Ignacio Oroquieta, presidente del Colegio Veterinario de Sevilla.

Se olvidan de los veterinarios en esta crisis del coronavirus

El presidente del Colegio de Veterinarios de Sevilla, Ignacio Oroquieta, expresa su opinión sobre la figura del veterinario en esta crisis sanitaria del coronavirus
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El presidente del Colegio de Veterinarios de Sevilla, Ignacio Oroquieta, ha querido expresar su opinión sobre la falta de reconocimiento a la labor del veterinario en esta crisis sanitaria del coronavirus.


“Estamos viviendo unos días intensos e incluso difíciles. Estamos siendo testigos de una situación excepcional en la que se está poniendo a prueba a toda la sociedad, a todos los sectores. De una o de otra forma todos estamos teniendo que hacer un esfuerzo, cada uno en su terreno, para que sigamos hacia adelante y superemos esta prueba que estoy seguro que lo haremos.


Lo que no llego a comprender fácilmente es que se olvide a los veterinarios. Los políticos nos ignoran en sus normas, se habla de las tiendas de alimentación animal y se ignoran los centros veterinarios, aunque luego rectifican, los medios en sus informaciones no mencionan al veterinario a pesar de la importante labor sanitaria que desarrollamos.


Hasta las Fuerzas Armadas cuando desarrollan su extraordinaria labor en esta crisis no mencionan los Servicios Veterinarios que son quienes tienen que estar coordinando y dirigiendo toda esa ingente labor de desinfección.


Hasta el propio Dr. Badiola, veterinario y durante dieciocho años presidente de la Organización Colegial Veterinaria España, ha evitado, o esa impresión nos ha dado a los veterinarios, en todas sus múltiples presencias en televisión, mencionar ese pequeño detalle de que es veterinario.


Se habla de los mercados, de garantizar el suministro de alimentos a la población, pero se olvida que el veterinario es el profesional que vela por nuestra seguridad alimentaria.


Se reconoce diariamente a los profesionales sanitarios, y yo me sumo a ese reconocimiento, por cómo están atendiendo a los pacientes y por el sacrificio que protagonizan, y se olvida a los veterinarios que están en las granjas velando por la sanidad y bienestar animal, en los mataderos y salas de despiece, en los mercados mayoristas, en los centros de distribución y en el pequeño comercio garantizando en todos ellos la seguridad alimentaria, en la administración supervisando el tránsito y movimiento de los animales, en los centros veterinarios trabajando para que los animales que conviven con nosotros estén bien y no supongan riesgo para las familias... en definitiva todos y cada uno dándolo todo por preservar la Salud Pública. Como dijo el insigne científico Louis Pasteur: el veterinario no cura al hombre, cura la humanidad”.

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