David Vail, a la derecha, pone la primera vacuna en el Estudio de Vacunación contra el cáncer canino.

Comienzan a probar una vacuna universal contra el cáncer canino

​Los expertos apuntan que si funciona en perros puede que también funcione en las personas
|

Un nuevo estudio contra el cáncer canino, actualmente en curso, evaluará una estrategia de vacunación para la prevención del cáncer en los perros. Al igual que una vacuna contra la gripe refuerza la disposición del cuerpo para combatir la gripe, esta vacuna preventiva sigue el mismo principio, "tener el sistema inmunológico preparado de tal manera que, si se desarrolla una célula cancerosa, atacará", señala David Vail, profesor y oncólogo de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin-Madison.


Más de 800 pacientes están inscritos en el estudio, lo que lo convierte en el ensayo clínico más grande realizado hasta la fecha para el cáncer canino y en toda la historia de la medicina veterinaria.


"Estamos probando una forma totalmente novedosa de crear una respuesta inmune contra el cáncer", explica el oncólogo veterinario. "El santo grial sería prevenir el cáncer en lugar de esperar a que comience y luego tratarlo", afirma.


“Si la vacuna funciona en perros, es posible que no solo proporcione una nueva estrategia para abordar un problema crítico de salud canina, sino que también funcione en las personas”, indica Vail.


PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE ENTRE PERROS


El cáncer es la primera causa de enfermedad y muerte en la población canina que envejece, con aproximadamente 1 de cada 3 perros afectados y 6 millones de nuevos diagnósticos de cáncer en perros cada año.


“La vacuna puede no ser efectiva, pero este es probablemente el único enfoque para este tipo de vacuna, por lo que sentimos que tenemos que probarlo. Las implicaciones del éxito serían bastante grandes, para los perros y las personas", argumenta Stephen Albert Johnston, profesor y director del Centro de Innovaciones en Medicina de la Universidad del Estado de Arizona, quien desarrolló la tecnología detrás de la vacuna.


Las vacunas tradicionales funcionan al introducir en el cuerpo una proteína que se encuentra en la superficie del virus contra la cual la vacuna protege. El sistema inmunológico ve la proteína como una amenaza, establece un recuerdo de ella y, si hay una infección posterior, reconoce esa proteína y está preparada para reaccionar.


La vacuna contra el cáncer que se está probando se dirige a aproximadamente 30 proteínas anormales que se encuentran en la superficie de las células cancerosas. Estas proteínas, un resultado de un ARN codificado incorrectamente, las denominadas mutaciones de cambio de marco, generalmente solo se encuentran en pacientes con cáncer (en perros y personas).


Al inyectar este grupo de proteínas en pacientes sanos, junto con una sustancia que estimula una respuesta inmune, los investigadores creen que la vacuna podría servir como un defensor universal contra el cáncer al "encender" el sistema inmunológico.


La vacuna apuntará a varios cánceres comunes en los perros, incluido el linfoma, un cáncer del sistema linfático; osteosarcoma, o cáncer de hueso; hemangiosarcoma, un cáncer mortal que se origina en los vasos sanguíneos y es casi exclusivo de los perros; y mastocitomas, o tumores de mastocitos.


El potencial para atacar preventivamente varios tipos de cáncer con una única serie de vacunas sería un cambio de paradigma importante en la medicina veterinaria y humana, explican los expertos.


EL CÁNCER, UN PROBLEMA MUNDIAL


Este año, 9 millones de personas en todo el mundo morirán de cáncer, asegura Vail, y el 70% de ellos son pobres o viven en países en desarrollo donde el acceso al tratamiento puede ser limitado. Una vacuna preventiva, si está disponible para las personas, podría “aplicarse globalmente a bajo costo”, señala, y agrega que “es una forma completamente nueva de ver las vacunas contra el cáncer. La clave es que no tiene que personalizar la vacuna a un individuo, lo que es una propuesta muy costosa".


Los ensayos iniciales de la vacuna en ratones sugieren que la nueva estrategia podría tener éxito, pero muchos en la comunidad científica siguen sin estar seguros.


"Según lo que sabemos en este momento sobre el sistema inmunológico, existen varias razones por las que esta vacuna no debería funcionar y existen varias razones por las que podría funcionar ", apunta Vail.


¿CÓMO SE LLEVA A CABO EL ESTUDIO?


El estudio está programado para durar más de 5 años. Los perros sanos libres de cáncer entre edades de 6 a 10 años se asignarán al azar para recibir una serie de vacunas en investigación o vacunas de placebo.


Se administrarán dos series de vacunas cada dos semanas, para un total de cuatro tratamientos, y luego anualmente. Los investigadores no han observado efectos secundarios distintos a los típicos de cualquier vacuna, como dolor local moderado o inflamación en el lugar de la inyección, en ratones o perros hasta la fecha.


Los perros participantes vivirán en casa y serán revisados de dos a tres veces al año durante cinco años después de la inscripción para monitorear el desarrollo de cualquier tipo de cáncer. 

   Un estudio demuestra que los perros detectan el cáncer en la sangre
   2 de cada 4 perros mayores de 10 años sufrirá algún tipo de tumor (VÍDEO)
   Veterinarios investigan una nueva forma de tratar el cáncer felino

Archivo