el numero general de casos sigue siendo minúsculo.


En cuanto a la forma en la que la COVID-19 afecta a las mascotas, el especialista explicó que “los estudios experimentales en la Universidad de Colorado habían demostrado que los gatos no mostraron signos, que eliminan el virus durante un corto período de tiempo, que podrían transmitir la enfermedad a otros gatos y que generaban una robusta respuesta de anticuerpos”. Por su parte, los perros no diseminaron virus vivos, tampoco mostraron signos clínicos, aunque si se demostró una respuesta de anticuerpos. Sobre esta línea, existen investigaciones activas para estudiar la enfermedad clínica en gatos y perros infectados de forma natural, con el fin de evaluar su gravedad y la posibilidad de un tratamiento específico.


En cuanto a la salud preventiva, el Dr. Richard Squires, presidente del del Grupo de Directrices de Vacunación de WSAVA, recordó a los veterinarios que “si bien los análisis de riesgo-beneficio siempre son relevantes para las consultas de vacunación, nunca han sido más pertinentes que durante la pandemia”.


En este sentido, la prioridad para el especialista fue la protección en cachorros y gatitos, con el uso de vacunas básicas administradas no antes de las 16 semanas para evitar la interacción que se da con los anticuerpos maternos en algunos individuos.


También instó a los veterinarios a recordar a los propietarios la importancia del período crítico de socialización para los cachorros de 4 a 16 semanas de edad, ya que esto puede afectar su comportamiento durante el resto de sus vidas.


La siguiente prioridad para el Dr. Squires fue la protección contra enfermedades potencialmente mortales, prevalentes a nivel local y controlables mediante vacunación no esencial. Asimismo, la revacunación anual frente a enfermedades básicas en perros y gatos, fue una prioridad mucho menor para el especialista. El veterinario quiso recordar a los veterinarios que “no hay razón para creer que las vacunas existentes contra el coronavirus protegerán a las mascotas contra el SARS-CoV-2 “.


Para concluir, el Dr. Peter Karczmar, miembro del comité One-Health de WSAVA, pudo explicar las medidas a tomar en las clínicas veterinarias para proteger al personal, los clientes y las instalaciones. Así, el especialista recomendó el uso de mascarillas frente a los protectores faciales, ante la mayor efectividad de las primeras. También aconsejó servicios de entrega a domicilio para clientes, monitoreo diario de temperatura del personal, y adopción de turnos escalonados.

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