Después de las gastroenteritis, otras patologías que han sido frecuentes han sido las alergias alimentarias, dermatitis, y los procesos respiratorios, como las traqueítis.

Problemas gastrointestinales, la consulta más frecuente de la cuarentena

En una encuesta realizada a veterinarios de todo el territorio español, los procesos gastrointestinales parecen ser el motivo de consulta más habitual de estas últimas semanas de confinamiento
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Las medidas de confinamiento han obligado a los propietarios de mascotas a limitar las visitas al veterinario a situaciones urgentes o consultas que no puedan ser pospuestas, como ciertas vacunas o tratamientos preventivos.


Esta excepcionalidad ha creado un nuevo escenario en la consulta habitual. En una encuesta realizada por Diario Veterinario, varios veterinarios de distintos puntos de la geografía española nos cuentan los motivos de consulta más habituales que han atendido a lo largo de estas semanas. A continuación, se recogen varias de las opiniones dadas por algunos de los trabajadores encuestados.


Los profesionales coinciden en que las causas más frecuentes de acudir al centro veterinario han sido las relacionados con problemas gastrointestinales en perros. “En estos días lo que más he atendido han sido perros con gastritis, salivación y vómitos”, comenta Henar Ojeda, veterinaria de la zona rural de Zamora.


En la misma línea, Samuel Martínez, del Centro Veterinario ISVET de Guadalajara, afirma que “raro era el día que no teníamos en consulta un perro con vómitos o diarrea, aunque por suerte la mayoría han sido casos leves que han respondido muy bien al tratamiento sintomático”.


Entre los posibles motivos tras este repunte de patologías gastrointestinales en perros, varios de los veterinarios apuntan que las restricciones de paseos y los cambios de rutina pueden haberse visto implicados en la aparición de este tipo de patologías, con un componente nervioso subyacente. “Han sido más frecuentes de lo habitual los problemas relacionados con trastornos del comportamiento”, comenta Samuel.


Otras opiniones creen que puede deberse a los tratamientos de desinfección que se han aplicado en las calles como medida de prevención frente a la COVID-19.


Por otra parte, los cambios en los hábitos de alimentación propiciados por la situación de confinamiento pueden igualmente estar relacionados con el desarrollo de este tipo de dolencias. “Hubo gente que tenía miedo de salir de casa e ir al veterinario, así que compraron pienso de supermercado en vez de uno adaptado a sus patologías”, apunta Irene de la Chica, de la Clínica Veterinaria Alameda, de Madrid.


Situación similar vivida por Henar, que señala que “varias de las gastroenteritis que he atendido eran alimentarias y seguramente se debiesen al cambio de alimentación de los perros durante el periodo de cuarentena”.


Después de las gastroenteritis, otras patologías que han sido frecuentes han sido las alergias alimentarias, dermatitis, y los procesos respiratorios, como las traqueítis.


EL PERRO COMO EXCUSA PARA SALIR A LA CALLE


A pesar de ser las gastroenteritis la consulta más frecuente, muchos veterinarios afirman que han tenido que atender otras urgencias debido al incumplimiento de las medidas del estado de alarma.


Sara Bautista, veterinaria que ejerce su profesión en la localidad mallorquina de Sa Pobla, señala que “hemos tenido muchos casos de pulgas desde el principio porque la gente sacaba más al perro como excusa para salir a pasear”.


Asimismo, Samuel coincide en que, “sobre todo al principio, hemos atendido muchos accidentes, como peleas entre perros y cortes con cristales, porque los propietarios aprovechaban el paseo con sus perros para saltarse la cuarentena y dar paseos largos”.


LA EXCEPCIÓN QUE CONFIRMA LA REGLA


De las opiniones recogidas se pudo concluir que, aunque no sea lo habitual, existen veterinarios que han visto incrementado su volumen de trabajo durante el periodo de confinamiento.


Por ejemplo, Andrés V., veterinario de la región catalana del Penedés, declara que “durante la cuarentena he tenido mas carga de trabajo de la habitual, seguramente fuese porque la gente pasaba más tiempo en casa con sus perros y les encontraba bultos, verrugas y otras cosas que anteriormente habían pasado desapercibidas”.

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