Requieren a la UE mejorar el bienestar de los peces durante el sacrificio

​El Consejo Asesor de Acuicultura pide destinar fondos a la Unión Europea y sus Estados miembros para acabar con las técnicas de sacrificio en la acuicultura sin aturdimiento
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Una de las prácticas más polémicas de la piscicultura podría estar en camino de ser una cosa del pasado si la Comisión y los Estados miembros actúan sobre un documento de posición adoptado por el Consejo Asesor de Acuicultura (CAA), organización que recibe financiación de la Unión Europea y ofrece asesoramiento a la UE y sus Estados miembros.


El documento, 'Recomendaciones de bienestar de peces en el sacrificio', enfatiza la necesidad de técnicas de aturdimiento eficaces para los peces en el momento del sacrificio y acabar con las técnicas en las que no se emplea el aturdimiento. Actualmente, el aturdimiento es una rutina en el sector del salmón y algunas veces se usa con otras especies, como la anguila, el pez gato africano, la trucha, la carpa, el pez lobo, la lubina y la dorada.


Con este nuevo informe se acepta ampliamente que los peces necesitan los mismos estándares de bienestar que cualquier otro animal de granja, después de numerosos estudios de su sensibilidad e inteligencia. 


El documento de posición del CAA recomienda que se ofrezca apoyo financiero y de otro tipo para la adopción comercial de prácticas de sacrificio de peces que ofrezcan un mayor bienestar. También aconseja la consolidación y el intercambio de mejores prácticas, y reitera la necesidad de estándares de bienestar específicos para cada especie.


El documento es el segundo documento de posición que adopta el CAA sobre el bienestar de los peces en el sacrificio, el primero fue "Bienestar de los peces de piscifactoría durante la matanza en la Unión Europea" en 2017. En ese momento, la Comisión estaba explorando si era apropiado hacer recomendaciones legislativas y aceptó el documento de posición como informativo. Este nuevo documento hace recomendaciones específicas que toman en cuenta los hallazgos y conclusiones del propio estudio de la Comisión.


El CAA ahora espera que su nuevo documento aliente a la Comisión y los Estados miembros a actuar sobre sus recomendaciones.

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