Benito Pérez, presidente de Avet.

Aevet pide a los Colegios que cuenten con sus colegiados para votar

​Las elecciones a presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV) tendrán lugar el próximo viernes 12 de julio
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Tras conocerse los programas de los candidatos a dirigir la Organización Colegial Veterinaria (OCV), la Asociación Española de Veterinarios Clínicos (Aevet) solicita que los diferentes colegios transmitan las propuestas a todos sus colegiados y que, a su vez, convoquen una asamblea o reunión para decidir al candidato a votar.  


“Creemos que esta es la única forma que hay, hoy por hoy, para hacer democráticas estas elecciones”, apuntan fuentes de Aevet a Diario Veterinario.


A falta de 4 días para que tenga lugar la elección del sucesor de Juan José Badiola, el próximo 12 de julio, parece inviable que se lleve a cabo esta iniciativa.


Desde Aevet explican que los programas deberían ser “más ambiciosos”, y que “no se sabe muy bien qué medidas concretas se persiguen y como conseguirlas”.


Muchas de las propuestas que llevaba su candidato Antonio Reinoso están reflejadas en los programas de los aspirantes a dirigir la OCV. Aun así, lamentan que ninguno de los candidatos se haya interesado por las propuestas de Aevet, “aunque confiamos que lo hagan”, manifiestan.


Por otra parte, han querido recordar a todos los compañeros las principales medidas que proponían en su programa. En primer lugar, el reconocimiento efectivo de la profesión veterinaria como sanitaria, con todas las implicaciones prácticas que este reconocimiento significa.


También asegurar la calidad del servicio veterinario ejerciendo una labor regulatoria sobre el ejercicio de la profesión a través de evitar la profusión de títulos universitarios y la expansión de carreras educativas que no estén suficientemente contrastadas; creación de un registro central único de bases de datos de animales de compañía; control del número de centros veterinarios; certificados profesionales específicos para las actividades auxiliares de las empresas clínicas; reconocimiento del veterinario como único experto con formación científica y técnica en bienestar y protección animal; reconocimiento profesional de la Veterinaria como única titulación con la capacidad legal y jurídica del tratamiento de animales (evitar intrusismo de fisioterapeutas, biólogos y tecnólogos); y priorizar la distribución de los medicamentos veterinarios a través de las clínicas profesionales.


Además, entre sus propuestas está facilitar y abaratar el acceso a los servicios veterinarios a los colectivos más necesitados y vulnerables, a través de medidas como la reducción del IVA veterinario o la regulación de deducciones fiscales en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por el gasto en sanidad animal para personas con discapacidad, dependientes, mayores, familias con al menos dos niños hasta una determinada edad y con una limitación de rentas.


Asimismo, quieren que se fomente la salud animal entre la población; el reconocimiento de los veterinarios como garantes del uso racional de los medicamentos para animales; que los veterinarios sean los interlocutores frente a la administración en materias de bienestar y protección animal; y la regulación de las condiciones laborales y de integración social de los veterinarios de ejercicio clínico, haciéndolo compatible con su vida social, personal y familiar.


Por otro lado, requieren una convocatoria anual de asamblea para todos los colegiados y personal de los Colegios; recuperación de campos profesionales que, según cuentan, se han perdido como medio ambiente o piscifactorías; unificar en todo el Estado el criterio de vacunación contra la rabia; y desarrollar un plan para que las 6.000-7.000 clínicas que existen en el territorio sean respetadas y sean el vehículo para dar a conocer a la sociedad la labor de la profesión veterinaria.


Insisten en la importancia del reconocimiento del veterinario como único capacitado para garantizar el bienestar animal. Así, abogan por cambiar esta denominación por bienestar y salud animal, “lo cual nos garantizaría evitar intrusismo de otras titulaciones”, afirman.


Por último, señalan que “mientras no se reconozca la profesión veterinaria como sanitaria el concepto ‘One Health’ será una quimera”.

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