Juan Carlos Alonso (izq.), presidente de Fesvet, y Pedro Sánchez (drch.), presidente del Gobierno de España.

¿Por qué el Gobierno contó con veterinarios en la gripe aviar y ahora no?

​Los veterinarios vuelven a dirigirse a Pedro Sánchez para recordarle que en el campo de la Veterinaria existen profesionales de reconocido prestigio y experiencia en muchos aspectos de la epidemiología grupal
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Los veterinarios continúan asombrados ante la falta de reacción del Gobierno de España pese a los numerosos escritos y peticiones que están recibiendo de la comunidad veterinaria y del conjunto de la sociedad que, a través de los medios de comunicación, también está percibiendo esta carencia.


Hoy día, el Gobierno sigue sin incorporar ningún profesional veterinario al grupo de expertos que componen el Comité Científico Técnico del COVID-19. Si bien, alguna comunidad autónoma ha incorporado a sus comités a veterinarios.


Desde la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (Fesvet) no comprenden por qué en el “Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe” que el entonces Ministerio de Sanidad y Consumo elaboró en 2005 para contener la “gripe aviar”, si participaban veterinarios en el Comité Científico y en el Subcomité de Vigilancia, y sin embargo en los actuales planes de respuesta a la COVID-19 no están contando con ellos. “Ambas pandemias tienen muchos nexos en común, pero uno de ellos muy significativo: son zoonosis originadas en los animales que por recombinación o mutación genética terminan, como el 75% de las enfermedades emergentes, por transmitirse al hombre”, destacan.


En dicho plan, se recogía literalmente: “Tras la aparición de un nuevo virus de la gripe, para que éste pueda iniciar una pandemia, deben darse tres condiciones: primera, que este nuevo virus sea capaz de transmitirse a humanos; segunda, que este virus sea capaz de replicarse en humanos y causar enfermedad; y tercera que este nuevo virus tenga capacidad de transmitirse de forma eficaz de una persona a otra, y pueda causar brotes en la comunidad”.


Por ello, los veterinarios no entienden que se le prive a la ciudadanía española de los conocimientos y la experiencia, entre ellos los virológicos y epidemiológicos, que puede aportar esta profesión en la salida de esta crisis sanitaria.


Así, Fesvet no cesa en su empeño y ha vuelto a dirigirse al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras su respuesta del pasado 13 de abril a través del director de su gabinete, Iván Redondo.


A continuación, reproducimos íntegra la carta enviada por Fesvet.


“Estimado director del Gabinete del presidente,


En primer lugar, desde la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios –FESVET–queremos agradecerle su rápida respuesta a la carta que el 13 de abril enviamos al Presidente del Gobierno, D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón, en la que le solicitábamos tuviera en cuenta las aportaciones que desde la profesión Veterinaria se pueden llevar a cabo para contribuir a la resolución de la emergencia sanitaria derivada del COVID-19. Y además, queremos que le traslade al Presidente nuestra mayor consideración por las palabras de reconocimiento que en su respuesta le brinda al colectivo sanitario veterinario. Que se reconozca y valore nuestra disponibilidad, colaboración y entrega a nuestros quehaceres diarios (cuidando a los animales de compañía, de recreo y de trabajo, prestando asistencia a los ganaderos para el bienestar y sanidad de sus rebaños, vigilando los movimientos sanitarios de los animales de abasto, inspeccionando en los mataderos y en todos los centros de producción de alimentos, impartiendo docencia, investigando, cuidando los ecosistemas, etc.) en favor de la sociedad a la que nos debemos, nos llena de orgullo y satisfacción.


Sin embargo, vemos por su respuesta una importante laguna en el conocimiento de las funciones realizadas por los profesionales veterinarios en otros ámbitos de la Salud Pública, pues nos trasmite un enfoque exclusivamente relacionado con la seguridad de la cadena alimentaria. La COVID-19 es una zooantroponosis (enfermedad trasmitida a las personas por los animales) cuyo origen parece estar en los llamados “mercados húmedos” chinos, carentes de cualquier tipo de control veterinario. Es impensable que hubiese podido ocurrir en nuestro país, dada la labor diaria llevada a cabo por los servicios veterinarios en la prevención, control y erradicación de enfermedades. Le recordamos que las enfermedades emergentes, según los datos de las principales instituciones internacionales (FAO, OMS y OIE), son de origen zoonótico en el 75% de los casos.


Pero por si esto fuera poco, le informamos que el 60% de los patógenos que afectan al hombre tiene un origen animal y que el 80% de los patógenos con interés en bioterrorismo también provienen del mundo animal. Tampoco hemos entendido que no alcance a valorar (o a tener en cuenta) el concepto de Una Sola Salud (“One Health”) que determina que existe una línea inseparable entre las personas, los animales y el medio ambiente y que de su interacción emergen todos los estados de salud o enfermedad.


Pero lo que más nos preocupa es que el Gobierno desconozca que en el campo de la Veterinaria existen profesionales de reconocido prestigio y muy sobrada capacidad en cuestiones relacionadas con la microbiología, inmunología, epidemiología, virología y enfermedades infecciosas colectivas, sean humanas o animales. Y sobre todo con gran experiencia en la lucha contra todo tipo de epidemias. De hecho, nuestra profesión tiene preparados planes de contingencia, y disponemos de exhaustivos protocolos para las epidemias animales, con el desarrollo de estrategias de bioseguridad, técnicas concretas para contener los brotes y estudios económicos para sustentarlos, realizando constantes simulacros de actuación para evaluar estos planes. Y por supuesto, disponemos de métodos precoces para detectar futuras enfermedades emergentes. Por ello no entendemos que no se haya contado desde el primer momento (aunque nunca es tarde para enderezar el rumbo) con profesionales veterinarios en el Comité Científico Técnico del Covid-19. Por lo que vemos, tampoco se tiene previsto incorporar a la Veterinaria y sus inestimables aportaciones al grupo de desconfinamiento progresivo que se está constituyendo para preparar la desescalada de esta pandemia de origen animal.


Si hay un “área concreta de trabajo específica del campo de conocimiento” de la profesión Veterinaria es sin lugar a dudas el que nos ocupa.


Lamentamos que al no estar la profesión Veterinaria integrada dentro del Sistema Nacional de Salud pase totalmente desapercibida en sus competencias y verdadera capacidad de trabajo a todos los responsables de gestión de esta crisis, que de manera general dependen y se relacionan con dicho servicio de salud.


Por ello, desde FESVET agradecemos que haya remitido la carta al Ministro de Sanidad, pero entendemos que debería ser el presidente del Gobierno quien, consciente de la grave carencia reiteradamente anunciada, tomara cartas en el asunto y propusiera que nuestra profesión intervenga activamente en la alarma sanitaria, favoreciendo con sus conocimientos una resolución menos traumática de lo que hasta el momento viene siendo.


Confiando que de nuevo le traslade nuestras inquietudes y preocupaciones al presidente del Gobierno, y que éste acierte en las trascendentes decisiones que está tomando, reciba un afectuoso saludo”. 

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