Xavier Manteca, miembro del departamento de Ciencia Animal y Alimentaria de la Universidad Autónoma de Barcelona.

"Las temperaturas extremas son un importante factor de estrés para los animales de compañía"

​Xavier Manteca, miembro del departamento de Ciencia Animal y Alimentaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, es uno de los 21 expertos a nivel europeo que ha colaborado en la iniciativa #ProtectOurFutureToo de MSD Animal Health
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MSD Animal Health continúa con su movimiento #ProtectOurFutureToo concienciando sobre las repercusiones que tienen los cambios estacionales en el comportamiento de nuestros perros y gatos. A medida que el cambio estacional se acelera, los hábitats de los animales también van cambiando de forma drástica. Al mismo tiempo, las nuevas condiciones climáticas alteran sus patrones básicos de comportamiento desencadenando posibles cambios físicos y psicológicos.


Xavier Manteca Vilanova, miembro del departamento de Ciencia Animal y Alimentaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, reconoce las consecuencias negativas del aumento de las temperaturas sobre el bienestar de perros y gatos, las cuales clasifica en tres grandes categorías. En primer lugar, el incremento de temperaturas puede agudizar el riesgo de varias enfermedades. Es importante recordar que las enfermedades son un problema de bienestar, pues bienestar es salud. Muchos gatos y perros luchan por adaptarse al cambio y esto puede causarles cambios fisiológicos y trastornos de comportamiento, siendo los golpes de calor una de las consecuencias más frecuentes de las temperaturas elevadas. Los perros, al carecer de un sistema eficiente para regular su temperatura, son más susceptibles a los golpes de calor, con una tasa de mortalidad del 50%. El riesgo es aún mayor para las razas de pelo largo, normalmente adaptadas a climas más fríos y para los animales de raza braquicéfala.


En segundo lugar, las temperaturas muy altas, son consideradas como un factor de estrés importante. “Las temperaturas extremas que se producen como consecuencia de las alteraciones climáticas son un importante factor de estrés para los animales de compañía, el estrés térmico. Cuando un animal experimenta estrés térmico, no está bien, su rutina se altera y su comportamiento puede verse modificado. Cuando el estrés térmico se prolonga en el tiempo, hay consecuencias negativas a nivel orgánico, puede producirse un estado de inmunodepresión que hace que el animal sea más susceptible a contraer enfermedades”, apunta Manteca. Otros factores como las tormentas eléctricas pueden producir estados de ansiedad extremas en los animales de compañía que pueden agravar o desencadenar otras condiciones comportamentales y fisiológicas. Estas alteraciones afectan en mayor medida a animales muy jóvenes y a animales senior. Asimismo, se estima que alrededor del 30% de los perros padecen ansiedad.


Por último, hay una tercera consecuencia, que es probablemente específica del perro. El aumento de las temperaturas sobre todo en verano, obligan a las mascotas a desviarse de sus rutinas habituales. El ejercicio, por ejemplo: a medida que aumentan las temperaturas, los propietarios pueden ser menos propensos a pasear a sus perros, lo que aumenta el riesgo de obesidad en perros acostumbrados a ejercicio frecuente.


Además de considerar los cambios en la vida cotidiana de las mascotas, debemos pensar en el efecto del cambio estacional en los patrones de reproducción. Esto se ha observado en los gatos, que generalmente se reproducen durante los meses más cálidos y ahora continúan reproduciéndose durante todo el año, lo que significa que aumenta el período reproductivo y por tanto se produce un mayor número de camadas con el consecuente abandono de gatitos.


Para concluir, Manteca quiere destacar el papel primordial que tienen los profesionales del sector en la lucha de este problema que es ya una realidad. “Los veterinarios pueden hacer mucho para aliviar los efectos negativos del incremento de las temperaturas en el bienestar de perros y gatos. Creo que su tarea principal es asesorar e informar a los propietarios”.

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