Bacteria Legionella.

Alertan del aumento de casos de legionelosis en España

​La legionelosis es una enfermedad respiratoria que puede llegar a ser fatal en determinados casos, causada por la presencia de Legionella en el agua. En España, la tasa de incidencia de esta enfermedad está muy por encima de la media europea
|

Un total de 11.343 casos de legionelosis se registraron en Europa en 2018: un 57% más que en el año 2007, según datos del European Center for Desease Control (ECDC).


En España, la situación no mejora. Según un informe hecho público recientemente por el Instituto de Salud Carlos III, sólo en 2018 se declararon 1.631 casos de legionelosis frente a los 1.493 de 2017 o los 1.020 de 2016. Estos datos muestran un aumento de los casos declarados de legionelosis en 2018, de un 7% sobre los casos de 2017 y de un 57% sobre los de 2016, situando así a España muy por encima de la media europea.


Según este informe, por Comunidades Autónomas destacan las elevadas tasas de infección en Aragón, Cantabria, Cataluña, Euskadi y La Rioja. Por sexos, generalmente la enfermedad afecta más a hombres que a mujeres y el número de casos aumenta, además, con la edad.


De hecho, prácticamente un 80% de todos los casos se produjeron en personas de más de 50 años. Unas alarmantes cifras que han más que duplicado su volumen en los últimos siete años y que señalan al cambio climático como una de sus principales causas.


Muchos son sus devastadores efectos, pero sólo uno el nexo común de todos ellos: el aumento progresivo de las temperaturas. Una condición a la que la bacteria de la Legionella se muestra especialmente sensible y que está generando un preocupante incremento de casos de legionelosis en Europa.


Así lo señala Pedro Navalón, portavoz de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla): “si analizamos la gráfica de la ECDC con respecto a la progresión de los casos de legionelosis en toda Europa, impacta observar el repunte de los casos registrados en los últimos años, hasta el punto de alcanzar cotas que no se habían alcanzado nunca con anterioridad. Existe una combinación de factores que pueden ayudar a explicar esta tendencia. No obstante, ya en el 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) evidenció una relación directa con el cambio climático. No es difícil de entender dada la alta relación causa-efecto entre Legionella y la temperatura”.


“Se trata sin duda de un asunto de salud pública en el que tanto los propietarios de las instalaciones de riesgo, como los usuarios y la Administración Pública estamos implicados. Es fundamental llevar a cabo un riguroso cumplimiento de la legislación vigente e implementar las medidas de control y prevención adecuadas que nos ayuden a evitar brotes de legionelosis y que suponen un serio riesgo para la vida de las personas”, afirma por su parte la directora general de Anecpla, Milagros Fernández de Lezeta.


SOBRE LA LEGIONELLA


La Legionella es una bacteria que se encuentra en el agua, ya sea de manera natural o artificial. Con un total de 48 especies enmarcadas dentro de este género, es la Legionella pneumóphila la que produce la legionelosis, enfermedad que se presenta como una neumonía con fiebre alta, con una incidencia de 3 casos por 100.000 habitantes en España, lo que supone unos 1000 casos al año.


La Legionella se encuentra en su medio natural en bajas concentraciones. Sin embargo, en instalaciones que favorecen el estancamiento de agua y acumulación de productos que puedan servir de nutrientes para la bacteria y con una temperatura propicia para su supervivencia y proliferación, puede provocar la multiplicación de la bacteria hasta concentraciones infectantes para el ser humano.


Dado que la Legionella pneumophila suele sobrevivir en espacios húmedos, instalaciones como torres de refrigeración, sistemas de distribución de agua caliente sanitaria o condensadores evaporativos son considerados como potenciales amplificadores de Legionella. De ahí que espacios como residencias u hospitales sean especialmente sensibles a la proliferación de la bacteria y deban, por tanto, extremar las precauciones.


La Legionella entraña un riesgo real para las personas, sobre todo para aquellas que superen la edad de los sesenta años, fumadores o con un sistema inmunológico debilitado.


El contagio puede producir una infección pulmonar caracterizada por neumonía con fiebre alta, aunque también puede presentarse en forma no neumónica como ‘’Fiebre de Pontiac’’, que se manifiesta como un síndrome febril agudo.


ANECPLA INSTA A REFORZAR LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN


A este respecto, desde ANECPLA instan a reforzar las medidas de prevención mediante un adecuado mantenimiento de las instalaciones llevado a cabo por profesionales competentes, entre los que tienen un papel clave los veterinarios, realizando una correcta puesta a punto de todas las instalaciones que suponen un riesgo de Legionella.


En este sentido, alertan del riesgo de tener un equipo de climatización, sea una torre o un condensador, sin un mantenimiento correcto o incumpliendo la legislación vigente en materia de prevención y control, que genera un gravísimo problema de proliferación de la bacteria. En estas situaciones, la bacteria dispone de alimento (acumulación de suciedad), de una temperatura óptima y de tiempo suficiente (situaciones de agua estancada o con poco movimiento) para multiplicarse hasta niveles infectantes para el ser humano.


Por ello, es preciso extremar las precauciones y tomar las medidas adecuadas para mantener las condiciones óptimas de funcionamiento de estos equipos, tales como una limpieza y desinfección previa, unas revisiones adecuadas, un mantenimiento mecánico correcto y la dosificación en continuo del biocida correspondiente hasta alcanzar la concentración necesaria para asegurar su efectividad.

Archivo