Gato persa.

Los gatos persas son propensos a sufrir problemas de salud

Un nuevo estudio ​señala que casi dos tercios de estos gatos sufren al menos un problema de salud. Confían en que esta información ayude a mejorar el bienestar y el cuidado de los gatos persas
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El mayor estudio hasta la fecha, realizado por el Royal Veterinary College (RVC) en colaboración con la Universidad de Edimburgo, sobre los gatos persas, una de las razas más populares en todo el mundo, señala que casi dos tercios de estos gatos sufren al menos un problema de salud.


El estudio reveló que los trastornos del pelaje, enfermedad dental, las uñas crecidas y la secreción ocular son las afecciones más comunes diagnosticadas en el gato persa.


Muchos de estos problemas de salud pueden estar relacionados con el pelaje largo y la cara achatada, rasgos característicos de la raza persa, apuntan desde el RVC. “Estos problemas de salud representan importantes desafíos de bienestar para los gatos persas que los criadores y futuros propietarios deberían considerar”, destacan los investigadores.


Así, esperan que este estudio ayude a los criadores en la selección de qué gatos criar, a los veterinarios para detectar enfermedades con anterioridad y a los propietarios para asegurarse de que tomen medidas preventivas. “Esta nueva información también ayudará al público a comprender más sobre los desafíos de bienestar relacionados con la posesión y el cuidado de los gatos persas”, apuntan.


PUNTOS CLAVE DEL ESTUDIO


Entre los hallazgos clave de este estudio se incluye que el 64,9% de los gatos persas tenían al menos un trastorno registrado. Los trastornos específicos más comunes fueron los problemas con el pelaje (12,7%), enfermedad dental (11,3%), uñas demasiado crecidas (7,2%) y secreción ocular (5,8%).


La enfermedad dental fue más común en los machos, mientras que los problemas de uñas fueron más comunes en las hembras.


Por otra parte, las causas más comunes de muerte fueron la enfermedad renal (23,4%) y el cáncer (8,5%). El promedio de vida de un gato persa se sitúa en 13,5 años.


En referencia al peso corporal, un gato persa adulto tiene un peso medio de 3,9 kg. Los gatos persas machos (4,3 kg) eran más pesados que las hembras (3,4 kg).


Los expertos indican que “los altos niveles de problemas dentales y oculares observados en los persas son el resultado de la cabeza braquicefálica, comúnmente conocida como cabeza con forma de ‘cara achatada’”.


El estudio se basó en los registros clínicos de 3,325 gatos del Reino Unido.


Dan O'Neill, autor principal y epidemiólogo veterinario en el RVC, explica que “nuestro nuevo estudio de gatos persas proporciona evidencia de que los gatos con caras achatadas están igualmente predispuestos a algunas condiciones desagradables y debilitantes. Con suerte, esta línea de base de evidencia iniciará las demandas para reformar la salud de la raza persa al reproducirse hacia una forma corporal menos extrema. Además, los propietarios de persas deben estar especialmente alertas a los problemas dentales, de ojos y de pelo en sus gatos y buscar tratamiento ante los primeros signos de mala salud".


Por su parte, Danièlle Gunn-Moore, profesora de medicina felina de la Universidad de Edimburgo y coautora del estudio, hace hincapié en que “es esencial que reconozcamos que los gatos braquicéfalos tienen muchos de los mismos problemas que los perros braquicéfalos. Necesitamos alejarnos de la braquicefalia extrema antes de causar aún más daño a estas criaturas".

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