El virus se puede transmitir a humanos por el contacto con otros animales infectados o con su sangre u otros tejidos.

Piden extremar la vigilancia tras detectar el primer caso de fiebre del Nilo

​Tras detectar en la localidad de Pilas, Sevilla, el primer caso de 2019 de fiebre del Nilo Occidental, el Colegio de Veterinarios de Sevilla solicita a los veterinarios de équidos que estén en alerta
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El Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Veterinarios ha recibido una comunicación por parte del Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Junta de Andalucía por la que informan que se ha declarado el primer foco de fiebre del Nilo Occidental o Encefalitis, en la provincia de Sevilla.


Desde la institución veterinaria aseguran que esto supone “una importante novedad y aumento de riesgo”.


Concretamente, ha sido en la localidad de Pilas donde un caballo ha dado positivo al virus del Nilo Occidental.


De esta forma, se trataría del primer caso de dicha enfermedad en España en 2019, según datos del Sistema de Notificación de Enfermedades Animales de la Unión Europea (ADNS).


En 2018 hubo en toda España un total de 9 focos, el último ocurrió el 21 de noviembre.


Así, desde el Colegio de Veterinarios de Sevilla solicitan a los profesionales veterinarios que desarrollen trabajos en explotaciones de équidos que “extremen la vigilancia”.


VIRUS DEL NILO OCCIDENTAL


El virus del Nilo Occidental puede causar una enfermedad mortal del sistema nervioso. Se encuentra por lo común en África, Europa, el Oriente Medio, América del Norte y Asia occidental. Se mantiene en la naturaleza mediante un ciclo que incluye la transmisión entre aves y mosquitos. Puede infectar a los seres humanos, los caballos y otros mamíferos, apunta la Organización Mundial de la Salud.


La infección del ser humano suele ser el resultado de las picaduras de mosquitos que se infectan cuando pican a aves infectadas, en cuya sangre circula el virus durante algunos días. El virus pasa a las glándulas salivales del mosquito, que cuando pica puede inyectar el virus a los seres humanos y los animales, en los que luego se multiplica y puede causar enfermedad.


El virus se transmite también por el contacto con otros animales infectados o con su sangre u otros tejidos.


PREVENCIÓN DE LA TRANSMISIÓN EN LOS CABALLOS


Habida cuenta de que los brotes epizoóticos en los animales preceden a los casos en seres humanos, el establecimiento de un sistema activo de vigilancia de sanidad animal para detectar casos nuevos en aves y caballos resulta esencial para proporcionar la alerta temprana a las autoridades veterinarias y de salud pública.


Se han elaborado vacunas para los caballos. El tratamiento consiste en medidas de sostén acordes con las prácticas veterinarias corrientes para tratar animales infectados por un virus.


En las personas, el tratamiento de los pacientes con afección neuroinvasora consiste en medidas de sostén, tales como hospitalización, administración de líquidos por vía intravenosa, apoyo respiratorio y prevención de infecciones secundarias. No hay vacuna para los seres humanos.


CUADRO CLÍNICO


La infección por el virus del Nilo Occidental es asintomática en aproximadamente un 80% de las personas infectadas; en las demás puede causar la fiebre del Nilo Occidental o una afección grave.


Aproximadamente un 20% de las personas infectadas por este agente patógeno presentan la fiebre del Nilo Occidental, que se caracteriza por fiebre, dolores de cabeza, cansancio, dolores corporales, náuseas, vómitos y, a veces, erupción cutánea (del tronco) y agrandamiento de ganglios linfáticos.


Los síntomas de afección grave (también llamada enfermedad neuroinvasora, como la encefalitis o meningitis del Nilo Occidental o poliomielitis del Nilo Occidental) son dolores de cabeza, fiebre elevada, rigidez de nuca, estupor, desorientación, coma, temblores, convulsiones, debilidad muscular y parálisis. Se calcula que aproximadamente 1 de cada 150 personas infectadas llegan a padecer una afección más grave. 

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