Este hallazgo abre la puerta a nuevas vías de investigación para conocer si los roedores silvestres están jugando un papel clave en la epidemiología del brote.

Detectan en España una variedad atípica de tuberculosis en jabalí

​Se trata de una variedad provocada por una bacteria que principalmente afecta roedores silvestres
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La tuberculosis animal es una enfermedad endémica en España, pero también puede ser una enfermedad importada desde otras regiones. Recientemente, gracias a una colaboración entre el IRTA-CReSA, el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña y la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación de Francia (ANSES), se ha detectado el caso de un brote atípico de tuberculosis animal en jabalíes de la frontera entre Cataluña y el sur de Francia.


En concreto, se detectaron varios casos de tuberculosis en jabalíes del Valle de Aran y el norte del Pallars Sobirà, según explica uno de los investigadores, Bernat Pérez de Val. En todos los casos, la infección era causada por la bacteria Mycobacterium microti (o Mycobacterium tuberculosis var. Microtia), una bacteria que hasta ahora sólo se había encontrado en roedores silvestres. Además, los resultados del estudio, publicado en la revista Emerging infectious diseasesconfirman que la cepa patógena de estos jabalíes pirenaicos es la misma que afecta a los jabalíes del sur de Francia, concretamente de la zona de Ariège y Haute-Garonne, justo al otro lado de la frontera. Es una cepa que también afecta a otras especies como tejones, gatos, perros y llamas.


Lesiones tuberculosas en nódulos linfáticos de jabalí.

Lesiones tuberculosas en nódulos linfáticos de jabalí.


UN BROTE ATÍPICO PERO NO RARO


Pérez de Val cuenta que los jabalíes infectados tenían lesiones granulomatosas necrotizantes, principalmente en los nódulos linfáticos mandibulares. Son unas lesiones muy características de la tuberculosis pero normalmente cuesta de distinguir estas lesiones de las que provocan otras bacterias más habituales como M. bovis o M. caprae (también llamados variantes bovis caprae de M. tuberculosis, respectivamente). Con los análisis se confirmó que eran provocadas por la bacteria M. microti.


"Se trata de un caso muy curioso, ya que hasta ahora se había descrito que M. microti es un patógeno que infectaba principalmente roedores silvestres como el topillo rojo (Myodes glareolus), el topillo agreste (Microtus agrestis) y el ratón de bosque (Apodemus sylvaticus). También se ha documentado que puede infectar a otras especies, como algunos ungulados o carnívoros, pero se desconoce si en estos la infección se mantiene en su población. Tampoco se sabe de qué manera puede afectar al ganado doméstico en los rebaños de vacas, cabras u ovejas que pueden estar expuestos a esta bacteria", indica el investigador.


"De hecho, M. microti es una bacteria muy cercano a M. bovis y M. caprae, que son los son los principales causantes de tuberculosis en los rumiantes. Recientemente, se ha propuesto que todas estas especies de bacterias se consideren variantes de una única especie (M. tuberculosis), ya que comparten más del 99,9% de las secuencias de nucleótidos de su genoma. Esto sugiere que los rumiantes domésticos también pueden infectarse por esta bacteria o, cuando menos, si están expuestos podrían dar resultados positivos a las pruebas de diagnóstico. Este hecho es relevante si tenemos en cuenta que se trata de especies sometidas a programas de erradicación y control de la enfermedad", añade.


Área del brote con casos registrados entre junio de 2017 y marzo de 2019.


Este hallazgo abre la puerta a nuevas vías de investigación para conocer si los roedores silvestres están jugando un papel clave en la epidemiología del brote.

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