Estudio de detección de olores caninos COVID-19.

Lanzan un estudio para entrenar perros detectores de COVID-19

La vigilancia canina podría desempeñar un papel clave para anticiparse a un posible segundo repunte de coronavirus COVID-19
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Un nuevo programa de investigación de la Facultad Veterinaria de la Universidad de Pensilvania (EEUU) es un programa piloto de capacitación que utiliza perros detectores de olores para discriminar entre muestras de pacientes con COVID-19 positivo y COVID-19 negativo.


Con hasta 300 millones de receptores olfativos, en comparación con seis millones en humanos, los perros están en una posición única para ayudar en la detección de enfermedades. Este estudio pionero, que explorará la sensibilidad y la especificidad del olor, prepara el escenario para que los perros ayuden en la misión de detectar COVID-19, particularmente entre pacientes asintomáticos o entornos hospitalarios o comerciales donde las pruebas son más difíciles.


Penn Vet comenzará inicialmente el estudio con ocho perros para realizar este trabajo de detección preciso. En el transcurso de tres semanas a través de un proceso llamado impresión de olor, los perros estarán expuestos a muestras de saliva y orina positivas para COVID-19 en un entorno de laboratorio. Una vez que los perros aprenden el olor, los investigadores documentarán que los perros pueden discriminar entre muestras positivas y negativas para COVID-19 en un entorno de laboratorio, estableciendo la plataforma para realizar pruebas para determinar si los perros pueden identificar a las personas infectadas.


“Los perros de detección de olores pueden detectar con precisión bajas concentraciones de compuestos orgánicos volátiles, también conocidos como VOC (por sus siglas en inglés), asociados con diversas enfermedades como el cáncer de ovario, infecciones bacterianas y tumores nasales. Estos compuestos orgánicos volátiles están presentes en la sangre humana, la saliva, la orina o el aliento”, explica Cynthia Otto, veterinaria y directora del Centro de Perros de Trabajo de la Universidad. “El impacto potencial de estos perros y su capacidad para detectar COVID-19 podría ser sustancial. Este estudio aprovechará la extraordinaria capacidad del perro para apoyar los sistemas de vigilancia COVID-19 de la nación, con el objetivo de reducir la propagación de la comunidad”.

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