¿Pueden los veterinarios prevenir la próxima pandemia?

Los epidemiólogos veterinarios abogan por un enfoque de salud único para investigar y responder a las zoonosis
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La pandemia de COVID-19 marca el tercer brote de coronavirus novedoso del siglo XXI. A diferencia de los virus que causan el síndrome respiratorio agudo severo y el síndrome respiratorio del Medio Oriente, que se asociaron con brotes de alcance limitado, el SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19, se ha distribuido por todo el mundo en poco más de dos meses desde el primer caso que fuera reportado en diciembre pasado en Wuhan, China.


El 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente a COVID-19 una pandemia. En ese momento, la OMS declaró que se habían reportado más de 118.000 casos humanos de enfermedad por coronavirus en 114 países, junto con casi 4.300 muertes humanas.


"Estamos profundamente preocupados por los niveles alarmantes de propagación y gravedad, y por los niveles alarmantes de inacción", señaló el director general de la OMS, Tedros Adhanom. "Nunca antes habíamos visto una pandemia provocada por un coronavirus", añadió el director general.


CORONAVIRUS


Los coronavirus son una gran familia de virus que se han encontrado en perros, gatos, caballos, vacas, cerdos, gallinas, pavos, humanos y murciélagos. Se ha demostrado que varios coronavirus de murciélago son patógenos zoonóticos, y las enfermedades humanas que causan varían en gravedad, desde un resfriado leve hasta una neumonía grave, con el potencial de ser fatal.


"Es importante reconocer que hay una serie de coronavirus que han infectado a las personas durante décadas. Estos virus a menudo representan del 10 al 20% de todos los resfriados comunes en las personas”, afirma Christopher W. Olsen, profesor de Salud Pública en la Facultad de Medicina Veterinaria y en la Facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU).


El epidemiólogo veterinario Donald Noah no está sorprendido de que un nuevo virus zoonótico sea responsable de la pandemia actual.


"Algo como esto iba a suceder, y volverá a suceder", asegura Noah, profesor de Salud Pública y Epidemiología en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Lincoln (EEUU).


“Los patógenos zoonóticos no perciben las diferencias de especies. No perciben límites geográficos. El problema es que la vigilancia de enfermedades y los sistemas de respuesta han sido tradicionalmente aislados entre las comunidades humana, veterinaria y ambiental”, añade.


Noah pide para el futuro estar mejor preparados para responder más rápido, de manera más efectiva y de una manera más colaborativa que minimice la pérdida de vidas y las dificultades económicas".


ZOONOSIS INVERSA


Por su parte, Linda Saif, profesora e investigadora de coronavirus en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Estatal de Ohio (EEUU), señala que los veterinarios deberían participar en todos los aspectos de las infecciones zoonóticas, junto con un enfoque One Health, Una Sola Salud.


"Los veterinarios deben ser parte de la identificación de los reservorios animales y los huéspedes intermedios para estas enfermedades", manifiesta. "Esto puede centrarse en la medicina de la vida silvestre, como comprender los hábitats y la diversidad de las especies de murciélagos como reservorios de coronavirus y muchos otros virus".


Además, los estudios de fisiología e inmunidad de los murciélagos son críticos para comprender cómo los murciélagos pueden albergar tantos virus sin enfermedad, apunta Saif. "Se necesita un énfasis similar para las especies de aves que transmiten la gripe aviar y para los cerdos como huéspedes de la gripe", agrega.


Asimismo, la experta pide más participación de los veterinarios, "más veterinarios deberían trabajar con otros investigadores para desarrollar los modelos animales más apropiados para estas enfermedades, ya que no podemos probar antivirales o vacunas sin un modelo animal que reproduzca la enfermedad y las respuestas humanas".


Por último, resalta que "los veterinarios deberían estar a la vanguardia de esta investigación para investigar si una nueva enfermedad puede causar una zoonosis inversa y transmitirla de los humanos a las mascotas y al ganado".

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