La pandemia de COVID-19 ha provocado un aumento significativo de la demanda de determinados medicamentos.

Permiten el uso de fármacos veterinarios para evitar la escasez por COVID-19

La Comisión Europea señala que, en caso de escasez crítica de medicamentos esenciales autorizados para uso humano, "también debe sopesarse la utilización de medicamentos equivalentes autorizados para uso veterinario"
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La crisis actual ha puesto de manifiesto el gran número de desafíos que supone garantizar el suministro de los medicamentos necesarios en la UE durante el brote de COVID-19. Existen diferentes maneras de salvar las distancias entre la oferta y la demanda. Por ello, La Unión Europea ha emitido una serie de directrices para el suministro óptimo y racional de medicamentos a fin de evitar la escasez durante el brote de COVID-19.


El objetivo es proteger la salud pública y preservar la integridad del mercado único, garantizando al mismo tiempo que Europa pueda obtener los medicamentos que necesita a precios abordables durante el brote de COVID-19.


Estas directrices se centran en el suministro, la asignación y el uso racionales de medicamentos para tratar a los pacientes de COVID-19. También abarcan cualquier medicamento que presente riesgo de escasez debido a la pandemia de COVID-19.


La pandemia de COVID-19 ha provocado un aumento significativo de la demanda de determinados medicamentos. A pesar de que la Comisión ha pedido formalmente a la industria farmacéutica que aumente la capacidad de producción de todos los medicamentos para los que exista un incremento de la demanda y, en particular, de aquellos para los que existe un riesgo de escasez de suministro, temen que llegue escasez de fármacos.


Ante esta situación, la Comisión Europea permite que se considere el uso de medicamentos veterinarios con los mismos principios activos, dosis y forma farmacéutica.


“En caso de escasez crítica de medicamentos esenciales autorizados para uso humano, también debe sopesarse la utilización de medicamentos equivalentes autorizados para uso veterinario que presenten los mismos principios activos, dosis y forma farmacéutica. La sustitución debe ser evaluada siempre meticulosamente y autorizada por la autoridad nacional competente, teniendo en cuenta las posibles características específicas del sector veterinario. Debe prestarse especial atención a garantizar una dosificación adecuada y una notificación adicional de las reacciones adversas. En caso de que se agoten las fuentes habituales, debe permitirse que los medicamentos esenciales procedan de fuera de la UE o el EEE, bajo la supervisión de las autoridades nacionales o de la Agencia Europea de Medicamentos”, señalan.

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