El 81% de los españoles indica que mantenerlos como animal de compañía no es tarea sencilla y el 86% considera que tener un animal exótico como mascota es inseguro.

Los españoles creen que no se debe tener como mascota a un animal exótico

El 89% de los españoles participantes de una encuesta piensa que los animales exóticos no deberían estar permitidos como mascotas
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Los ciudadanos de la UE de seis países apuestan por mejorar la regulación del comercio de mascotas exóticas dentro de la UE, según una encuesta realizada a 6.137 ciudadanos europeos por Savanta ComRes para Eurogroup for Animals y AAP Animal Advocacy and Protection.


Las asociaciones señalan que la nueva Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030, publicada la semana pasada, no incluye acciones claras para responder a estas preocupaciones y abordar el auge del comercio de especies exóticas.


La mayoría de los encuestados (87%) de todos los países participantes están de acuerdo en que los animales exóticos no deben mantenerse como mascotas, que el comercio de animales exóticos debe estar mejor regulado (92%) y que la UE debe desempeñar un papel más importante en el tratamiento esos problemas (88%). El estudio se realizó en Italia, Francia, Alemania, Finlandia, España y Polonia, pero el resultado muestra poca variación en las actitudes entre países.


Según la industria europea de alimentos para mascotas (Fediaf), millones de animales exóticos se mantienen actualmente como mascotas en los hogares europeos, una tendencia creciente con consecuencias para el bienestar animal y los ciudadanos de la UE. “Las especies animales exóticas no solo tienen necesidades extremadamente complejas que las hacen inadecuadas como mascotas, sino que también pueden ser vectores de enfermedades peligrosas y amenazan la biodiversidad local si escapan o son liberadas en la naturaleza”, advierten las asociaciones.


“Una clara mayoría de los europeos en los países investigados entiende que los animales exóticos no deben ser mantenidos como mascotas; no es en interés de los animales, los humanos ni la biodiversidad”, afirma David van Gennep, CEO de AAP. "Durante años, hemos estado tocando las puertas de los gobiernos en toda Europa, así como en Bruselas, para alertar a las autoridades sobre los graves riesgos de este comercio y mostrar cómo los intereses creados de un número muy pequeño de personas se estaban interponiendo en el camino de lo que la mayoría de los europeos probablemente querían. Ahora lo sabemos con certeza. La actitud pasiva de la Comisión Europea hacia este asunto es extremadamente preocupante”, añade.


RIESGOS PARA LA SALUD PÚBLICA


En el informe destacan que los riesgos asociados con el comercio mundial de vida silvestre, incluidos los animales destinados al floreciente mercado europeo de mascotas exóticas, ahora se han hecho evidentes con el brote mundial de la COVID-19. “Se cree que la pandemia actual se originó en la vida silvestre. Sin embargo, dentro de la Unión Europea todavía es perfectamente legal mantener, comerciar y transportar miles de especies de animales exóticos, incluidos los murciélagos, con poco o ningún control sanitario. En 2015, tres criadores de ardillas exóticas murieron en Alemania después de contraer una nueva cepa de virus Borna vinculada a los animales. Esta cepa del virus fue descubierta más tarde en ardillas mantenidas en los Países Bajos”, señalan.


Por ello, AAP y Eurogroup for Animals están pidiendo una 'Lista Positiva' en toda la UE que indique qué especies de animales son seguras para ser mantenidas como mascotas. Dicha lista ya se ha introducido con éxito en Bélgica y Luxemburgo y se está desarrollando en los Países Bajos.


ESPAÑA


El 81% de los españoles indica que mantenerlos como animal de compañía no es tarea sencilla y el 86% considera que tener un animal exótico como mascota es inseguro.


Además, el 95% opina que las autoridades deberían advertir de los riesgos de la tenencia de estos animales y que su comercio debería estar mejor regulado, el 96% que la Unión Europea debe implementar medidas ante esta situación y el 89% de los participantes piensa que estos animales no deberían estar permitidos como mascotas.

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