El veterinario utilizó para que llevara el caso el Servicio gratuito de Defensa Reputacional y Reclamación del Colegio de Veterinarios de Madrid.

Condenado por publicar en Google comentarios lesivos contra un veterinario

La sentencia, pionera y gestionada por el servicio de defensa reputacional del Colegio de Veterinarios de Madrid, condena al demandado a “indemnizar al colegiado, a retirar los comentarios de su perfil de Google, y al abono de las costas”
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En una sentencia pionera en el sector, un juez de Primera Instancia de Madrid ha condenado al propietario de un animal al pago de una indemnización y a eliminar comentarios lesivos publicados en su cuenta de Google, que suponían una intromisión en el honor del veterinario que le atendió.


El veterinario utilizó para que llevara el caso el Servicio gratuito de Defensa Reputacional y Reclamación que el Colegio de Veterinarios de Madrid pone a disposición de sus colegiados. 


En el auto el juez permite que el veterinario, si lo estima pertinente, refleje el contenido de la sentencia en su cuenta de Google y además condena al pago de costas del demandado.


Según la sentencia, los comentarios sobre mala praxis e insultos que aparecen en la prueba documental, encajan en el artículo 7.7 de la Ley Orgánica 1/1982 de Protección Civil del Derecho al Honor, a la intimidad Personal y Familiar y a la propia imagen. El artículo señala que tendrán la consideración de intromisión ilegítima “la imputación de hechos o la manifestación de juicios de valor a través de acciones o expresiones que, de cualquier modo,  lesionen la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”.


No toda crítica sobre la actividad laboral o profesional de un individuo constituye una afrenta a su honor personal, pero sí, según el artículo 18.1 de la Constitución, “aquellas que constituyen en el fondo una descalificación personal, al repercutir directamente en su consideración y dignidad individuales, poseyendo un especial relieve aquellas infamias que pongan en duda o menosprecien su probidad o su ética en el desempeño de aquella actividad; lo que, obviamente, dependerá de las circunstancias del caso, de quién, cómo, cuándo y de qué forma se ha cuestionado la valía profesional del ofendido”.


UN SERVICIO CADA VEZ MÁS DEMANDADO


El Colegio de Veterinarios de Madrid, ante el papel cada vez más relevante que juegan las redes sociales en la sociedad y como consecuencia de la proliferación de descalificaciones profesionales en medios e Internet, puso en marcha desde marzo del año pasado un servicio de defensa y reclamación por actos contra la reputación profesional de sus colegiados. 


"El Colegio de Veterinarios de Madrid siempre ha defendido, y defenderá, la libertad de expresión y el derecho a la información; pero ambos derechos deben ir íntimamente ligados con la veracidad y el interés general. Por ello, en ningún caso, ni el Colegio ni sus colegiados, deben permitir expresiones insultantes, vejatorias o difamatorias de su actuación profesional, que son una mera lesión de nuestro honor y no una manifestación de la libertad de expresión", apuntan.

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