Una nueva investigación ha explorado el beneficio terapéutico de los caballos.

La simple presencia de un caballo puede calmar a las personas

Una nueva investigación ha encontrado que solo estar en presencia de un caballo puede tener un efecto calmante en las personas
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La relación entre humanos y caballos se remonta a siglos atrás, y hoy en día también se valoran como animales de terapia y utilizados para la equitación terapéutica para mejorar la postura de las personas con discapacidad.


Una nueva investigación de la Universidad de Nueva Inglaterra (Australia) ha encontrado que solo estar en presencia de un caballo puede tener un efecto calmante en las personas.


La psicoterapia asistida por equinos (EAP, por sus siglas en inglés) es un campo emergente basado en los efectos derivados de las interacciones entre humanos y caballos.


El desafío, según el estudiante de Psicología, Saan Ecker, es la falta de estandarización sobre los elementos efectivos de EAP, lo que hace que sea difícil sacar conclusiones.


"El valor terapéutico de la relación natural entre los animales, como los gatos y los perros, y los humanos está bien documentado, pero la información sobre los beneficios de llevar a cabo la terapia en presencia de caballos es mayormente anecdótica", indica el estudiante.


Saan y su supervisor, la profesora Amy Lykins, idearon un estudio pionero para explorar cómo reaccionarían las personas que no habían tenido experiencia previa con los caballos al interactuar naturalmente con ellos.


Encontraron que casi la mitad de los adultos estaban fisiológicamente más tranquilos en presencia de caballos en función de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC). VFC mide la variación en el tiempo entre cada latido cardíaco y es una medida no invasiva de si una persona está en el sistema nervioso parasimpático (descanso y digestión) o simpático (lucha o huida).


“En experimentos individuales, 9 adultos se sentaron en sillas en un patio donde pasaron 10 minutos con 5 caballos diferentes que deambulaban libremente. Comparamos la VFC mientras estaban en el patio con una línea de base previa a la exposición y encontramos una mejora en el 40% de los sujetos de prueba, pero un deterioro en el 23% en 43 interacciones de diez minutos entre humanos y caballos", explica Ecker.


"Lo que es emocionante es que los resultados combinados mostraron un efecto positivo en VFC en las diferentes fases del experimento a pesar de que la experiencia es bastante variada para diferentes personas".


El estudio respalda hallazgos similares que muestran que los animales tienen un efecto relajante en las personas en un contexto terapéutico.


Saan también exploró cómo los caballos utilizados en el estudio reaccionaron ante la presencia de personas.


“Los caballos que utilizamos en el estudio estaban acostumbrados a las personas y se encontraban bien física y emocionalmente. Eran libres de elegir acercarse a los participantes o no", asegura.


"Eligieron pasar tiempo cerca de las personas sentadas en el patio en más del 70% de las interacciones registradas".


El estudio proporciona una visión de la influencia que los caballos pueden tener en las personas simplemente estando cerca y sienta las bases para futuros estudios en el campo.


“EAP es un campo en crecimiento con una base de evidencia limitada. Espero explorar a continuación la disposición de los caballos para interactuar con las personas en profundidad, así como el impacto de EAP en la atención plena", concluye.

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