José Alberto Montoya junto a Elena Carretón.

Veterinarios españoles avanzan en el tratamiento del gusano del corazón

El nuevo estudio, llevado a cabo por investigadores españoles, muestra avances para una eliminación más rápida de los gusanos del corazón
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El tratamiento del gusano del corazón canino o dirofilariosis canina se ha modificado a lo largo de los años, agregando mejoras para una mayor eficacia, seguridad y un mejor pronóstico.


Actualmente, el protocolo adulticida recomendado consiste en la administración de tres dosis de dihidrocloruro de melarsomina, precedida por la administración de lactonas macrocíclicas durante dos a tres meses.


Si bien, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), entre los que se encuentran los veterinarios José Alberto Montoya y Elena Carretón, y del Laboratorio de Parasitología de la Universidad de Salamanca, representado por Rodrigo Morchón, ha evaluado una variación del protocolo de adulticida de gusano del corazón en 76 perros infectados por Dirofilaria immitis, que consiste en la administración previa de lactonas macrocíclicas (ivermectina) durante un solo mes.


El día del diagnóstico, determinaron la presencia de microfilarias circulantes y se realizó una ecocardiografía para evaluar la carga del parásito. El tratamiento comenzó el día 0, con doxiciclina durante 30 días (10 mg / kg BID) e ivermectina mensual (6 mcg / kg). En el día 30, se administró la primera dosis de dihidrocloruro de melarsomina, seguida de una segunda y tercera dosis en los días 60 y 61, respectivamente. En el día 90, los perros fueron examinados y dados de alta.


Seis meses después de la última dosis, todos los perros dieron negativo a la presencia de antígenos y amicrofilaremia. Además, el 38.1% de los animales fueron evaluados por ecocardiografía, mostrando ausencia de parásitos adultos.


“Se considera que la ineficacia de la melarsomina contra los gusanos <4 meses debe evitarse mediante la administración previa de lactonas macrocíclicas durante dos o tres meses, matando larvas <2 meses, mientras que las filarias más viejas pueden madurar para ser susceptibles al dihidrocloruro de melarsomina”, explican. Con este protocolo, esta brecha se cubriría para las segundas y terceras inyecciones, cuando los gusanos tendrían cuatro meses o más. 


Además, existe evidencia de que la melarsomina es eficaz contra los gusanos menores de cuatro meses y que las lactonas macrocíclicas tienen cierta eficacia contra los gusanos del corazón mayores de dos meses.


Esta modificación permite una eliminación más rápida de los gusanos del corazón y un mejor cumplimiento por parte de los dueños de los perros infectados. 


UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS, UN REFERENTE


La  dirofilariosis o enfermedad del gusano del corazón (Heartwormdisease), es una enfermedad parasitaria que afecta a los animales, principalmente el perro y el gato y que puede también afectar al hombre. Esta dolencia es muy frecuente en Canarias.


El grupo de Medicina Veterinaria y Patología Ambiental de la ULPGC es un referente mundial en la investigación de esta enfermedad del gusano del corazón. El grupo desarrolla varios proyectos sobre la enfermedad, además han publicado un libro de gran impacto científico, titulado “Dirofilariosis: pautas de manejo clínico”, y más de 25 artículos científicos sobre el tema. 

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