Un estudio indica que los prebióticos son probablemente más dañinos que beneficiosos cuando se usan en su forma actual.

Advierten del impacto de los prebióticos en la salud de los caballos

​Según los investigadores, los suplementos prebióticos disponibles en el mercado se descomponen parcialmente en los estómagos de los animales, lo que puede provocar inflamación del revestimiento del estómago
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Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg (MLU) y la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover (TiHo) señala que los prebióticos solo pueden ayudar a estabilizar la flora intestinal de los caballos en un grado limitado. “Antes de que puedan llegar a los intestinos, los suplementos disponibles en el mercado se descomponen parcialmente en los estómagos de los animales, lo que puede provocar inflamación del revestimiento del estómago”, aseguran.


Los prebióticos a menudo se agregan a la alimentación del caballo para estabilizar la salud del caballo. Son fibras no digeribles que pueden estimular el crecimiento y la actividad de ciertas bacterias beneficiosas en el intestino grueso. "Los caballos tienen un microbioma central relativamente pequeño y no diverso y, por lo tanto, son muy susceptibles a los trastornos digestivos", explica la profesora Annette Zeyner, directora del grupo de nutrición animal de MLU. Sin embargo, según cuenta, no se han realizado suficientes investigaciones sobre si el uso de prebióticos realmente produce los efectos deseados. Por ello han llevado a cabo esta investigación.


Para el estudio, el equipo investigó el efecto de alimentar a los caballos con alcachofa de Jerusalén (JAM, por sus siglas en inglés). Este es un prebiótico típico para caballos. Además de su alimentación normal, seis animales recibieron JAM que contenía altas cantidades de ciertos carbohidratos, los llamados fructooligosacáridos (FOS) y también inulina. Otro grupo de seis caballos recibió un placebo con su alimentación normal.


Posteriormente, los investigadores analizaron el equilibrio de bacterias en el tracto digestivo de los animales de ambos grupos. Se descubrió que los prebióticos ya estaban siendo fermentados en el estómago por los microorganismos que naturalmente viven allí, es decir, estaban tomando efecto demasiado pronto. "El proceso de fermentación conduce a la formación de ácidos orgánicos que, a diferencia del intestino grueso, pueden dañar la membrana mucosa del estómago del caballo", apunta Maren Glatter, miembro del equipo de Zeyner y autora principal del estudio.


Sin embargo, la diversidad bacteriana de todo el tracto digestivo si aumentó, lo que probablemente también produce el efecto protector deseado. "Aun así, los prebióticos son probablemente más dañinos que beneficiosos cuando se usan en su forma actual", indica Zeyner.


“Por lo tanto, el impacto en la salud del estómago debe considerarse cuidadosamente”, concluyen.

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