Ángel García Blanco. Presidente Asaja Extremadura.

Ganaderos acuerdan con Agricultura modificar el protocolo de tuberculosis

Asaja Extremadura llega a un principio de acuerdo con el Ministerio de Agricultura para modificar el protocolo de tuberculosis
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A fecha de primeros de noviembre, el número de animales sacrificados por tuberculosis en caprino en la región de Extremadura durante todo el año 2019 asciende a un total de 905 cabezas. De las cuales, 362 en la provincia de Badajoz y 543 en la de Cáceres. Esto supone escasamente un 0,5% del total de animales chequeados.


En la actualidad la provincia de Badajoz tiene una prevalencia acumulada de  un 2,36%, esto es, 78 explotaciones positivas de 2464 analizadas, con solo una comarca por encima del 4%, cual es la de Zafra.


En la provincia de Cáceres tiene así mismo una prevalencia acumulada del 3,56 %, lo que significa 80 explotaciones afectadas de un total de 1554 analizadas y solo tres comarcas, lógicamente las más invadidas por la desbordante situación de la caza mayor incapaz de ser controlada por la administración, cuales son las de Navalmoral de la Mata, Valencia de Alcántara y Zorita.


En bovino la situación es la siguiente: 2717 animales sacrificados de un total de 831.018 animales analizados, esto es, un 0,32%.


Por provincias, en Badajoz hay 151 explotaciones positivas de un total de 3813 analizadas, esto es un 3,9%, todas las comarcas por debajo del 5%.


En Cáceres la situación es peor, 481 explotaciones positivas de 6594 analizadas, es decir un 7,29%, con las comarcas de siempre, las afectadas por la caza mayor descontrolada, Navalmoral con un 11,56%, Plasencia con otro 9,41% y Valencia de Alcántara que tiene afectadas el 11,47% de las explotaciones.


Desde Asaja aseguran que estos datos han sido analizados con detenimiento por numerosos expertos "y todos han coincidido en la necesidad, salvo que desaparezca la fauna silvestre enferma, de tomar posiciones que hagan conciliar las explotaciones ganaderas con la fauna salvaje".


"Igualmente y tras el consejo de varios científicos en la materia se ha llegado a la conclusión que la prueba de intradermotuberculinacion que actualmente se realiza en el cuello de las vacas y que consiste en inyectar un reactivo, medir a través de un cutimetro el grosor de la piel y volver a medir el mismo a las setenta y dos horas, puede, en ocasiones, prestarse a interpretaciones subjetivas, las cuales en algunas ocasiones provocan altercados, discusiones y enfrentamientos entre ganaderos y veterinarios de los servicios de la empresa Tragsa, a la que la Junta de Extremadura tiene contratada la campaña de saneamiento", señalan.


Por ello ven más factible, sencillo y sobre todo económico la sustitución de la misma por la determinación de la tuberculosis a través del análisis de sangre de la especie bovina, la denominada prueba de “gamma interferón”.


Dicha cuestión se la han trasladado desde la asociación al Ministerio, en una reunión celebrada en Madrid el pasado 10 de Octubre con el director general de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura (MAPA), Valentín Almansa, "se nos informó de una actitud favorable por parte del mismo a modificarla y cambiar así el protocolo de actuación. De hecho, dicho tema ha sido ya trasladado a la Unión Europea para modificar la legislación de sanidad animal a tal efecto. Es por ello que una vez alcanzado el acuerdo solo resta que las comunidades autónomas apoyen dicho cambio", indican.

 

"Por tanto solicitamos a la Junta de Extremadura el apoyo a este principio de acuerdo entre Asaja Extremadura y el Ministerio para modificar el pinchazo en el cuello por el análisis de sangre (gamma interferón) y pueda ser posible que en la próxima campaña entre en vigor la misma. En caso de apoyarse este aspecto, la campaña del 2021 se realizaría con el nuevo sistema y rebajaríamos mucho la tensión que actualmente existe en el sector", concluyen.

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