Un perro se somete al ultrasonido en un Hospital Veterinario.

La importancia del ultrasonido en la veterinaria actual

​La versatilidad del ultrasonido, también conocido como ecografía, permite su uso en una amplia variedad de casos en medicina veterinaria
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El ultrasonido, también conocido como ecografía, se ha utilizado en medicina veterinaria y humana durante muchos años. La mayoría de las personas están familiarizadas con su uso en los exámenes prenatales, lo que permite un "adelanto" del bebé en el útero.


Un examen de ultrasonido se realiza utilizando un ordenador con software especializado con una “sonda” o transductor adjunto. La superficie del transductor se coloca en la piel (normalmente con el pelo recortado en pacientes veterinarios) con un gel tópico para eliminar el aire entre la piel y la superficie de la sonda. Unas pequeñas vibraciones dentro de la sonda envían ondas de sonido ultrasónicas al tejido. Estas ondas luego "rebotan" de vuelta a la sonda, que utiliza esa información para producir una imagen, explican desde la Facultad de Veterinaria de Oklahoma (Estados Unidos).


Este proceso es indoloro, no implica ningún riesgo y puede ser realizado rápidamente por un profesional capacitado. Normalmente, los pacientes son examinados mientras están despiertos o pueden ser sedados para ayudarles a quedarse quietos.


El ultrasonido se utiliza en la medicina veterinaria en una gran variedad de formas. En animales de compañía como gatos y perros, "el uso más común es examinar el abdomen en pacientes que presentan signos como vómitos o falta de apetito, urinarios como esfuerzo o mayores cantidades de micción, o aumento de los valores de análisis de sangre que indica enfermedad hepática o renal", indican. La ecografía es sensible a los cambios en los órganos pequeños, como las glándulas suprarrenales, la vesícula biliar y el páncreas, que no se pueden evaluar con otros procedimientos de rutina, como las radiografías.


La versatilidad del ultrasonido permite su uso en una amplia variedad de casos en medicina veterinaria. Por ejemplo, señalan el uso del ultrasonido para examinar caballos que presentan signos de cólico. "Los animales cojos o que cojean, como los caballos, pueden tener una evaluación ecográfica de los tendones y ligamentos de las extremidades, que pueden detectar fácilmente la hinchazón o desgarres", manifiestan los veterinarios. La ecografía del corazón, llamada ecocardiografía, puede detectar las causas de soplos cardíacos, arritmias y otras enfermedades cardíacas. También puede observar el tórax de los animales que tienen acumulaciones de líquido alrededor de los pulmones.


Asimismo, los expertos apuntan que la principal limitación de la ecografía es que "estas ondas de sonido de muy alta frecuencia no pueden viajar a través del aire, por lo que solo se puede evaluar la superficie de los pulmones, y los rayos X todavía se usan de manera rutinaria para evaluar el tórax". Del mismo modo, los exámenes abdominales en pacientes grandes con grandes cantidades de gas en el estómago y los intestinos pueden ser limitados. Otra limitación importante del ultrasonido es que depende mucho de la habilidad y experiencia del operador, y los exámenes pueden variar ampliamente entre usuarios.


Por otra parte, explican que el ultrasonido se puede usar en cualquier especie, desde las aves más pequeñas hasta los toros más grandes. Concretamente, en cualquier lugar donde se pueda colocar el transductor sobre la piel de un paciente se puede realizar un examen de ultrasonido. El ultrasonido se usa incluso para mirar a través de los ojos de pacientes con cataratas, para asegurarse de que la retina esté sana antes de realizar una cirugía de cataratas. El ultrasonido puede guiar con precisión las agujas en tejidos como tumores para obtener una muestra para el diagnóstico.


El equipo de ultrasonido está cada vez más al alcance de los veterinarios, y muchos veterinarios de medicina general tienen el equipo en sus prácticas. La ecografía generalmente está disponible en todos los hospitales veterinarios de especialidad y de emergencia, donde los exámenes en profundidad pueden ser realizados por especialistas.


En resumen, concluyen que el ultrasonido es una herramienta poderosa disponible para el veterinario y el dueño de la mascota que puede proporcionar información importante sobre el funcionamiento interno de los animales para proporcionar un diagnóstico avanzado y una mejor atención médica.

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