La acuicultura es un sector que ya supone el 47% del pescado consumido a escala mundial.

Nuevo sistema para reducir el uso de antibióticos en acuicultura

Los investigadores ​han aplicado moléculas del mismo sistema inmune de los peces como 'fármacos' para reducir en acuicultura el uso de antibióticos
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Un equipo de la Unidad de Mejora Genética de Organismos Fotosintéticos de la Universidad de Huelva, en colaboración con investigadores de la Universidad de Murcia, ha aplicado moléculas del mismo sistema inmune de los peces como 'fármacos' para reducir en acuicultura el uso de antibióticos.


Los nuevos compuestos actúan contra un espectro más amplio de patógenos, son más amigables con el medio ambiente y reducen la resistencia a los antibióticos que manifiestan las especies criadas en cautividad, ha informado la Fundación Descubre.


Estas moléculas forman parte del sistema inmunitario propio de la mayoría de los organismos vivos: "Tienen demostrada su actividad frente a un amplio espectro de micro-organismos, como bacterias u hongos, pero hasta ahora su aplicación como fármacos para la acuicultura no estaba explorada", ha señalado la investigadora de la Universidad de Huelva Marta Vila, una de las autoras del estudio.


El estudio se centra en un problema del sector: muchos patógenos aumentan su resistencia a los antibióticos, lo cual limita el uso masivo de estas sustancias, como viene siendo la práctica habitual en ganadería y acuicultura para compensar los problemas que ocasiona el hacinamiento de los especímenes.


El ensayo de la actividad antibacteriana y antiviral de los péptidos estudiados lo realizaron los científicos in vitro, en cultivos de laboratorio.


"Una de las ventajas de estos péptidos antimicrobianos es que resultan eficaces frente a un amplio espectro de patógenos, no sólo frente a bacterias, como le ocurre a los antibióticos", ha indicado.


Además, al ser producidos de forma natural por especies autóctonas, como lubina o rana, ofrecen ventajas; entre ellas no perjudicar el medio ambiente, carecer de peligro de diseminación al entorno y no generar el riesgo de que las bacterias se hagan resistentes a ellos, añade la investigadora.


Los expertos estudiaron 15 bacterias y 4 de los virus más devastadores en acuicultura y todos se inhibieron en distinta medida por los péptidos testados.


"Nuestras conclusiones indican que estos compuestos funcionan bien como agentes terapéuticos en la lucha contra las enfermedades en peces, tanto bacterianas como víricas", ha apuntado Vila.


La experta ha señalado que se trata de un sector que ya supone el 47% del pescado consumido a escala mundial, como indica el informe de 2019 de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).


Esta magnitud provoca que los brotes infecciosos en acuicultura causen cada año pérdidas superiores a 10.000 millones de dólares, según datos de la misma organización.


El siguiente reto que se marca el equipo de investigación se centra en producir en grandes cantidades los péptidos de forma más económica, lo cual les permitirá acometer estudios con animales.

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