“El positivo leve indica que había restos víricas, como las que se podrían encontrar en la superficie de una mesa, pero ​no significa que el virus haya infectado el animal ni tampoco que el animal pueda contagiar”.

Los veterinarios catalanes insisten en que las mascotas no transmiten el nuevo coronavirus

​Para explicarlo, han hablado con el veterinario y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) e investigador del Centro de Investigación de Salud Animal (CReSA), Joaquim Segalés
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El Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña (CCVC) ha hecho un llamamiento a la calma a todos los propietarios de mascotas. “No hay ninguna evidencia de que los animales de compañía transmitan el nuevo coronavirus causante de la COVID-19, el SARS-CoV-2”, señalan.


Para explicarlo, han hablado con el veterinario y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) e investigador del Centro de Investigación de Salud Animal (CReSA), Joaquim Segalés, que forma parte de un grupo que está participando en investigaciones sobre los coronavirus zoonóticos e insiste: “Los animales de compañía probablemente desempeñan un papel negligente en esta epidemia”.


El pasado 28 de febrero, el gobierno de Hong Kong puso en cuarentena un perro que había dado “positivo leve” al COVID-19. Quim Segalés apunta que “esta mascota ha sido probablemente expuesta a un ambiente contaminado, dado que su propietaria se diagnosticó con la COVID-19”.


El veterinario explica que cuando una persona contrae la COVID-19 (y, en general, un virus que se contagia por excreciones respiratorias), esparce partículas víricas con las secreciones que libera a través de la tos o los estornudos. “Así, el ambiente y las superficies de la vivienda de la persona enferma pueden acumular cierta cantidad de virus”, aclara.


Según las informaciones, el perro de Hong Kong vivía en la vivienda de una persona infectada y en cuarentena. Por tanto, en un espacio con elevada cantidad de partículas víricas. “Esto explica que las muestras nasales y orales que los investigadores recogieron del perro para hacerle la prueba dieran el resultado de positivo leve”, apunta Segalés. Aun así, el animal probablemente estaba solo expuesto, pero no estaba infectado.


EL PERRO NO ESTABA INFECTADO DEL NUEVO CORONAVIRUS


El mismo Segalés comenta al CCVC que “el positivo leve indica que había restos víricas, como las que se podrían encontrar en la superficie de una mesa, pero no significa que el virus haya infectado el animal ni tampoco que el animal pueda contagiar”.


Para que se produzca el contagio, el virus debe encontrarse en una cantidad determinada y con frecuencia no son lo suficientemente elevadas para infectar.


Por lo tanto, insiste en que el animal no estaba infectado por el virus ni tampoco podía contagiar. “Una vez más, aprovechamos para hacer un llamamiento a la cordura y recordar que los animales de compañía tienen un papel aparentemente irrelevante en la epidemia”, concluyen los veterinarios.

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