Un rodaballo.

La genética animal influye en la capacidad de propagar una enfermedad

​Según muestra un estudio, la predisposición genética de los animales a transmitir enfermedades afecta la supervivencia de las poblaciones durante las epidemias
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La supervivencia en las poblaciones animales durante una epidemia está determinada en parte por la predisposición genética de los animales para transmitirla a otros, según muestra una nueva investigación.


Se conoce que las diferencias genéticas sobre la resistencia a una enfermedad afectan a las tasas de mortalidad en las poblaciones durante una epidemia. Si bien, un estudio genético dirigido por científicos del Instituto Roslin, en colaboración con investigadores en España, ha encontrado que las tasas de mortalidad también dependen de las diferencias genéticas en el aguante, la predisposición de un animal enfermo a sobrevivir a la infección, y la infectividad, la tendencia de un animal infectado a transmitir la enfermedad a los demás.


Esta es la primera vez que los científicos proporcionan evidencia de la variación genética en la infectividad de los animales infectados.


ENFERMEDAD IMPORTANTE DE LA ACUICULTURA


Los científicos han observado cuánto tiempo tarda un rodaballo en infectarse y enfermar o morir de escuticociliatosis después de haber estado expuesto a peces infectados. La escuticociliatosis es una de las enfermedades más importantes en la acuicultura marina en todo el mundo.


Han utilizado nuevos diseños experimentales y modelos estadísticos para investigar si las diferencias en los genes determinaron el aguante, la infectividad y la resistencia de los peces infectados y demostraron cómo esto contribuyó a la supervivencia.


“Este estudio es la primera evidencia existente de que los animales difieren genéticamente no solo en su resistencia a la enfermedad, sino también en su capacidad para transmitir la enfermedad. 

Nuestro modelo de infección en peces muestra que la variación genética en la infectividad de los animales infectados, además de la variación en la resistencia y el aguante, afecta la supervivencia en las poblaciones. Estos resultados tienen implicaciones importantes para entender y controlar las epidemias”, afirma el profesor Andrea Wilson, investigador Principal del Instituto Roslin.

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