La suplementación con bloques minerales es una práctica frecuente en ganadería para mejorar el estado nutricional de los animales. Imagen: IREC.

Suplementos minerales contra la exposición del ganado a la contaminación

​Un estudio señala que la suplementación nutricional con ciertas sales minerales sería adecuada para luchar contra la exposición del ganado a la contaminación minera
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Un experimento revela que la suplementación nutricional con ciertas sales minerales podría constituir una medida efectiva y de bajo coste para minimizar el grado de la exposición del ganado a la contaminación por plomo (Pb) en antiguos distritos mineros abandonados.


La ganadería extensiva forma parte de valiosos ecosistemas naturales en todo el mundo, sumando a su papel ecológico la producción de alimentos de alta calidad. Sin embargo, este balance positivo se puede ver alterado en zonas que se dedicaron a actividades mineras para a la obtención de metales tóxicos y persistentes como el plomo (Pb) antes de convertirse en importantes regiones ganaderas.


Debido a la ausencia de leyes y planes de restauración o rehabilitación en el ámbito de la minería en tiempos pasados, en estos lugares se pueden encontrar actualmente cientos de escombreras abandonadas dispersas en un entorno natural que ahora es dedicado a la cría y producción de ganado en extensivo.


Los expertos del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos señalan que la exposición del ganado a la contaminación minera “es una situación más común de lo que nos gustaría, tanto en España como en otros países del mundo. De hecho, en nuestro país contamos con varias zonas en las que la antigua minería metálica nos ha dejado un legado de contaminación por metales potencialmente tóxicos en aguas, suelos y pastos”.


Según explican, la contaminación de estos residuos mineros con niveles elevados de Pb se ha dispersado ampliamente durante décadas o incluso siglos por los pastos y bosques circundantes, llegando incluso a los cursos de agua. De este modo, los animales que pastan en estas zonas contaminadas incorporan el metal tóxico a sus cuerpos a través de la dieta. Cuando el Pb llega al tracto gastrointestinal, una parte pasa al torrente sanguíneo y se acumula en órganos y tejidos, el resto vuelve a ser expulsado a través de las heces. Esto no solo implica que pueden llegar a padecer los efectos tóxicos del Pb, sino que además pueden acumularlo en su carne y su leche, con los riesgos sanitarios para el ganado y de seguridad alimentaria que ello conlleva.


La solución a esta amenaza ambiental invisible podría consistir en eliminar los residuos contaminantes o en impedir que el ganado acceda a ellos. Sin embargo, en muchos antiguos distritos mineros, la superficie de terreno afectada por la contaminación después de tanto tiempo de abandono es tan extensa, que la adopción de cualquiera de estas medidas sería prácticamente inviable, especialmente por los elevadísimos costes que supondrían.


Ante esta situación, el Grupo de Toxicología de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), que lleva más de 15 años estudiando la problemática asociada a la contaminación por metales en antiguos distritos mineros como el del Valle de Alcudia, ha comenzado a investigar una alternativa para minimizar la exposición del ganado a la contaminación por Pb: el uso de suplementos nutricionales.


La suplementación nutricional con bloques minerales es una práctica frecuente en ganadería, y algunas sales minerales, como los carbonatos y los fosfatos, tienen la capacidad de reaccionar con el Pb y formar complejos químicos insolubles, de modo que podrían “secuestrarlo”, reduciendo su absorción a nivel gastrointestinal –su biodisponibilidad– e incrementando su expulsión a través de las heces.


ESTUDIO


De este modo, el estudio de esta alternativa ha empezado con un experimento preliminar in vitro (en laboratorio) para evaluar el efecto sobre el Pb de 12 bloques minerales seleccionados entre los presentes en el mercado. El experimento consistió en simular las condiciones de pH –el parámetro químico que más influye en la solubilidad o biodisponibilidad del Pb a nivel digestivo– del estómago y el intestino de un animal, y en analizar el efecto de cada bloque mineral sobre la solubilidad del Pb presente en suelos altamente contaminados.


Los resultados mostraron que solo uno de los 12 bloques minerales comerciales tuvo un efecto rotundo sobre la solubilidad del Pb, reduciéndola un 88% en la fase gástrica y un 76% en la fase intestinal de la simulación. En comparación con el resto de los bloques minerales, éste fue el que tuvo el mayor contenido en fósforo y uno de los mayores contenidos en calcio (que son aportados por fosfatos y carbonatos), los cuales, además, se relacionaron de forma negativa con la solubilidad del Pb. De este modo, el efecto de este bloque mineral sobre la solubilidad del Pb podría asociarse a la inmovilización del metal tóxico gracias a la formación de complejos insolubles.


“Si trasladamos estos resultados obtenidos a través de una simulación en el laboratorio a un animal que ingiere suelo contaminado, cabría esperar un índice de excreción de Pb mayor a través de las heces, y por lo tanto una menor biodisponibilidad, lo que reduciría los riesgos ecotoxicológicos derivados del pastoreo en zonas contaminadas. Además, se trataría de una medida de gestión que ya es utilizada por muchos ganaderos de forma rutinaria, y cuya aplicación sería bastante económica, con un coste estimado de entre 0,6 y 1,5 € por oveja y mes, especialmente si lo comparamos con los cientos de miles de euros que costaría eliminar la contaminación minera en una sola hectárea de terreno mediante técnicas convencionales de restauración de suelos contaminados”, apuntan.


El siguiente paso de esta línea de investigación será comprobar si el efecto observado in vitro de este bloque mineral sobre la biodisponibilidad del Pb se produce in vivo, mediante un experimento en campo con ganado real de zonas contaminadas. 

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