El dolor producido por la enfermedad dental afecta notablemente a la calidad de vida de los gatos.

La relación entre el dolor dental en los gatos y su conducta

​Evalúan las diferencias de comportamiento que existen entre el antes y el después del tratamiento de la enfermedad dental felina
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Un estudio realizado en la Universidad de Montreal (Canadá) pone de manifiesto la estrecha relación que existe entre el dolor dental y el comportamiento de los gatos, y la importancia de la detección precoz de los cambios de conducta para un temprano y eficaz tratamiento.


La enfermedad dental es una patología relativamente habitual en la consulta diaria. Su estudio resulta de interés clínico ya que el dolor producido por la enfermedad dental afecta notablemente a la calidad de vida de los animales. La inflamación, disfagia, halitosis, pérdida de peso y hemorragia oral son algunas de las consecuencias derivadas de dicha enfermedad.


Sin embargo, los signos de dolor nunca se habían estudiado de forma sistemática en gatos. “Si no se reconocen los signos de dolor, la enfermedad dental y el dolor asociado pueden provocar un retraso en el tratamiento (es decir, limpieza dental, extracciones, etc.) hasta que el dolor sea intenso y cuando haya un impacto sustancial en el estado nutricional y de bienestar del gato”, comentan los autores.


El estudio se llevó a cabo en 24 gatos con edad media de 6 años, los cuales fueron hospitalizados durante 6 días. Estos animales fueron divididos en dos grupos, con o sin enfermedad dental grave. Tras el ingreso hospitalario, día 0, los animales tuvieron un periodo de adaptación al recinto del ensayo. En el día 1, 24 horas después del ingreso, se realizó el tratamiento consistente en una cirugía de extracción dental. Hasta el día 6 que fueron dados de alta, los animales fueron frecuentemente videovigilados.


Las grabaciones fueron analizadas por un conductista especializado que evaluó la frecuencia y duración de sus diferentes patrones de comportamiento. Algunos de los patrones analizados fueron el tiempo de pie, tiempo tumbados, movimientos de cola o interacción con los juguetes disponibles.


Se pudo observar que para estos patrones de conducta existieron diferencias significativas a lo largo de todo el periodo de estudio. Por ejemplo, el tiempo de juego de los gatos con enfermedad dental grave fue mucho menor que en el grupo de la enfermedad dental leve. “Estos comportamientos de juego se vieron afectados por el dolor oral después del tratamiento dental; los gatos dolorosos con enfermedad oral severa fueron menos juguetones”, apuntan los investigadores.


Los resultados de las investigaciones concluyen, por lo tanto, que existen diferencias de comportamiento, tanto entre el periodo pretratamiento y postratamiento, como entre los animales con enfermedad dental leve o grave.


Por otra parte, el estudio identificó comportamientos inducidos por el dolor en gatos sometidos al tratamiento de la enfermedad dental, los cuales pueden utilizarse para diferenciar gatos dolorosos de gatos sin dolor.

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