El linfoma de células T suele ser una sentencia de muerte para los perros.

Revolucionario tratamiento de inmunoterapia salva a un perro de un cáncer

​“Este es un paso revolucionario en el tratamiento del cáncer”, apuntan los investigadores
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Un novedoso tratamiento de inmunoterapia ha salvado la vida de Griffin, un rottweiler al que le diagnosticaron linfoma de células T, un cáncer poco habitual, y le dieron tres meses de vida.

  

La Dra. Rachel Allavena de la Universidad de Queensland (Australia) y su estudiante de doctorado, la veterinaria Annika Oksa, inscribieron a Griffin en un ensayo médico que ayudó a alrededor del 30% de los perros que padecen cáncer.


“Este es un paso revolucionario en el tratamiento del cáncer”, apunta Allavena. “El linfoma de células T suele ser una sentencia de muerte para los perros, por lo que Griffin es increíblemente afortunado de estar vivo. Nuestro tratamiento de inmunoterapia funciona al 'despertar' el sistema inmunitario del perro, ayudando al propio cuerpo del animal a destruir el cáncer”, explica.


“Es muy diferente a la forma en que tratamos el cáncer en el pasado, donde usamos cirugía, quimioterapia o radiación, los cuales son bastante tóxicos para las células normales. La quimioterapia no se contemplaba para Griffin, ya que habría hecho que sus desechos fueran venenosos, lo que sería peligroso para sus dueños, ya que la hija pequeña de la familia jugaba en el patio trasero”.


Según explican las veterinarias, el tramiento consiste en que una vez que un perro es diagnosticado con cáncer, extirpan un pedazo del tumor y lo mezclan con un adyuvante, un químico, para reforzar la respuesta inmune del perro. “Esto se inyecta con la vacuna durante varias semanas o meses; un proceso muy sencillo, muy parecido a las vacunas normales que un perro recibiría como cachorro”, señala Oksa.


“Luego, revisamos a los perros con mucho cuidado cuando nos visitan para ver cómo está respondiendo el cáncer al tratamiento y nos aseguramos de que estén bien”, añade.


Los investigadores han encontrado que la vacuna es extremadamente segura y fácil de administrar, y cualquier veterinario puede realizar la cirugía requerida para obtener el tejido.


“Hemos tratado a más de 170 perros, sin efectos secundarios negativos en ninguno de ellos”, asegura Oksa.


“También es seguro hacerlo en combinación con otros tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia y, en algunos casos, como el de Griffin, funciona bien por sí solo. Estamos increíblemente emocionados”.


Ahora, quieren expandir la investigación para realizar ensayos en humanos con cánceres similares en los próximos años.

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