La tasa de suicidio de los veterinarios, superior a la media de la población

​El estudio proporciona evidencias de que el acceso al pentobarbital puede ayudar a explicar el alto riesgo de suicidio entre veterinarios. Al mismo tiempo, reconocen la necesidad de investigar sobre los factores de riesgo
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Los autores de un nuevo estudio, “Suicidios y muertes de intención indeterminada entre profesionales veterinarios desde 2003 hasta 2014”, publicado en la edición del 1 de septiembre de Journal of the American Veterinary Medical Association (JAVMA), informan que los veterinarios y técnicos veterinarios tienen tasas significativamente más altas de muerte por suicidio que los miembros de la población general de los Estados Unidos.


Según las razones de mortalidad estandarizadas, de 2003 a 2014, los veterinarios murieron por suicidio 1,6 veces más de media que la población general, y las veterinarias 2,4 veces más. Durante ese mismo período, los técnicos veterinarios se suicidaron 5 veces más y 2,3 veces más las mujeres.


En el estudio, el autoenvenenamiento fue el método más común de muerte, pero los veterinarios mostraron más probabilidades de morir por envenenamiento con pentobarbital que los técnicos veterinarios. La mayoría de las muertes no ocurrieron en el trabajo, y no se sabía dónde las personas obtenían estas sustancias. Los veterinarios presentaban menos probabilidades de tener un historial de intentos de suicidio antes del incidente fatal, en comparación con los otros profesionales veterinarios. Alrededor de una cuarta parte de los fallecidos habían revelado su intención suicida antes de su muerte, y solo más de la mitad tenían antecedentes de tratamiento de salud mental.


Asimismo, los autores señalan que los veterinarios en los Estados Unidos y en el extranjero han tenido previamente un alto riesgo de suicidio. Sin embargo, ha faltado información sobre las circunstancias de la muerte, incluidos los métodos de suicidio, y sobre el suicidio entre otros profesionales en el campo veterinario.


"Cada haz de luz que podamos arrojar sobre el suicidio es un paso en la dirección correcta", señala John Howe, presidente de AVMA. "El suicidio es complejo. No solo afecta a la profesión veterinaria, sino que también es una crisis de salud pública de importancia crítica y la décima causa principal de muerte en los Estados Unidos".


El estudio proporciona evidencias de que el acceso al pentobarbital puede ayudar a explicar el alto riesgo de suicidio entre los veterinarios, y subraya la importancia de restringir el acceso a métodos letales, como veneno, para las personas en riesgo de suicidio. Al mismo tiempo, los autores reconocen la necesidad crítica de una investigación adicional sobre los factores de riesgo de suicidio y exigen la implementación de estrategias de intervención y prevención del suicidio basadas en la evidencia, como promover la conexión social, identificar y apoyar a las personas en riesgo y mejorar resolución de problemas y habilidades de afrontamiento.


"Muchas veces, las personas pueden sospechar que alguien está sufriendo, pero no saben qué decir, o les preocupa que lo que digan pueda empeorar la situación", explica Jen Brandt, directora de bienestar y diversidad de miembros de AVMA. "Mi objetivo es que todos los profesionales veterinarios completen la formación para la prevención del suicidio. Proporciona orientación sobre qué decir y las formas en que puede mejorar el sentido de pertenencia y ayudar a aliviar el miedo que algunos pueden tener sobre ser una carga para sus amigos, familiares o compañeros".

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