La osteoartritis, una enfermedad muy común en perros

​Los veterinarios recomiendan realizar visitas con regularidad a la clínica para velar por el bienestar de los animales
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La osteoartritis es la forma más habitual de artritis en perros, al afectar aproximadamente a la cuarta parte de la población, según apunta el Colegio Americano de Veterinarios. Recientemente, un estudio realizado por el Royal Veterinary College (RVC) la situaba entre los principales trastornos detectados por los veterinarios en la práctica.


Se trata de una enfermedad articular crónica caracterizada por la pérdida de cartílago articular, el engrosamiento de la cápsula articular y la formación de hueso nuevo alrededor de la articulación (osteofitosis) que, en última instancia, provocan dolor y disfunción de la extremidad. La mayoría de artrosis en perros se produce con carácter secundario a una enfermedad ortopédica del desarrollo, como una enfermedad del ligamento cruzado anterior, displasia de cadera, displasia de hombro, osteocondritis disecante (OCD) o dislocación rotuliana (rótula). 


En un subconjunto pequeño de perros, la artrosis se produce sin causas primarias evidentes y puede estar relacionada con la genética y la edad. Otros factores que contribuyen a la artrosis incluyen el peso corporal, la obesidad, el sexo, el ejercicio y la dieta.


SIGNOS


Algunos signos de artrosis son el deterioro de la actividad: reticencia a hacer ejercicio, disminución de la actividad general, rigidez, cojera, incapacidad de saltar, cambios en la marcha como los “saltitos de conejo”.


Además, los veterinarios apuntan que se producen cambios de comportamiento como agresividad o signos de molestias.


Según explican los expertos, el control del peso es, con mucha diferencia, el aspecto más importante del tratamiento de la artrosis. La grasa produce mediadores inflamatorios que perpetúan el proceso de inflamación y el aumento del peso corporal somete a un esfuerzo adicional a las articulaciones, provocando cambios pronunciados relacionados con la artrosis y puede, en última instancia, resultar dolorosa y con una movilidad limitada.


Por último, los veterinarios recomiendan realizar visitas con regularidad a la clínica para velar por el bienestar de los animales. “Pueden ayudar a asegurar que su perro mantenga un peso saludable y un estilo de vida activo, y a menudo pueden detectar signos de osteoartritis antes de que el problema se vuelva grave”, apuntan.

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