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Una nueva prueba podría salvar la vida de gatos con enfermedades cardiacas

"La enfermedad cardiaca es una de las principales causas de muerte de los gatos. Es muy común, pero a menudo no se diagnostica, ya que muchos gatos no revelan síntomas", explican los expertos
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Una nueva técnica de detección de dos minutos podría ayudar a evitar que los gatos mueran prematuramente de enfermedades cardiacas. Investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria Cummings de la Universidad de Tufts, financiados por la Fundación Morris Animal, desarrollaron recientemente un protocolo focalizado de ultrasonido cardiaco (FCU) para uso de los veterinarios en la práctica general con el objetivo de aumentar la detección de problemas cardiacos en gatos que no muestran signos externos de enfermedad. El equipo publicó su estudio en el Journal of Veterinary Internal Medicine.


"La enfermedad cardiaca es una de las principales causas de muerte de los gatos. Es muy común, pero a menudo no se diagnostica, ya que muchos gatos no revelan síntomas", asegura Elizabeth Rozanski, investigadora veterinaria, clínica y profesora asociada en la Escuela Cummings. "Este método es algo que los practicantes de pequeños animales pueden agregar a sus exámenes físicos anuales a medida que los gatos crecen para contraer enfermedades cardiacas antes".


Algunos estudios indican que el 20% de los gatos mueren de enfermedades cardiacas cada año. Muchos gatos no muestran signos notables de enfermedad hasta que ya tienen insuficiencia cardiaca. “Los gatos esconden bien las enfermedades y han evolucionado para ocultar enfermedades y vulnerabilidades para sobrevivir a la depredación. También suelen vivir estilos de vida sedentarios que ayudan a ocultar signos de enfermedad”, explican.


“Los ecocardiogramas completos pueden detectar problemas cardiacos con éxito, pero pueden ser costosos, requieren un entrenamiento especial y generalmente se reservan para cuando un gato ya muestra signos de estar enfermo, a menudo demasiado tarde para marcar la diferencia”, indican. Rozanski propuso que un ultrasonido cardiaco enfocado (FCU), un ecocardiograma abreviado que ya está usando su equipo en la práctica, podría examinar y determinar si un gato debería recibir una evaluación más profunda.


Las FCU ya ayudan a detectar enfermedades cardiacas ocultas en pacientes humanos y requieren menos instrucción. Los veterinarios podrían recibir capacitación para buscar específicamente algunos criterios fácilmente medibles de enfermedad cardiaca felina. En base a sus hallazgos, podrían recomendar una evaluación adicional si los gatos cumplían con los criterios de enfermedad cardiaca según lo determinado por la FCU.


¿CÓMO SE LLEVÓ A CABO EL ESTUDIO?


Para probar esto, el equipo de Rozanski enseñó a 22 veterinarios de práctica general a realizar FCU en unos 300 gatos. Ninguno de los practicantes tenía entrenamiento previo y formal con ultrasonido cardiaco. Todos los gatos tenían al menos 1 año de edad y ninguno había mostrado signos clínicos de enfermedad cardiaca.


Los veterinarios primero realizaron exámenes físicos estándar y electrocardiogramas en cada uno de sus gatos. Luego realizaron FCU y se les pidió que indicaran sí, no o equívoco en cuanto a si creían que había una enfermedad cardiaca clínicamente significativa. Un cardiólogo certificado evaluó a cada uno de los gatos para confirmar su estado.


Incluso con un entrenamiento limitado, los veterinarios tuvieron un 93% de éxito en el diagnóstico de gatos con enfermedad cardiaca moderada y un 100% de éxito en el diagnóstico de enfermedad cardiaca grave.


"Esto parece ser una herramienta muy factible y útil para que los veterinarios generales identifiquen con precisión los gatos que se beneficiarían de ir a ver a un cardiólogo", afirma Janet Patterson-Kane, directora científica de la Fundación Morris Animal. "La detección temprana es muy importante, no solo para los gatos, sino también para los dueños que los aman".

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