Javier Lucientes, profesor de parasitología de la Universidad de Zaragoza.

Altas temperaturas y la urbanización, claves en el aumento de mosquitos y flebotomos

J​avier Lucientes, profesor de parasitología de la Universidad de Zaragoza, con amplia experiencia en parásitos como pulgas, flebotomos y mosquitos, se une a la lista de los expertos que han contribuido en la iniciativa #ProtectOurFutureToo
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La iniciativa #ProtectOurFutureToo, desarrollada por MSD Animal Health, pretende poner en valor las consecuencias de los cambios estacionales y el consiguiente aumento de la temperatura a perros y gatos. Esta iniciativa reúne a 21 expertos europeos en salud animal de más de 30 países diferentes que se han unido por una causa común, ayudar a millones de familias a proteger a sus mascotas durante todo el año a través de evidenciar científicamente la influencia que puede tener el aumento de las temperaturas en la salud de las mascotas y sus familias.


Javier Lucientes, profesor de parasitología de la Universidad de Zaragoza es uno de los 21 expertos que ha querido colaborar en la iniciativa #ProtectOurFutureToo aportando su visión sobre el incremento y desarrollo de parásitos que exponen a nuestros perros y gatos a riesgos sin precedentes. En los últimos diez años, las poblaciones, tanto de flebotomos como de mosquitos se han visto incrementadas, pero no sólo en su número o densidad, sino también en la zona de distribución. Indudablemente, el principal componente que ha influido en ello ha sido el aumento de las temperaturas. Javier Lucientes afirma, “los mosquitos y los flebotomos son animales de sangre fría y su metabolismo depende directamente de la temperatura ambiente. Si ésta incrementa, empezarán su actividad de forma más temprana, ampliarán su ciclo de actividad, aumentará el número de generaciones al año e incluso el número de picaduras y por lo tanto la capacidad de transmitir enfermedades”.


Por otro lado, otro de los factores que ha influido en su distribución y aumento es, precisamente, la urbanización. En los últimos años, hemos visto cómo ha habido un incremento de la población en las grandes ciudades, lo que ha favorecido el cambio en la estructura de las mismas y un aumento de las zonas ajardinadas. Esta concentración está llevando a la aparición de nuevos ambientes que son aprovechados por estos vectores, considerados inicialmente rurales, y que se han aprovechado de esta circunstancia para colonizar, aumentando su capacidad de transmisión de enfermedades en ambientes urbanos.


A esto se suma que, dentro de las ciudades, además, ocurre un fenómeno denominado isla térmica, es decir, las temperaturas en el interior de las grandes urbes son superiores a las que existe fuera de las mismas lo que favorece a un aumento en la actividad de los vectores dentro de las ciudades. Además, se está adelantando el período de riesgo de transmisión de enfermedades dentro de las propias metrópolis en comparación con lo que ocurría en períodos anteriores.


Por todo esto es muy importante extremar las medidas de cuidado y de prevención en las mascotas y acabar con falsas creencias sobre la mayor supervivencia de los parásitos en zonas rurales versus zonas urbanas. La prevención durante todo el año es la única manera de proteger a las mascotas a través de antiparasitarios externos que eviten su transmisión y de revisiones periódicas con los profesionales veterinarios.

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