Hallan un tratamiento efectivo contra el cáncer de piel en caballos

La proteína derivada de la saliva de la garrapata Amblyomma sculptum es efectiva en el tratamiento del cáncer de piel equino
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Una proteína derivada de la saliva de la garrapata Amblyomma sculptum ha sido utilizada con éxito por investigadores del Instituto Butantan en São Paulo, Brasil, para tratar el cáncer de piel (melanoma) en caballos. Los resultados del estudio se describen en la revista Scientific Reports.


La investigadora principal del proyecto es Ana Marisa Chudzinski-Tavassi, quien dirige el Centro de Excelencia en New Target Discovery (CENTD), un Centro de Investigación de Ingeniería (ERC) establecido en el Instituto Butantan por la Fundación de Investigación de São Paulo (FAPESP y GlaxoSmithKline).


La misión de CENTD es descubrir y validar objetivos moleculares para tratar enfermedades inflamatorias con el fin de desarrollar nuevos medicamentos.


La proteína es Amblyomin-X, que ha sido estudiada en el Instituto Butantan durante más de diez años y evidencia un potencial antitumoral significativo en el laboratorio e in vivo y ya ha sido aprobada en pruebas de toxicidad preclínica.


Los investigadores utilizaron herramientas "ómicas" (genómica, transcriptómica, proteómica y metabolómica) para analizar las vías de señalización y las proteínas afectadas por el tratamiento del melanoma de caballo con Amblyomin-X.


MECANISMOS INMUNES


Los melanomas equinos son tumores espontáneos. A diferencia de los melanomas cutáneos en humanos, en caballos, están encapsulados y localmente confinados, rara vez dan lugar a metástasis. Sin embargo, tanto en humanos como en caballos, estos tumores son potencialmente inmunogénicos, es decir, capaces de producir una respuesta inmune, y pueden servir como modelo para la investigación de los mecanismos inmunes implicados en la regresión tumoral inducida por moléculas terapéuticas.


En la primera fase del estudio, los tumores espontáneos en cinco caballos fueron tratados durante 30 días con inyecciones intratumorales de Amblyomin-X. Los animales fueron monitoreados durante todo el período mediante exámenes clínicos, análisis de sangre y pruebas de laboratorio bioquímicas.


Los resultados fueron prometedores. Los tumores de control (no tratados con el compuesto) mantuvieron su forma y crecieron en tamaño, mientras que los tumores tratados con Amblyomin-X se redujeron y, en algunos casos, incluso alcanzaron la remisión hasta dos meses después de que finalizó el tratamiento.


Ninguno de los cinco animales tratados desarrolló reacciones adversas. Al final del tratamiento, los tumores se extirparon quirúrgicamente para su análisis histopatológico. Los investigadores no encontraron rastros de características tumorales.


La segunda fase del estudio consistió en experimentos en transcriptómica (análisis de la expresión de ARN mensajero) e interactómica (análisis de la interacción entre las proteínas de las células tumorales y Amblyomin-X) para ver cómo las vías de señalización fueron moduladas por el tratamiento y, especialmente, para obtener confirmación molecular de hallazgos previos de experimentos in vitro e in vivo realizados por Chudzinski-Tavassi y su equipo. Los resultados publicados por el grupo entre 2010 y 2017 sugirieron que la acción antitumoral de Amblyomin-X se produjo a través de la modulación del retículo endoplásmico y el estrés mitocondrial y las vías apoptóticas y proteasómicas, entre otros.


Se esperaba que el estudio del transcriptoma confirmara la activación de estas vías y mostrara si el tratamiento afectó a otros. Los investigadores también desplegaron secuenciación y análisis de próxima generación basados en bioinformática y biología de sistemas para mapear los mecanismos iniciales de la respuesta desencadenada por Amblyomin-X, que culminó en la regresión del tumor.


Entre los hallazgos del análisis transcriptómico se encontraba el descubrimiento de que la respuesta rápida del sistema inmune innato (seis horas después de las inyecciones) involucraba la modulación de cuatro vías diferentes: TLR (receptor tipo toll), RIG-I (sensores de invasión viral), OEA (2', 5'-oligoadenilato sintetasa y RNasa L) y oncostatina-M (correspondiente a la vía de inflamación de la familia interleucina-6). Estos hallazgos describieron los primeros pasos en la activación de una respuesta de defensa que culminó en la regresión tumoral, apuntando a posibles objetivos candidatos para terapias adyuvantes contra los tumores.

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