Juan Carlos Alonso, presidente de USCAL, y Verónica Casado, consejera de Sanidad de Castilla y León.

Reclaman la participación veterinaria en la desescalada de Castilla y León

La Unión Sindical de Castilla y León solicita a la Consejería de Sanidad que los veterinarios formen parte de la desescalada “formando e informando a los rastreadores y a la población en general”
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La Unión Sindical de Castilla y León (USCAL) ha trasladado a la consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, su indignación por la infrautilización de los recursos humanos disponibles de sanitarios de primer nivel, como son los Servicios Oficiales Farmacéuticos y Veterinarios, constituidos por más de 1.500 profesionales de la salud pública.


En una carta dirigida a Casado, le exigen que formen parte de los equipos de la "desescalada" de la COVID-19, "formando e informando a los 'rastreadores' y a la población en general", entre otras funciones, “entre las que habría que incluir el control de todas las desinfecciones que se están llevando a cabo en todo tipo de establecimientos comerciales, y no solo alimentarios, sino de cualquier índole”, indican.


Según explican, el pasado 3 de abril le expusieron su total disposición “para colaborar en la elaboración e implementación de cuantas medidas sean necesarias para la contención del COVID-19 y participar en la optimización de la cartera de servicios (asistenciales, laboratoriales, farmacéuticos, sociosanitarios y de salud pública) del Sistema Regional de Salud de Castilla y León del que formamos parte todos los profesionales sanitarios”.


Desde USCAL aseguran que hasta la fecha no han recibido contestación de ningún tipo, “a pesar de la grave situación que estamos viviendo que, además de cobrarse muchas vidas de castellanos y leoneses, está resultando fatal para recuperar el estado anterior al COVID-19. De hecho, a día de hoy, somos la única CC.AA., junto con Madrid y Cataluña, que no podemos pasar íntegramente a la fase 1 de la “desescalada” o Plan para la transición hacia una nueva normalidad”.


Haciendo referencia al concepto One Health, Una Salud, USCAL explica que, “si seguimos los pasos de Alemania, en España se van a necesitar más de 10.000 seguidores y vigilantes activos de los contactos o “rastreadores” (más de 500 en Castilla y León) de los casos nuevos de COVID-19”, por lo que consideran que los Servicios Farmacéuticos y Veterinarios de Salud Pública deben formar parte de los equipos COVID-19 que se establezcan para la información y formación de los rastreadores de cohortes y de la población en general.


Asimismo, señalan que “se deben poner en marcha todos los laboratorios farmacéuticos y veterinarios públicos y, en su caso privados, para llevar a cabo todos los diagnósticos analíticos que son aconsejables para conocer la situación epidemiológica real del contacto del virus con la población y determinar las actuaciones y medidas de bioseguridad y contención que sean necesarias”.        

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