¿Qué ocurre con el coronavirus en perros?

​El veterinario Pedro Pablo Mayo del Hospital Veterinario Nacho Menes explica la infección por coronavirus en el perro
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Las autoridades chinas notificaron el pasado 8 de diciembre un brote de neumonía que identifican a un nuevo tipo de coronavirus (nCoV). Con el paso de los días, el nuevo coronavirus se confirmó que se podía transmitir de persona a persona y se han empezado a detectar casos fueras de las fronteras chinas.


Ahora, el coronavirus es el tema principal de todos los medios de comunicación, más si cabe después de haber sido declarado emergencia internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Los coronavirus son un grupo amplio de virus que afectan a numerosas especies animales, incluidas las personas, tales como cerdos, perros, gatos, ratones, vacas, caballos, murciélagos, varias especies de aves, etc.


Pero, ¿qué ocurre con el coronavirus en perros? Pedro Pablo Mayo, responsable servicio medicina interna del Hospital Veterinario Nacho Menes, explica que existen diferentes grupos y cepas de coronavirus en el perro. “Fundamentalmente hay unos responsables de cuadros respiratorios y otros de cuadros digestivos, ambos contagiosos”, señala.


TIPOS DE CORONAVIRUS EN PERROS


Por un lado, se encuentra el coronavirus respiratorio canino. “Este virus pertenece al grupo 2 de los coronavirus, guardando bastante similitud con el coronavirus bovino, pero difiriendo bastante del coronavirus entérico canino. Forma parte de la llamada ‘enfermedad respiratoria infecciosa canina’, también conocida como ‘traqueobronquitis infecciosa canina’ o vulgarmente ‘tos de las perreras’. Esta es una enfermedad multifactorial producida por diferentes virus y/o bacterias que pueden actuar aislada o sinérgicamente y que producen fundamentalmente infección de vías respiratorias altas cuyo síntoma principal suele ser una tos muy marcada”, explica el experto.


Mayo también habla sobre el coronavirus entérico canino. “Se trata de varios virus pertenecientes al grupo 1 de coronavirus y que aparecen asociados a cuadros de diarrea debido a la enteritis que producen. La primera descripción del coronavirus entérico canino como específico de esta especie data de 1971, donde fue aislado a partir de un brote de gastroenteritis en perros de trabajo militares en un cuartel en Alemania”, afirma.


Asimismo, añade que “se le aisló, se le identificó como cepa 1-71 y fue incluido dentro de la familia coronaviridae. En nuestro país se describieron las primeras infecciones digestivas por este virus en perros en 1992”.


“En general, los cuadros digestivos que produce este virus se caracterizan por la presencia de diarrea, en algunos casos puede haber algún vómito, pérdida de apetito y letargia. Normalmente son cuadros leves y los perros se recuperan espontáneamente en 8-10 días. Cuando aparecen asociados a otros agentes patógenos como parvovirus, moquillo, salmonella, clostridium, etc., los cuadros pueden ser más graves y prolongados. En casos raros el virus puede mutar a cepas más virulentas produciendo una infección llamada por coronavirus pantrópico y producir cuadros graves similares a los del parvovirus”, apunta.


Por otro lado, el veterinario señala que para prevenirlo existen vacunas, pero no se recomiendan “debido a que las infecciones por este virus suelen ser subclínicas o leves”. Además, asegura que no existe evidencia de que las vacunas existentes protejan contra las variantes más patogénicas del virus.


Por último, recomienda extremar las medidas de higiene cuando se tiene un cachorro enfermo de diarrea sobre todo si se sospecha que el origen puede ser infeccioso, aunque el coronavirus entérico canino no se cree que infecte a las personas.

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