Todos los procedimientos realizados bajo anestesia en veterinaria deben ser considerados como “actos veterinarios”.

Piden regular que la anestesia en animales solo sea aplicada por veterinarios

La Federación de Veterinarios de Europa ha emitido un documento donde pide a los responsables políticos regular de manera adecuada el uso de la anestesia veterinaria
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Cada vez más países están permitiendo que personas que no son profesionales en Veterinaria, es decir, personas sin formación médica administren anestésicos en los animales. Ante esto, la Federación de Veterinarios de Europa (FVE) ha publicado un documento mostrando su postura ante el uso indebido de anestésicos veterinarios en animales por personas no profesionales o, en todo caso, sin la supervisión de un veterinario. La FVE pide a los responsables políticos que regulen de manera adecuada el acceso a los anestésicos generales y locales y que se respete el uso de la anestesia en animales como un “acto veterinario”. Desde la Federación defienden que la salud y el bienestar de los animales, así como la seguridad de los profesionales y la Salud Pública, siempre deben prevalecer sobre las razones económicas.


La FVE reitera que es extremadamente importante utilizar anestesia y analgesia para casos dolorosos como la castración de cerdos, el descornado o para prevenir el dolor. Sin embargo, manifiestan que están muy preocupados por la evolución de estas anestesias, ya que, debido principalmente a temas económicos, se está permitiendo que personas no profesionales la apliquen. Defienden que estas personas no están capacitadas para ello y no son capaces de reconocer la profundidad de la inconsciencia y si el animal tiene dolor. Además, consideran que esta práctica pone en peligro a los animales y su bienestar, la salud, la seguridad de los operarios y en algunos casos, el medio ambiente.


RAZONES POR LAS QUE LA ANESTESIA ES UN “ACTO VETERINARIO”


En primer lugar, defienden que la anestesia en animales es una disciplina fundamental de la formación médica veterinaria y forma parte de los estudios veterinarios, de igual manera que otras especialidades.


En segundo lugar, explican que no todos los anestésicos son analgésicos. Solo los veterinarios están calificados para el conocimiento de los fármacos y para determinar cuál es el adecuado, ya que si no se utilizan de manera apropiada puede generarse un alto riesgo.


En tercer lugar, la anestesia es un campo muy amplio y en constante desarrollo. Es por eso por lo que los veterinarios que están en constante desarrollo profesional son los adecuados para poder administrar la anestesia de manera efectiva y segura.


También es importante la labor del veterinario antes de la anestesia, ya que es este profesional el que examina la condición general del animal y si es apto para someterse a la anestesia o no. Durante la aplicación de la anestesia se debe saber muy bien cuáles son las normas y los procedimientos para realizarlo de manera adecuada.


En este sentido, explican que cuando se utilizan anestésicos locales, a menudo se necesita sedación previa y es necesario tener los conocimientos y habilidades adecuadas para realizar la inyección, para evaluar el efecto y la duración de la anestesia y para evitar una posible sobredosis.


Asimismo, la FVE defiende que cada caso es único y que no todos los animales responden de la misma forma a los mismos procedimientos. Es el veterinario el que tiene la formación y los conocimientos para evaluar el estado del animal.


Por otra parte, la anestesia puede provocar sufrimiento o la muerte del animal. Para evitarlo es necesario mantener unas estrictas condiciones de higiene para prevenir infecciones, además de proporcionar los cuidados necesarios posteriores a la anestesia y que no se produzcan complicaciones.


Otra de las razones es que los anestésicos generales y locales también son farmacológicamente activos en humanos, por eso existen protocolos y pautas para el uso de los anestésicos en veterinaria, y son los veterinarios quienes los conocen. Asimismo, si se detectan eventos adversos con el uso de la anestesia, se debe informar en el “sistema de farmacovigilancia veterinaria”.


También comentan que la mayoría de los anestésicos son medicamentos sensibles que necesitan precauciones especiales que aseguren su efectividad.


Por otro lado, el uso de algunos anestésicos requiere de un equipo caro y especial. Este equipo debe ser mantenido regularmente y que, si no se hace el mantenimiento de rutina, el equipo puede volverse defectuoso y pueden ocurrir riesgos de bioseguridad.


Muchos anestésicos pueden utilizarse con fines ilegales, sobre todo como drogas recreativas. Son los veterinarios quienes deben mantener los anestésicos en un lugar especial y realizar un registro detallado de la cantidad utilizada en cada aplicación. Algunos anestésicos por inhalación son gases climáticos.


Si se observan escaseces regulares con algunos medicamentos anestésicos, es decir, si los veterinarios experimentan escasez, son estos quienes están excepcionalmente calificados para determinar qué otras alternativas se pueden tomar.


Y, por último, sostienen que el uso de anestésicos en general debe considerarse un “acto veterinario” y casi todos los procedimientos realizados bajo anestesia en veterinaria también deben ser considerados como “actos veterinarios”.

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