Manuel Bernardo Álvarez, veterinario de los Servicios Oficiales de Salud Pública de Ponferrada.

De virus y “de vinos" con Fernando Simón (II)

Manuel Bernardo Álvarez, veterinario de los Servicios Oficiales de Salud Pública de Ponferrada
|

Plinio el Viejo recomendaba frotarse un ratón por la nariz para curar el resfriado, producido por un Coronavirus también. En la Inglaterra del siglo XVII, usaban  mezcla de pólvora, huevos, estiércol de vaca frito y sebo. Carl Zimmer (Un planeta de virus).


La tarde tiene un poco de niebla en la “olla berciana” como cariñosamente se llama la depresión donde se asienta el Bierzo, rodeado de montes y montañas. Se baja del autobús Fernando Simón procedente de Madrid, trae una mascarilla de “tiburones” propia de un surfista y bromeo -encima de la tabla no te la pones por si atrae a los escualos, eh?- Se ríe.


Le suelto a continuación, sin tregua, ¿la auditoría externa que te quieren hacer y las críticas a tu gestión de la crisis de Covid19 y la del gobierno central y  las autonomías, como las ves? ¿Cómo cosa de tiburones terrestres?-sonríe con una mueca - Ya sabes, la piden 20 científicos españoles en Lancet (Revista médica británica, semanal, cuyo nombre procede del instrumento quirúrgico llamado lanceta). Cavadas, tu colega médico, es muy crítico también. Los veterinarios también lo somos. Nos excluiste de los comités científicos y lógicamente estamos “mosqueados”, ¿qué opinas Fernando Simón?


Tose un poco y carraspea. Bromeo, ¿no te habrás comido almendras en el bus?: No. -me dice, poniéndose serio-. Si necesitamos una auditoría externa. Pero no ahora, más adelante. Sobre mi labor y sobre la actuación de los gobiernos, pienso que el confinamiento, la distancia social, las prohibiciones, nos han alterado a todos. Claro que se han hecho cosas mal, reconoce, y algunas se tendrán que mejorar, como la previsión y la planificación de las pandemias, la coordinación entre gobierno central y autonomías, el material, los rastreadores. Añado sin dejarle acabar, han faltado  directrices claras y precisas. La desescalada, ha sido apresurada y la reforma y el fortalecimiento de la salud pública sin veterinarios, es un parche inservible.


Seguimos hablando, mientras nos acercamos a la Rosaleda, un barrio nuevo de Ponferrada, pedimos dos Godellos (vino blanco) de la denominación de origen Bierzo, que tiene muy buenos “caldos” y más de 70 bodegas. No pedimos tapas, en León y en el Bierzo, “el pincho” con la consumición, es un añadido que no se paga. Por lo general son muy buenos. Aunque son gratis, deben cumplir las normas de seguridad alimentaria. Es casi de noche y no vemos el “mamotreto” edificio inservible más alto de Castilla y León, símbolo de burbujas inmobiliarias y tiempos faraónicos pasados).


Fernando, le digo conciliador, después de la primera andanada, sabes que en una de las vacunas de las tres españolas, aprobadas por la OMS, está participando el centro Irta-Cresa catalán. Un Instituto de Sanidad Animal, un centro de investigación principalmente cuajado con veterinarios, Marina Torres, Joaquín Segalés. Le sigo dando datos, -mira, Laboratorios de Veterinaria de la Complutense y de León entre otros, ayudaron a hacer PCR, así como otros Laboratorios de Sanidad Animal de otros lugares de España. El de Villaquilambre, (León) hizo y hace 300 muestras todos los días. Dos veterinarios y una auxiliar se encargan de ello. Hubo al principio algunas reticencias de personal médico, (cargos intermedios) para vetar la participación de los centros de sanidad animal en los análisis de microbiología. Concretamente las trabas procedían del Hospital de León, de “carguitas” intermedias. Decía don Miguel Cordero del Campillo, “si a un tontito le das un carguito, se vuelve más tontito”. 


Le digo abruptamente, ¿los médicos sois clasistas? ¿Estáis en posesión de la verdad absoluta, cuando hablamos de enfermedades? ¿Solo vosotros sois sanitarios? Bebe un “gotín”, del blanco Godello y contesta pausadamente, “a los médicos nos incomoda con razón, que debido a las nuevas tecnologías, hoy, todo el mundo va a las consultas muy ilustrado y con el diagnóstico hecho de casa. En una encuesta de satisfacción al personal sanitario asistencial, esto era algo que les molestaba a más del 85% de médicos y enfermeras, que los pacientes fueran a la consulta ya ilustrados con sus dolencias, diagnósticos y tratamientos”. Clasistas, engreídos y tontitos, los hay en todas las profesiones, -me dice. Asiento con el gesto. Tengo otra curiosidad y le digo, ¿no te da un poco de vértigo someterte a preguntas de los medios? Es como un examen oral, con un tribunal un poco hueso, ¿no? Sigo relatándole cosas, cierto es, que los datos de China no traslucieron la realidad, pero tus cálculos, Simón, fueron erróneos dijiste que “habría unos pocos casos” y te equivocaste. No tienes la culpa en los recortes de Sanidad ni en la falta de material para sanitarios, ni en la falta de material para pruebas diagnosticas, pero faltó previsión y planificación creo. (Alemania si hizo acopio de material en enero). Más de 55.000 sanitarios se contagiaron en España. “El contagio de tantos sanitarios dice poco y mal de nosotros” (J.J. Badiola).


El gobierno de la nación llevaba solo dos meses en activo, pero Fernando Simón lleva 8 años en su cargo y otros ocho en el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. No sé si sabes Fernando, que los veterinarios sabemos teoría y práctica de epidemiología, decir que “no veías una razón concreta” es como si los veterinarios en la EEB hubiéramos dicho que sobraban los médicos, porque hubo pocos casos en humanos en España. Los problemas de la Ciencia atañen a todas las profesiones. Los problemas de Sanidad y de Salud pública atañen a todo el personal sanitario. Es muy triste, (como dice L.M. Santos  procurador de UPL), que “una profesión como la Veterinaria, tenga que reivindicarse ante la sociedad, ante los políticos, ante los medios de comunicación”. Me contesta, no dije que sobrabais, -sí, pero nos ignoraste-. Vamos a tomar un tinto mencía al barrio de Flores del Sil, otra zona de Ponferrada asentamiento obrero en los tiempos “de la ciudad del dólar”, minería, centrales térmicas, ferrocarril, “las vacas gordas” del Bierzo. La uva mencía tinta es la reina del Sil, la joya del noroeste español. Los vinos del Bierzo ocupan el séptimo lugar entre los vinos de España. Calidad/precio están más arriba.


Fernando Simón le digo, ¿sabes que los medicamentos y las vacunas se prueban en los animales? En animales de experimentación, ¿verdad? primero en ratones a los que se modifica genéticamente para hacerlos parecerse a personas. ¿Sabes también que los mustélidos (hurones, visones y sus primos felinos, los gatos, leones, tigres) adquieren Covid 19 con facilidad no? Y que pueden a su vez transmitirlo a personas. Si lo sé, me contesta, ¿y que me quieres decir? Que de las enfermedades de los animales nos encargamos los veterinarios, una razón más para asesorar y para estar presentes en el comité Científico del gobierno y ahora en la Reconstrucción de la Salud pública. Animales, medio y personas estamos interconectados.


No habría sido mejor poner más énfasis, en buscar un tratamiento, ¿que una vacuna? ¿Y confinar estrictamente a los mayores de 70 años? Un medicamento nuevo tarda en desarrollarse 10-12 años. Tenemos algunos ya probados y funcionando en animales. Solo habría que adaptar dosis y eficacia y comprobar la seguridad. Hubiera sido más rápido que una vacuna, si llega, -que ya veremos, su eficacia-, sus efectos secundarios. ¿Qué piensas? Me dice, -todo tiene su tiempo de espera. Queremos soluciones inmediatas y la investigación no puede ser instantánea. Los medicamentos se ensayan en hospitales y son los profesionales asistenciales los que han hecho algunos estudios, es complicado. Además las personas hospitalizadas suelen tener otras patologías previas y hay que adaptar cada tratamiento a cada paciente. Le digo para distender la conversación, Don Miguel de Unamuno allá por 1905 decía, que los más terribles comentadores del Quijote erais los médicos, que “al punto se meten a escudriñar hasta su terapéutica”. 


Recurrir a la industria y a los laboratorios de productos veterinarios, va a ser indispensable para preparar la vacuna, (para enfrascarla). Pero en plena “guerra”, no podíamos pensar en otra cosa que en aplanar la curva. En tener material para hospitales, para pruebas. Solo queríamos no colapsar los hospitales, hubiera sido terrible. Si claro, te entiendo. El avión está averiado y solo podemos pensar en aterrizar. No había otro plan de vuelo. Pero, ahora ya estamos en tierra, y en la reconstrucción de la salud, ¿no crees que la Unión Europea debería dirigirla y tomar medidas precisas y contundentes en la prevención de futuras pandemias, y en dirigir de forma precisa la salud pública? Así se hizo después de la crisis de la EEB.


Me contesta -claro que debería hacerlo. Pero cada país tiene su sistema de salud y cada país decide los recursos que destina a Sanidad y a Salud pública. Incluso en algunos países descentralizados como el nuestro, son las autonomías las que controlan la Sanidad (presupuesto, personal y medios). La pandemia no se ha terminado aún. Ahora les toca a las autonomías, el avión averiado vuelve a despegar.


Vivimos en una democracia. El Ministerio de Sanidad tiene 3500 funcionarios, son las autonomías las que disponen del dinero, del personal, de los medios (hay 515.312 sanitarios en España, transferidos). Le digo bruscamente, interrumpiéndole, también hay consejeros, directores generales, hay altos cargos, jefes, jefazos y jefecillos en Sanidad, por lo menos en 17 autonomías, muchos de los cuales cobran más que tú. ¿Ellos tampoco han previsto nada? ¿Deben encargarse de los rastreadores y algunas no lo hacen? La salud pública es la hermana pobre de la sanidad. Todo gira alrededor de la asistencia primaria y hospitalaria. ¡No es eficaz ni sostenible un sistema de salud así, le digo enfadado! ¿El resto de países tampoco la vieron venir? Me pregunta.


Ahí radica la importancia de Una sola salud. “One Health” Todos los recursos tienen que estar disponibles en favor de la salud de las personas, -y lo estuvieron me dice-; pero algunos, como los Veterinarios y los Farmacéuticos fuimos “desaprovechados” y “desactivados”  solo se utilizó el personal sanitario asistencial y hospitalario, médicos y enfermería. ¡Qué curioso me dice, todo el mundo huyendo y vosotros prestos a combatir! Somos sanitarios, Fernando Simón, no lo olvides. Estamos acostumbrados a luchar contra las enfermedades de los animales y a impedir que estas pasen a los humanos. Pasteur dijo que “el médico curaba al hombre y el veterinario a la humanidad”.


Si en la operación Balmis, participa el Ejército, la Guardia Civil y Policía Nacional (por cierto, muy brillantemente) y no se hubieran utilizado a los policías locales, que son los que están a pie de obra, en las ciudades más pequeñas. ¿Lo verías lógico Fernando Simón? Pues eso hicieron desde el principio, el ministro de Sanidad y las autonomías.


Los veterinarios de sanidad (Salud pública) inspeccionamos las residencias de ancianos, los comedores escolares, los supermercados. Controlamos sus sistemas de autocontrol. Conocemos sus puntos críticos. En 1959 comenzó el desarrollo del APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control). El sistema APPCC lo implantó la Nasa para sus astronautas. Pedro Duque –le digo- debería saberlo, fue astronauta. ¿Porque no utilizasteis todos los recursos? ¿Y algunos tan valiosos como lo veterinarios? La respuesta que me da Simón, es fácil de entender y difícil de rebatir:   -es cierto, la Salud Pública es la cenicienta del sistema de salud. Las Comunidades autónomas son las que os deberían haber utilizado. Estáis transferidos. La Sanidad y la Educación son competencia de las autonomías.- coincido contigo en esto, le digo. Añado bromeando, pero tú hiciste de Mourinho, les marcaste el camino a seguir a las autonomías, “nos metiste el dedo en el ojo”, a los veterinarios, nos excluiste del Comité Científico Asesor del gobierno central. (Cuatro médicos, un biólogo, una enfermera y una farmacéutica) Nos ignoraste. A la Salud Pública todas las comunidades dedican muy poco presupuesto. Se va casi todo a la salud asistencial y hospitalaria. “Así nos luce el pelo”. Los aplausos empiezan a tornarse quejas, por el colapso asistencial en los centros de salud. Las cañas se tornan lanzas.


Castilla y León tampoco nos deja que supervisemos las medidas antiCovid-19 de los centros educativos. Somos 1200 inspectores de salud pública, que ya inspeccionamos los comedores escolares, sus APPCC (la seguridad alimentaria, no la calidad, que esa es otra guerra) ¿lo puedes entender Fernando Simón? ¿Porque cargan de responsabilidad al profesorado con medidas sanitarias? No dejan tampoco, los dirigentes autonómicos, que hagamos de rastreadores. Tienen 6000 inspectores en España y se ponen a formar al ejército “a marchas forzadas”. Planificación en estado puro.


Se encoge de hombros, mientras caminamos por la plaza Fernando Miranda, otra zona de vinos de Ponferrada, nos dan pinchos de botillo y de pulpo, exquisitos.


Lo de las residencias de ancianos, con el 100% de personal de riesgo en su interior, (los mayores de 65 años), da para escribir un libro entero. Una tragedia. El 80% de residencias son privadas. Más del 80% de los fallecidos totales, están en ellas. Las competencias en las residencias de ancianos, son de las Comunidades autónomas. Así lo recogen sus estatutos. Pero ¿porque se desactivaron los Servicios Oficiales de Salud Pública, de casi todas las comunidades autónomas? Nos encogemos de hombros los dos. Me dice, el nº de fallecidos ha sido otra descoordinación importante.


« ¿Ves aquí, Guzmán, la cumbre del monte de las miserias, adonde te ha subido tu torpe sensualidad? Ya estás arriba y para dar un salto en lo profundo de los infiernos o para con facilidad, alzando el brazo, alcanzar el cielo”. (Mateo Alemán).


Suena bien, una sola salud, integrar las tres, medio natural, animales y personas, un mundo solo, una salud sola, me parece interesante, dice Simón.


Extremadura tiene integrados a sus veterinarios y farmacéuticos. Andalucía los utilizó de asesores, Asturias y Aragón también. Faltó previsión en la desescalada. Se hizo muy deprisa. Sin unas directrices claras. Sin una app de rastreo. Estamos en el siglo de internet. Se abrieron los bares apresuradamente. Sin que las comunidades tuvieran rastreadores. Claro, esto es España dice. Pero hombre, si los veterinarios estamos en los pueblos y ciudades en los centros de salud, inspeccionamos los bares, restaurantes, supermercados, comedores de colegios escolares, residencias de ancianos. Me dice, -En mis declaraciones prioricé la salud un día antes que el turismo, y ya ves la que se lió-. Me rio por no llorar.


Vamos a la parte alta de Ponferrada a “tomar la espuela”, otro vino del Bierzo y me vuelvo a Madrid dice. Nos dan productos de León y otros con denominación Bierzo, ¡exquisitos! Tomar la espuela tiene su origen en el siglo XVII y XVIII cuando la gente a caballo entraba en las posadas y tabernas, despojándose de las espuelas de acero pues las puntas afiladas de las mismas, arañaban y destrozaban el mobiliario de madera. Al marcharse, tomaban la última copa mientras se volvían a colocar las espuelas. En inglés esa última copa se dice "for the road" (= para el camino). (Amando de Miguel). Hace falta mucha formación y educación sanitaria en la población. No estamos preparados para la enfermedad, ni para mantener la salud. No entendemos la vida y mucho menos la muerte. ¡Estos pimientos asados están buenísimos! comenta Simón.

Tuvimos y tenemos un coctel endiablado y explosivo, enfermedad y política y una mezcla de contrarios, salud y economía. No es fácil la gestión de esa manera, afirma.


“Te ganarás el pan con el sudor de tu frente hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres, y al polvo volverás". Génesis 3:19.  Es muy difícil gestionar una enfermedad nueva a nivel nacional y más cuando es una pandemia y gestionarla a la par que la economía. Es muy complicado en un Estado democrático y descentralizado. Europa debe tomar medidas y unificar acciones.


Cuatro meses antes de decretarse el estado de alarma más de 3.000 profesionales veterinarios, de toda España nos manifestamos en Madrid, con el lema “Somos profesionales sanitarios, cuidamos de tu salud” y allí se dijo: “Son virus de los que se conoce muy poco, para los que no hay vacuna ni tratamiento”

Habrá un antes y un después de Covid 19 en Europa. “One Health”. No lo duden.


Cualquier parecido con la realidad de lo que les he narrado es pura coincidencia, o ¿tal vez ha sido real? Decídanlo ustedes. Los virus siguen ahí, ellos son razones concretas. Los veterinarios ofrecemos soluciones y también seguimos ahí. Nos ignoran. Caminamos hacia la séptima extinción masiva, protejamos la Naturaleza, prevengamos de forma integral las enfermedades de los animales y las zoonosis y no desapareceremos.


Lavémonos las manos. Es una buena acción, contra los virus.


“No hay mal tan malo, del que no resulte algo bueno” (Mateo Alemán). Los vinos, algún día los tomaremos Fernando Simón, no pierdas la calma. Sonrío.

Archivo